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18/05/2026

Le cortaron una oreja, lo atacaron y abandonaron: Rocky sobrevivió a la crueldad y hoy tiene una familia

La historia de Rocky conmocionó a Bariloche desde el primer momento. El perro ingresó al área de Sanidad Animal víctima de un brutal caso de maltrato, con heridas visibles, signos de abandono y un profundo deterioro físico y emocional provocado por la violencia humana.
El animal tiene ahora una nueva oportunidad de mejorar su calidad de vida. Imagen Prensa del Municipio.
El animal tiene ahora una nueva oportunidad de mejorar su calidad de vida. Imagen Prensa del Municipio.

Tenía miedo, dolor y una enorme desconfianza hacia las personas, pero detrás de esa escena también comenzó a construirse otra historia: la de un equipo entero que decidió no rendirse hasta verlo recuperado.

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Desde su ingreso, profesionales de Sanidad Animal iniciaron un trabajo veterinario y de rehabilitación que demandó meses de atención permanente. Estudios clínicos, tratamientos, curaciones, controles sanitarios, seguimiento diario y una cirugía de castración formaron parte del proceso que permitió estabilizar su estado de salud y comenzar lentamente su recuperación.

“No fue un proceso rápido ni sencillo”, señalaron desde el área, donde remarcaron que el caso expuso no solo el sufrimiento animal sino también las consecuencias de la irresponsabilidad y las intervenciones improvisadas. Porque Rocky no sufrió una sola vez.

Tras el primer episodio de violencia, distintas situaciones posteriores impidieron incluso que quien lo había agredido inicialmente pudiera afrontar las consecuencias judiciales correspondientes.

Y tiempo después, el perro volvió a atravesar otro dramático episodio cuando fue trasladado a un espacio totalmente inadecuado, donde terminó siendo atacado ferozmente por otros perros.

Otra vez las heridas. Otra vez el miedo

Fue entonces cuando el equipo de Sanidad Animal retomó completamente su recuperación física y emocional. Veterinarias, auxiliares, trabajadores y voluntarias sostuvieron durante meses un trabajo silencioso pero fundamental para reconstruir no solo su salud, sino también su capacidad de volver a confiar.

“Hubo paciencia, seguimiento y muchísimo compromiso humano detrás de este caso”, explicaron. Con el correr de los meses, Rocky comenzó a mostrar cambios. Recuperó peso, mejoró su comportamiento, volvió a relacionarse con las personas y finalmente estuvo en condiciones de iniciar una nueva etapa.

 

La noticia más esperada llegó hace pocos días: Rocky fue adoptado.

Adrián y su familia decidieron abrirle las puertas de su hogar luego de enamorarse de él desde el primer día. Hoy Rocky tiene una familia, un lugar seguro donde dormir, recibe caricias, juega y volvió a vivir sin miedo.

Desde Sanidad Animal destacaron especialmente el compromiso de la familia adoptante y remarcaron que detrás de cada recuperación existen meses de trabajo profesional, responsabilidad y dedicación.

La historia de Rocky deja además un fuerte mensaje sobre el maltrato animal y sobre la importancia de actuar con seriedad en cada rescate.

“Rescatar no es sacarse una foto ni actuar impulsivamente. Rescatar es asumir responsabilidades y priorizar siempre el bienestar del animal”, expresaron.

Rocky sobrevivió al abandono, al dolor y a la crueldad humana. Pero también encontró personas que decidieron no soltarle la pata hasta verlo completamente recuperado.

 

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