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TOCA MÍNIMOS DE 2023

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28/11/2024

Crisis del Salario Mínimo: el poder de compra se derrumbó 28,4% en octubre

Su valor real no logró mejorar ni respecto a noviembre de 2023, ni respecto a la era Cambiemos.

La situación económica actual en Argentina ha llevado a una severa caída del poder adquisitivo del salario mínimo, tocando cifras preocupantes en octubre de 2023. Este desplome no solo representa un nuevo mínimo anual, sino que también coloca al país nuevamente en una situación económica alarmante al recordar el escenario de crisis vivida al final del régimen de convertibilidad en la década de 1990.

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Según un informe detallado realizado por Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), vinculado a la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), el salario mínimo es ahora notablemente inferior en comparación a periodos pasados significativos del país, como la era Cambiemos e incluso el pre-crisis de 2001.

En octubre de 2023, el salario mínimo se estableció en $271.571, un 28,4% menos en términos reales que en noviembre de 2023. Cuando uno saca la lupa para mirar más atrás en el tiempo, la comparación con el gobierno de Cambiemos es más reaccionaria: en 2019 el sueldo mínimo era 39,9% superior, y aún más si se retrocede a 2015 donde la comparación demuestra que tuvo una proporción en compra 54% más fuerte.

Estas alarmantes cifras muestran un retroceso significativo en el poder adquisitivo de los trabajadores en activo, recordando épocas críticas hace más de dos décadas. El informe subraya que el salario mínimo vigente en octubre de este año cubre solo el 54,3% de la canasta básica alimentaria que dictamina la línea de indigencia de una familia tipo, empeorando aún más la situación respecto a noviembre de 2023. Además, esta remuneración solo corresponde a una cuarta parte de lo que se categoriza como la canasta de pobreza.

El análisis sugiere que si la devaluación sostenida del salario no hubiera sucedido desde el fin de 2015, en términos actuales, el salario mínimo debería de haberse situado en alrededor de $590.000, superando con creces la canasta de alimentos. Esta brecha sugiere que la desvalorización sostenida ha sido uno de los principales aspectos a tratar dentro de las mejoras económicas y de condiciones de vida de los argentinos.

Como contexto más amplio sobre las demás remuneraciones en el país, el salario promedio de los trabajadores formales en Argentina, medido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), tuvo un pequeño rebote positivo en un año complicado. Tras un final desastroso en 2023 desde el punto de vista inflacionario, gradualmente y gracias a las negociaciones paritarias, ha habido cierta intención de evitar un mayor deterioro.

Para agosto, el salario promedio se impulsó un 0,8% y en septiembre un 0,3%, desacelerando la caída continua que había venido sucediendo, aunque no logrando así el nivel de noviembre de 2023. La corrección positiva de agosto y septiembre apenas comienza a palidecer bajo el velo de la perspectiva negativa general ya que significa un bajo aumento en términos del poder de compra, situándolos aún un 1,5% por debajo del nivel necesario.

Los datos arrojados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) para los asalariados privados, dificultan un panorama más alentador. Aunque de junio a julio el encadenamiento de salarios subió (+4% y +2.8% respectivamente), desde agosto la caída fue más pronunciada con un descenso significativo de 2,5% y un 1% en septiembre, como datos primarios compartidos por la Secretaria de Trabajo. Todo esto también reflejado en una caída acumulativa del 20% respecto al punto más alto registrado en la serie desde mayo de 2013, haciendo de la estabilización económica un reto de muy largo alcance aún.