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RESILIENCIA

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02/08/2025

El vínculo actual entre Patricia Pacheco, ex del Potro Rodrigo, y su familia política

La mediática ha tenido una vida muy agitada, difícil de resumir en pocas palabras.

El 24 de junio del 2000 marcó un antes y un después en la música popular argentina. Aquella madrugada, el auto en el que viajaban Rodrigo Bueno, su pareja Patricia Pacheco y su hijo Ramiro, se estrelló en la autopista Buenos Aires-La Plata. El ídolo del cuarteto falleció en el acto a los 27 años. Desde entonces, quienes sobrevivieron —especialmente Patricia y el pequeño Ramiro, por entonces apenas un niño— enfrentaron una vida atravesada por el dolor, la exposición mediática y, sobre todo, la soledad.

Patricia Pacheco, madre del único hijo reconocido del Potro, ha elegido en estos años mantenerse en un segundo plano, lejos del centro de la escena. Sin embargo, cada tanto vuelve a hablar. Y cuando lo hace, sus palabras son contundentes, crudas, sin rodeos. “Contención por el lado de Beatriz o de Ulises no tuve nunca”, confesó en una entrevista reciente, haciendo referencia a la madre y el hermano del artista. Y completó: “Ulises hace su vida”.

La distancia con la familia de Rodrigo, más que una anécdota dolorosa, fue una herida abierta que nunca terminó de cicatrizar. Patricia asegura que, pese a intentos esporádicos de acercamiento, nunca hubo gestos reales de integración. Lejos de encontrar consuelo en los años posteriores a la muerte de su pareja, sintió que tuvo que levantar su vida desde cero, sin una red de apoyo. “Lejos de ayudar, te quieren destruir”, resumió al recordar los momentos más duros tras la tragedia.

El vínculo con Beatriz Olave, madre del cantante, fue tenso desde un primer momento. En más de una oportunidad, Patricia habló del destrato y la indiferencia que sintió por parte de la familia Bueno. Esa frialdad no solo la impactó a ella, sino que afectó directamente al vínculo con su hijo Ramiro, que creció sin contacto fluido con su abuela ni con su tío. “Hubo encuentros aislados, pero nunca avances significativos”, detalló Patricia.

A pesar del silencio que mantuvo durante muchos años, en cada aparición pública Patricia se muestra firme en su decisión de proteger a su hijo. Eligió criar a Ramiro lejos de la exposición mediática, aun cuando la figura de su padre sigue generando pasiones, homenajes y controversias. “Mi prioridad fue siempre acompañar a Ramiro, que pudiera crecer en paz, sin esa mochila que significa ser ‘el hijo de Rodrigo’”, explicó en más de una oportunidad.

La vida de Patricia Pacheco después del accidente no fue sencilla. A la pérdida de su pareja se sumaron los conflictos judiciales, los vaivenes económicos y el peso de ser señalada por sectores del entorno de Rodrigo. “Nunca me recuperé por completo”, reconoció. No solo por la muerte de Rodrigo, sino por el modo en que quedó aislada y enfrentada a una familia con la que, según su relato, nunca encontró empatía ni respeto.