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20/05/2026

Tiene 80 años y cumple un sueño en Bariloche: completar su primer álbum del Mundial

Nacho Loyola es vecino del barrio La Cumbre, fue jugador de Club Atlético Vélez Sarsfield en Buenos Aires y árbitro en nuestra ciudad. Junto a su esposa Irene, colecciona las figuritas a la par de sus ocho nietos.
Nacho junto a su compañera de vida viendo dónde colocar las figuritas. Fotos y video de Eugenia Neme.
Nacho junto a su compañera de vida viendo dónde colocar las figuritas. Fotos y video de Eugenia Neme.

La pasión por el fútbol y el coleccionismo no conoce de límites cronológicos. Así lo demuestra Nacho Loyola, un querido vecino de 80 años residente del barrio La Cumbre de San Carlos de Bariloche, quien junto a su inseparable esposa Irene se encuentra abocado a una tierna y dedicada misión: completar por primera vez en su vida el álbum de figuritas del Mundial.

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En un mano a mano con El Cordillerano, Nacho repasó su extenso pasado futbolero, el cual fundamenta el nacimiento de este hobby tardío. "En mi familia tanto sobrinos como nietos tienen su propio álbum y dije: ¿por qué no hacerlo yo?", relató entusiasmado, celebrando que en la actualidad la tecnología y las redes facilitan de gran manera los encuentros para intercambiar las figuritas repetidas.

Por cuestiones económicas, no pudo cumplir su sueño en mundiales anteriores. Para la pareja, esta iniciativa se transformó en un cable a tierra y un punto de unión familiar entrañable. “A esta altura de nuestras vidas no es que nos sobre el dinero, pero podemos darnos este gusto y, además, compartirlo con nuestros nietos”, confesó Irene, quien asumió con orgullo el rol logístico de abrir los sobres con cuidado extremo y separar las piezas que vienen muy adheridas.

“Después yo le voy diciendo los nombres, él los apellidos y así nos entretenemos mucho; y claro que ponemos en práctica la memoria”, describió con simpatía sobre la dinámica diaria.

El matrimonio admite que el camino por delante es largo, y la competencia sana está instalada: "Tenemos ocho nietos, tres en Buenos Aires y cinco en Bariloche, todos pendientes de quién lo completa primero”, detalló Nacho, a quien le fascina descubrir la diversidad de países que intervienen en la cita máxima del deporte.

De Buenos Aires a Bariloche

El entusiasmo de Nacho por las figuritas se entiende al hurgar en su biografía. “He jugado en Vélez Sarsfield y me inicié en las divisiones inferiores. He compartido muchas cosas con los planteles de Primera A y deportistas que han sido luego integrantes de la Selección Nacional”, recordó con nostalgia.

En el año 1973, persiguiendo el sueño del sur, adquirieron un terreno en el alto barilochense. Tras años de esfuerzo mancomunado para reunir los fondos y edificar su vivienda, en 1981 lograron radicarse de forma definitiva en nuestra ciudad. Ya establecido en la comunidad, Nacho canalizó su experiencia integrándose a los clubes locales y desempeñándose como árbitro de la liga regional durante varias temporadas, una experiencia que recuerda con respeto: “No es una tarea fácil, porque tenés que decidir en segundos ya que eso puede cambiar rotundamente un resultado”.

Hoy, ya jubilados, Irene y Nacho mantienen viva la llama de la pasión deportiva sintonizando cada encuentro importante. Como fieles e históricos hinchas de Vélez Sarsfield, bromean con las visitas: “Los que quieran ser de otro club, tienen la puerta de la casa abierta”, lanzan entre risas. Cada vez que el calendario les permite viajar a Buenos Aires, su destino obligado son las tribunas del Fortín de Liniers.

Karina

Irene y Nacho, son los padres de Karina Loyola, destacada deportista que ha representado a Bariloche en el país y el mundo, cosechando medallas de oro y plata a lo largo de su carrera.

 

 

 

 

   

 

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