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30/11/2025

Incendios en el cerro Otto: el relato crudo de un vecino que estuvo cerca del fuego

El fuego avanzó cerca de las viviendas y generó tensión en la zona.
Ocho fueron los focos que se desataron solamente en un día en el cerro Otto / Fotos Euge Neme
Ocho fueron los focos que se desataron solamente en un día en el cerro Otto / Fotos Euge Neme

Los incendios forestales volvieron a golpear al cerro Otto durante la última semanas con al menos ocho focos activos en cuestión de días. Las condiciones extremas (altas temperaturas, sequía prolongada, baja humedad y fuertes vientos) mantienen a Bariloche en máxima alerta. A nivel regional, la situación es igual de crítica: Río Negro, Chubut y Neuquén sostienen la emergencia ígnea y aplican sanciones severas por quemas. Sin embargo, los focos continúan apareciendo y los especialistas coinciden en algo clave: la mayoría no tiene un origen natural.

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Uno de los vecinos que vivió el avance del fuego es Sebastián Rubinstein, carpintero y residente del cerro Otto desde hace quince años. Contó cómo se desencadenaron los últimos incendios: “El lunes a la noche se formó un foco de incendio y con los vecinos empezamos a llamar a los bomberos. Llegaron al lugar, que es un terreno privado, recorrieron cuatrocientos metros por arriba de la montaña y no encontraron nada. Volvieron al cuartel y a los diez minutos se desató otro incendio”, relató a la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

Rubinstein afirmó que los residentes tienen una convicción firme sobre lo que sucede: “Se hará la investigación policial, pero estamos convencidos de que son todos focos intencionales. Hay mucha especulación inmobiliaria porque son tierras muy codiciadas en zonas ambientales protegidas con vegetación autóctona. El tema es que hay gente sin escrúpulos y suceden estas cosas”.

Organización vecinal y trabajo agotador en el terreno

El vecino explicó que la cercanía del barrio con el bosque obliga a mantenerse preparados en todo momento: “Los vecinos del barrio estamos organizados con los incendios porque nuestras casas están pegadas al bosque. Entonces, realizamos limpieza de ramas y ampliación de calles para tratar que se conviertan en un cortafuegos”, detalló.

Durante los incendios de esta semana, el esfuerzo comunitario fue intenso: “Hacemos rondas en la montaña como para ir apagando focos. Estuvimos ayudando a los bomberos llevando bidones de agua hacia la montaña y fue muy agotador. Nos rotamos entre los vecinos y tuvimos más de seis horas de trabajo hasta que logramos contener el fuego con la ayuda de un avión hidrante y un helicóptero”, explicó.

El trabajo en pleno incendio

Cambio climático: un escenario que agrava cada foco

La emergencia ígnea no solo se sostiene por causas humanas. El contexto climático potencia cada incendio y dificulta su control. Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente alerta: “Los incendios forestales empeoran por el cambio climático debido al aumento de la sequía, las altas temperaturas del aire, la baja humedad relativa, los relámpagos y los fuertes vientos que provocan temporadas de incendios más cálidas, secas y largas. Al mismo tiempo, el cambio climático empeora los incendios forestales, sobre todo al arrasar ecosistemas sensibles y ricos en carbono como las turberas y los bosques tropicales”.

Rubinstein lo ve todos los días desde su casa. “Recién estamos en primavera y hay temperaturas de 28 grados. El invierno pasado casi no tuvo lluvias ni nieve, o sea que esto recién empieza. Lamentablemente, esto está pasando cada vez más y tenemos que prepararnos como vecinos para tratar de tener una primera línea de combate antes que lleguen los bomberos”, señaló.

El cerro Otto presenta además un desafío estructural: “Son zonas muy inaccesibles donde todo es a pie, no entra un camión de bomberos ni un cuatriciclo. Por lo tanto, hay que subir motosierras y bidones de agua para abastecer”, explicó. Y concluyó: “Está pasando cada vez más porque el clima cambia, en Bariloche hace mucho calor y encima hay sequía”.

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