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08/05/2026

“Es un desguace”: fuerte preocupación en el INTA por una nueva ola de retiros voluntarios

Desde la asociación que nuclea a los trabajadores advirtieron que más del 30% de los trabajadores del Alto Valle podría dejar el organismo. Temen el cierre de agencias rurales y aseguran que las consecuencias llegarán directo al productor.

La preocupación crece dentro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) luego de la entrada en vigencia de una nueva etapa del plan de retiros voluntarios impulsado a nivel nacional. Desde el gremio de la Asociación Personal del INTA (APINTA) alertaron que la medida ya comenzó a generar adhesiones masivas y denunciaron que se trata de “despidos encubiertos” que ponen en riesgo el funcionamiento del sistema científico y técnico vinculado al sector agropecuario.

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Horacio Pallao, delegado regional de APINTA habló sobre el tema en el programa Toca Madera, de Radio Noticias, y describió un escenario “muy complicado” para los trabajadores y para el futuro del organismo.

“A partir del 4 de mayo entró en vigencia el segundo retiro voluntario y son despidos encubiertos. En el Alto Valle tenemos una nómina de 80 agentes activos, de los cuales más del 30 por ciento puede adherirse al retiro voluntario”, sostuvo.

Según explicó, la delicada situación salarial es uno de los factores que empuja a muchos trabajadores a analizar la posibilidad de abandonar el organismo.

“Estamos con salarios muy por debajo de la canasta básica familiar y el trabajador lo piensa. El retiro voluntario se basa en el pago de un sueldo y medio por año trabajado. Un trabajador promedio tiene un salario bruto de 2 millones de pesos y hay que ver cuánto le queda realmente en mano”, señaló.

Pallao remarcó además que detrás de esos números hay profesionales altamente capacitados que cumplen funciones estratégicas en distintas regiones del país. “Estamos hablando de personas formadas, con posgrados, ingenieros, veterinarios, científicos y licenciados que hoy están pasando momentos muy difíciles”, afirmó.

El dirigente gremial aseguró que el primer plan de retiros voluntarios ya había dejado un fuerte impacto dentro del INTA. “En la primera etapa hubo una adhesión de 600 agentes en todo el país y ahora, en muy pocos días, ya hay muchísimos adheridos nuevamente”, indicó.

En ese contexto, consideró que el organismo atraviesa un proceso de vaciamiento. “Es un desguace al sistema científico y tecnológico nacional. El productor va a sentir esta merma porque nosotros recorremos grandes extensiones de tierra y acompañamos permanentemente al sector”, advirtió.

Actualmente, según detalló, el INTA cuenta con unos 4.000 trabajadores en todo el país, aunque el temor es que la reducción de personal continúe profundizándose durante los próximos meses.

“En el Alto Valle ya tenemos más del 30 por ciento de retiros voluntarios en la planta y creemos que eso puede convertirse en un espejo a nivel nacional”, explicó.

Pallao también manifestó preocupación por el posible cierre de agencias de extensión rural, fundamentales para el trabajo territorial en distintas localidades de Río Negro. Al respecto, mencionó: “Hay un escrito donde se menciona que este gobierno va por todas las agencias de extensión, como las de San Javier, Conesa, Valcheta y también la que tenemos acá en el Camino 4”, reveló.

Finalmente, advirtió sobre el impacto que podría generar la pérdida de presencia estatal en zonas alejadas. “Son lugares inhóspitos donde muchas veces el Estado no llega, pero sí llega un trabajador del INTA. Por eso nos preocupa muchísimo lo que pueda pasar de acá en adelante”, concluyó.

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