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31/03/2026

¿Qué pasó con el sistema de salud durante la dictadura?

El tema será tratado en el Hospital Zonal, durante una charla organizada por la Universidad Nacional de Río Negro.
Las preguntas sobre lo que sucedió con el sector salud durante la dictadura son muchas (foto de archivo: Eugenia Neme).
Las preguntas sobre lo que sucedió con el sector salud durante la dictadura son muchas (foto de archivo: Eugenia Neme).

Bajo el nombre de Nube de silencio a 50 años del golpe, y con la organización de la Universidad Nacional de Río Negro (en el marco de las actividades desarrolladas al cumplirse cinco décadas desde la instalación del proceso), el miércoles a las 16, en el primer subsuelo del Hospital Zonal "Dr. Ramón Carrillo", se llevará a cabo una charla sobre la participación del sector salud durante los años de plomo en la Argentina.

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“La idea es poner al sistema de salud no sólo como víctima del terrorismo de Estado, sino también como victimario, debido a la participación de instituciones y profesionales que intervinieron en la tortura, la apropiación de bebés y en las firmas de certificados de defunción o autopsias truchas”, expuso la médica y profesora Andrea Galaverna, una de las personas que disertará.

La doctora, precisamente, hizo hincapié en “el silencio estadístico que se construyó alrededor de las muertes violentas”.

“Aún en la actualidad, hay poco escrito sobre cómo se ocultó, desde las estadísticas sanitarias, un juvenicidio, que fue lo que sucedió en aquella época”, ahondó.

En lo que hace a los partos de personas en cautiverio, Galaverna expresó: “No sólo hubo centros clandestinos que tuvieron maternidades, como la ESMA (Escuela Superior de Mecánica de la Armada) y Campo de Mayo, sino que también existieron instituciones privadas —y eso se ha demostrado en la Justicia— que se ocuparon de ingresar bebés como NN, tenerlos internados durante un tiempo y, después, entregarlos a familias vinculadas a la represión. Por ejemplo, eso sucedió en una clínica privada de Paraná, donde hubo tres médicos condenados por la modalidad”.

“Se trató de un plan sistemático, no de acciones individuales”, remarcó Galaverna, quien destacó la importancia de reflexionar sobre el tema en estos momentos, ya que consideró que “algunas cosas continúan reverberando hasta la actualidad”.

“Básicamente, el tema se siente aún en la fragmentación del sistema de salud, que viene a partir de leyes de la dictadura y se trata de algo que sigue hasta nuestros días. Hasta el proceso, había una norma de un sistema integrado de salud que fue derogada”, señaló al respecto.

Por otra parte, consideró: “Los sistemas sanitarios y las políticas de salud se guían básicamente por estadísticas, lo que nosotros denominamos epidemiologia. Ocultar la pérdida de generaciones nos modifica como sistema, porque tenemos un bache estadístico”.

“También está la cuestión de la influencia que ha tenido en las currículas de medicina. Durante la dictadura, no sólo fue diezmada la población estudiantil junto a muchos docentes que tuvieron que exiliarse o desaparecieron, sino que cambiaron los programas, transformando a la medicina en algo absolutamente biológico, sin entender que las desigualdades sociales son determinaciones de salud y enfermedad, y esas desigualdades vienen de las enormes carencias que se ven en toda América Latina, incluido nuestro país”, afirmó Galaverna.

Frente a ese panorama, destacó la opción que presenta la casa de estudios provincial: “Por suerte, en la Universidad de Río Negro tenemos un programa donde entendemos que el ser humano tiene un cuerpo biológico, pero también uno social. Eso significa que sabemos que el basural a cielo abierto contamina, que la falta de acceso a la vivienda es un determinante de la salud, que la mala alimentación también lo es. Por eso, nuestro programa incluye el cuerpo social, lo cual define un perfil de médico que queremos que egrese”.

De tal forma, al evocar lo que sucedía respecto a ese tema durante la dictadura, diferenció: “Una asignatura como Salud pública, que era de un año, pasó a ser de seis semanas; y otras, como Antropología médica, que ponía en contexto social al ser humano para hablar de su salud, desaparecieron”. Así, opinó: “No sólo se operó sobre el sistema de salud, sino, también, sobre los planes de estudio”.

En cuanto a la actitud que suelen asumir, en la actualidad, los jóvenes cuando se hace referencia a estas cuestiones, apreció: “Hay muchos que están comprometidos con este tema, mientras que otros todavía creen que la historia se estudia por una efeméride, y no como un proceso histórico que nos define como pueblo”.

“Nuestra obligación, como docentes de medicina, es explicar que el pasado está de cara al futuro, y lo peor que nos puede pasar es desconocerlo”, reflexionó.

De esa manera, puntualizó que, en la Universidad Nacional de Río Negro, existen “muchas asignaturas donde aparecen estos temas”.

“Por ejemplo, hay una que se llama Sangre y defensa, donde se trata el índice de abuelidad para la detección de los nietos recuperados”, informó, para después añadir: “Transversalmente, en la carrera, vamos instalando estas temáticas”.

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