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APAGÓN

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19/01/2025

El durísimo drama que vive la mamá de Holder desde hace una semana

La mediática habló con dolor del gran problema que está atravesando y pidió ayuda.

Rosario atraviesa una grave crisis energética que dejó a gran parte de la ciudad sin electricidad durante varios días. Según las autoridades, el apagón masivo fue causado por la falla de tres transformadores que colapsaron tras una intensa ola de calor. Las consecuencias fueron devastadoras: miles de hogares y comercios afectados, pérdidas millonarias y un panorama desesperante para muchos vecinos, como Gisela Gordillo, madre del influencer Tomás Holder.

Gordillo, comerciante y madre de dos niños pequeños, relató entre lágrimas cómo la falta de luz impactó gravemente en su vida diaria y en su economía. “Nosotros los rosarinos estamos hace bastantes días sin luz. Acá hay mucha humedad y se siente mucho más el calor. A mí me repercute un montón esto porque en el medio está lo del laburo que no puedo trabajar y eso es lo que más me afecta. Si yo no trabajo, no traigo el plato de comida a casa”, expresó en una entrevista con Mitre Live.

El apagón no solo la privó de su principal fuente de ingresos, sino que también provocó pérdidas económicas significativas. “Se me pudrió todo lo que tenía en la heladera. La tenía llena de carne, pollo, de todo. Calculo que perdí unos 300 mil pesos de mercadería. Encima, tengo el cumpleaños de mi hijo más chico y había comprado de a poco todo lo que necesitaba. Ahora no sé cómo voy a volver a hacerlo en quince días”, lamentó Gordillo, evidenciando la magnitud del impacto económico.

La situación también la llevó a revivir momentos difíciles del pasado. “Esto ya lo viví cuando Tomás era chiquito. Enero es un mes durísimo para lo que hago yo, y con este calor es insoportable. Estoy toda transpirada, un asco”, comentó, destacando las extremas condiciones de calor y humedad que agravan la crisis.

Además de las pérdidas materiales, Gordillo expresó su angustia por no poder garantizar un ambiente cómodo y seguro para sus hijos. “Me da vergüenza tener que cargar el celular en la terminal de ómnibus, pero no tengo otra opción. Si le pasa algo a mis chicos, no me lo perdonaría”, confesó, haciendo un llamado de atención sobre las consecuencias humanas de la crisis energética.

La problemática no se limita a Gisela. Rosario enfrenta una crisis de grandes proporciones, con miles de vecinos afectados que buscan respuestas y soluciones. Las autoridades aseguran estar trabajando para restablecer el servicio y evitar nuevos colapsos, pero el daño ya está hecho.

“Sin luz no se puede vivir. Espero que esto se resuelva pronto”, concluyó Gordillo, reflejando el sentimiento de desesperación compartido por muchos rosarinos que ven cómo su calidad de vida se deteriora día a día. Mientras tanto, los reclamos y las demandas de soluciones se multiplican, dejando en evidencia la fragilidad de un sistema energético que no puede hacer frente a las crecientes demandas de la ciudad.