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15/11/2025

Felipe Fort cobró la herencia de su padre y se compró una mansión en Miami: las fotos

Increíble: Felipe Fort cobró la herencia de Ricardo y se mudó a una mansión en Miami

A los 21 años, Felipe Fort sigue construyendo su propio capítulo dentro del legado familiar. Mientras potencia sus proyectos personales y empresariales, el heredero del recordado Ricardo Fort acaba de consolidar una de las decisiones más importantes de su vida: instalarse en Miami en una mansión de lujo que refleja su estilo, su gusto por el diseño y, sobre todo, una visión muy clara de futuro.

El joven empresario eligió un punto emblemático de la ciudad: Sunny Isles Beach, una zona donde las propiedades se cotizan entre las más caras de Florida. Allí se ubica el condominio Regalia, un edificio que funciona como refugio para celebridades, empresarios y figuras de alto perfil que buscan privacidad y servicios premium. Desde la arquitectura ondulante hasta la seguridad blindada, cada detalle suma al concepto de exclusividad absoluta.

Fue en ese edificio donde Felipe compró un departamento que ocupa un piso completo y que ya se convirtió en su base frente al océano. La noticia la confirmó él mismo en redes sociales, con una palabra que dejó todo dicho: “Done”. En la foto aparece junto a Gabriel Rydz -amigo cercano y asesor financiero, además de expareja de Ricardo Fort-, posando frente a la torre donde ya comenzó a vivir su nueva etapa.

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La propiedad combina diseño europeo, materiales nobles y una distribución pensada para maximizar la vista al mar. Los ventanales de piso a techo rodean el departamento y permiten ver tanto el amanecer como el atardecer sin moverse del living. La unidad incluye cuatro dormitorios amplios, vestidores enormes, una cocina equipada con tecnología de última generación y un espacio social que se extiende hacia una terraza envolvente de 360 grados.

En cuanto a los amenities, el edificio funciona como un pequeño mundo privado: piscina infinita, spa, acceso directo a un club de playa, gimnasio profesional, salas de reuniones y un servicio permanente de concierge que se ocupa de cualquier necesidad. Es, literalmente, un oasis en vertical dentro de una ciudad donde el lujo es parte del paisaje cotidiano.

Más allá del brillo, la compra marca un nuevo movimiento en la vida de Felipe Fort. Alejado del ruido mediático, mantiene un perfil tranquilo pero decidido, y esta inversión lo posiciona como un joven que heredó no solo un apellido emblemático, sino también la capacidad de tomar decisiones estratégicas y un estilo que recuerda —sin copiar— la impronta de su padre.

Desde su nueva casa frente al Atlántico, Fort demuestra que su camino propio ya está en marcha, fortalecido por un legado que ahora se proyecta en una versión contemporánea y global.

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