Publicidad
 
21/03/2026

La historia de Coco: el primer caballo adoptado que dejó atrás el sufrimiento

El animal fue rescatado en grave estado y logró recuperarse gracias al trabajo municipal. Una familia decidió adoptarlo y darle una nueva oportunidad.
Las autoridades municipales con la familia que adoptó a Coco.
Las autoridades municipales con la familia que adoptó a Coco.

Durante mucho tiempo fue un gran caballo. Luego, con el paso de los años, se volvió invisible, cargando en el cuerpo las marcas del abandono. Su historia cambió cuando apareció deambulando por la vía pública en Bariloche, herido, debilitado y sin rumbo, hasta que fue rescatado por el equipo de Sanidad Animal.

Lee también: Hace cuatro años salió de Bariloche y recorre Sudamérica en bicicleta

El diagnóstico inicial fue crítico: desnutrición severa, condición corporal de 1 sobre 5, múltiples traumatismos, una herida cortante en uno de sus miembros posteriores y cicatrices antiguas en todo el cuerpo. Ingresó al predio municipal en estado comprometido y comenzó un proceso de recuperación basado en alimentación reforzada, suplementación, desparasitación y controles clínicos constantes.

En paralelo, el Municipio puso en marcha el programa de adopción responsable de equinos. Así fue como Coco —nombre elegido para marcar un nuevo comienzo— se convirtió en el primer caso en avanzar por esta vía, luego de que no apareciera ningún propietario que lo reclamara.

La historia dio un giro cuando Romina, Juan y su familia se acercaron con la intención de adoptar. El encuentro fue inmediato. Entendieron su estado y decidieron hacerse cargo de su recuperación y de su futuro.

“Estos casos necesitan algo más que atención veterinaria. Necesitan tiempo, paciencia y un entorno donde puedan realmente mejorar”, explicó la jefa de quirófano, Noemí Cifre, quien acompañó de cerca su evolución.

La adopción implica un compromiso profundo. Coco requiere alimentación especial, seguimiento clínico y cuidados constantes, además de un entorno adecuado para continuar su recuperación.

“Es una emoción enorme para nosotros. Gracias a Sanidad Animal por todo lo que hacen y por darnos la posibilidad de ser parte de la vida de este caballo”, expresó Romina, visiblemente conmovida.



 Desde el Municipio destacaron que este caso marca un precedente en la política de bienestar animal. “La decisión política de nuestro intendente es muy clara: caballo que anda suelto en la vía pública, caballo que se captura y se pone a resguardo. Es una tarea que realizamos todos los días, pensando tanto en la salud y el bienestar de los animales como en la prevención de accidentes viales. Sabemos que es mucho trabajo, que muchas veces implica situaciones complejas, pero hay un equipo de Sanidad Animal que está a la altura, que lo hace con un compromiso enorme y con una convicción muy fuerte de que este es el camino”, expresó Roque.

Mientras tanto, el trabajo continúa. Cada semana ingresan nuevos equinos al predio municipal, muchos en condiciones similares, reflejando una problemática que persiste.

En ese contexto, la historia de Coco se convierte en un punto de inflexión. Porque después de años de abandono, dejó de caminar solo y encontró algo más que cuidados: encontró un hogar.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?