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20/03/2026

La historia del joven barilochense que "no encajaba" y hoy se doctoró con honores en Chile

Durante su infancia y adolescencia, no encajar del todo en los moldes tradicionales marcó su experiencia. Con el paso del tiempo, encontró su camino. "Uno no puede hacer solo lo que le gusta, pero tampoco puede dejar de lado lo que le apasiona", sostuvo Luis Cárdenas.
Luis Cárdenas en la defensa de su tesis.
Luis Cárdenas en la defensa de su tesis.

La noticia se comentó con orgullo en los pasillos del Instituto Superior Patagónico. Un exalumno se había doctorado con honores en Matemática en la Universidad de Talca, en Chile. Quien fue su directora de nivel primario -además de asesora pedagógica del secundario del Instituto-, Mery Pardo, no ocultó la emoción al compartir el logro de Luis Agustín Cárdenas.

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Detrás de ese reconocimiento hay una historia de superación personal que va más allá del resultado académico. "Fue un trabajo de muchos años. Creo que la parte más difícil de mi vida fue la primaria y la secundaria", recordó Cárdenas en diálogo con Chocolate por la Noticia (El Cordillerano Radio 93.7), al repasar un camino que no siempre fue sencillo.

Durante su infancia y adolescencia, no encajar del todo en los moldes tradicionales marcó una experiencia imborrable. Lejos de retraerse, construyó una personalidad fuerte, muchas veces contestataria, como una forma de afirmarse. "Uno va construyendo su armadura. Yo no era tímido, más bien respondía. Era mi manera de ser", explicó.

Pardo también puso en contexto ese recorrido. “Antes —y también ahora— se discriminaba mucho a los chicos que no eran como los demás. A muchos se los dejaba de lado. Por suerte, Luis tuvo acompañamiento durante toda la primaria y la secundaria”, señaló.

Con el tiempo, esa actitud desafiante fue transformándose. La madurez le permitió comprender que no todo se resuelve desde la confrontación y que existen otras formas de encontrar el propio lugar. Entendió -admite- que la solución no es atacar de vuelta. Hay otras maneras. 

En ese recorrido, Cárdenas destacó el rol clave de ciertos referentes. De Mery y docentes que, con paciencia y argumentos, lograron guiarlo en momentos de incertidumbre. "A quienes me daban buenos argumentos, les hacía caso", señaló.

Hoy, ya convertido en doctor, comparte un mensaje claro para quienes atraviesan etapas similares: encontrar un equilibrio entre las obligaciones y las pasiones. “Uno no puede hacer solo lo que le gusta, pero tampoco puede dejar de lado lo que le apasiona. Si no, la vida queda vacía”, sostuvo.

Luis orgulloso luego de la defensa de su tesis.

Lejos de centrarse únicamente en sus logros académicos, asegura que su mayor orgullo está en el esfuerzo realizado. “Más que el resultado, valoro el trabajo que hice para llegar. Eso es lo que realmente me define”, afirmó.

Además, resaltó la importancia del trato humano en cualquier ámbito. “Me gusta tratar bien a la gente. Intento seguir el ejemplo de profesores que me marcaron, que me respetaron incluso cuando yo no era fácil”, recordó.

El vínculo con sus docentes se mantuvo en el tiempo. "Es un ser excepcional. Hace poco vino a Bariloche a visitar a su familia y me invitó a tomar un té. Ahí me contó que en esos días defendía su tesis. Estuve presente por Zoom durante toda la defensa”, relató Pardo con orgullo.

Su historia, que comenzó en las aulas de Bariloche y hoy alcanza reconocimiento internacional, trasciende lo académico. Para quienes lo vieron crecer, el logro tiene un valor especial. "Lo que le dijo su profesor lo resume todo: es un matemático increíble", destacó Pardo. Aquel joven que alguna vez fue "un rebelde sin causa", hoy se convierte en un ejemplo de perseverancia y talento.

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