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18/02/2026

El primer campeón de Sapito aún no lo cree: "Me anoté un poco en broma y terminé ganando"

Más de 70 competidores participaron del primer Campeonato Nacional de Sapito impulsado por Cervecería Patagonia.
Matías Monsalves logró 18 rebotes y se convirtió en el primer campeón nacional.
Matías Monsalves logró 18 rebotes y se convirtió en el primer campeón nacional.

En una jornada que combinó naturaleza, competencia y espíritu patagónico, la Playa Sin Viento del Lago Moreno fue escenario del primer Campeonato Nacional de Sapito, realizado en San Carlos de Bariloche. El evento reunió a más de 70 participantes que se animaron a competir en este clásico juego de lanzar piedras planas sobre el agua para lograr la mayor cantidad de rebotes.

La iniciativa fue impulsada por Cervecería Patagonia y contó con la presencia de un jurado internacional: el británico Phil Bloxham, poseedor de un récord mundial de 150 metros en la disciplina.

Una competencia que fue creciendo

La actividad comenzó con la categoría profesional y continuó con la amateur. En esta última, los participantes podían inscribirse el mismo día y disponían de un solo lanzamiento. Los dos mejores avanzaban para medirse con los profesionales.

El flamante campeón fue Matías Monsalves, oriundo de Luis Beltrán y radicado en Bariloche, donde trabaja como guía de pesca en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Con 18 rebotes, no solo ganó la categoría amateur, sino que avanzó hasta quedarse con la final profesional en un duelo mano a mano al mejor de tres tiros.

“Me anoté un poco en broma y terminé ganando”, contó entre risas en el medio 7 en Punto. 

De Córdoba al sur, y del juego al campeonato

Monsalves vive en Bariloche desde hace cuatro años. Estudió Gestión Ambiental en Córdoba, pero siempre tuvo el objetivo de instalarse en la Patagonia y dedicarse a la pesca. Actualmente se desempeña como guía dentro del área protegida, acompañando a turistas y pescadores en jornadas sobre el lago.

Sobre su participación en el torneo, relató: “Vi la publicación en las redes de la cervecería y lo tomé como un juego. Siempre viví cerca del agua, en Beltrán, y tirar sapito era algo que hacía con amigos. El día anterior fui a juntar piedras planas al lago; no practiqué, solo elegí buenas piedras”.

Tras imponerse en la categoría amateur con 18 rebotes, pasó directamente al cuadro profesional. Allí superó sucesivos duelos directos hasta llegar a la final. “Casi sin querer fui pasando rondas hasta que llegué a la final y tuve la suerte de hacer buenos tiros”.

Más que una competencia

Desde la organización destacaron que el campeonato busca posicionar al sapito como el “Deporte Nacional Patagónico”, poniendo en valor el vínculo con la naturaleza y el espíritu de encuentro. “El lujo está en lo simple: una piedra, el agua y la emoción de competir”, señalaron.

El evento incluyó refrigerio para los competidores, música en vivo, DJ y un after en la cervecería ubicada en el Circuito Chico. El premio principal fue una estadía en OVO Patagonia, en El Chaltén, con vista al Fitz Roy.

Para Monsalves, el momento más especial no fue el trofeo: “Lo que más disfruté fue la presencia de mis amigos y sus caras de ‘no puedo creer lo que está pasando’”.

El flamante campeón expresó su deseo de que el evento continúe en los próximos años. “Aunque sea para mirar. Si quiero volver a competir, voy a tener que practicar”, bromeó.

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