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20/01/2025

Está contenido el incendio en el basural de Junín de los Andes

Se resalta la tarea de cada bombero voluntario involucrado en el ataque.
Largas horas de combate contra las llamas.
Largas horas de combate contra las llamas.

Luego de un fin de semana donde el fuego en el antiguo basurero municipal de Junín de los Andes tuvo en vilo a los brigadistas, anunciaron que está contenido.

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Fue enorme la preocupación de los vecinos tanto por las llamas como por el humo que cubría todo el sector. La probabilidad de una rápida propagación hacia las viviendas llevó a trabajar en una estrategia directa sobre el fuego.

En el operativo participaron cinco dotaciones de bomberos, brigadistas del Parque Nacional Lanín, personal de Manejo del Fuego y un avión hidrante que fue necesario en las primeras horas para las tareas de enfriamiento.

Según informaron las autoridades, el fuego, iniciado el sábado 18 de enero de 2025 alrededor de las 18:15 horas, ya fue controlado, pero la acumulación de basura en la base del vertedero mantendrá el humo por al menos cuatro semanas.

Este incendio reaviva la discusión sobre la necesidad de implementar una gestión más eficiente de los residuos en Junín de los Andes, donde la acumulación de basura y la falta de tratamiento adecuado no solo generan riesgos ambientales, sino que también representan una amenaza directa para la seguridad de la comunidad.

Sin descanso

En el corazón del viejo basurero, donde las llamas consumen todo a su paso y el aire se torna pesado, hay un grupo de personas que no conoce el cansancio ni la indiferencia.

Estas imágenes son testimonio de algo más profundo que el simple acto de apagar un incendio: reflejan el alma de los Bomberos Voluntarios de Junín de los Andes y fueron resaltadas por En Contacto con la Gente.

“Aquí no solo se ve trabajo; se siente el espíritu de quienes dejan todo para cuidar a su comunidad. En medio del calor abrasador y la tierra seca, el compañerismo y el apoyo mutuo son su refugio”, citaron.

Un descanso compartido, un gesto de aliento, una mirada que habla de fuerza y unidad. Porque ser bombero voluntario no es un deber, es una identidad.

“Pertenecer a esta institución es un honor, pero también un sacrificio. No hay horarios, no hay excusas, solo el firme compromiso de estar donde más se los necesita. En cada intervención, estos hombres y mujeres llevan consigo algo más que sus herramientas: llevan su amor por la comunidad, su vocación y su esperanza”.

 

  

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