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NACIDOS Y CRIADOS

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16/10/2024

El Bariloche que ya no está, pero se siente en el alma

"Cuando cerramos los ojos, en vez de ver casas modernas, observamos las que teníamos antes", dijo una de las organizadoras, al poner en palabras un sentimiento que predomina entre quienes ansían que llegue el sábado (fotos: Matías Garay).
"Cuando cerramos los ojos, en vez de ver casas modernas, observamos las que teníamos antes", dijo una de las organizadoras, al poner en palabras un sentimiento que predomina entre quienes ansían que llegue el sábado (fotos: Matías Garay).

Los nacidos y criados en Bariloche están ansiosos.

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El primer encuentro nyc –metafóricamente hablando– está a la vuelta de la esquina.

Así, mientras llega la fecha estipulada, es decir, el sábado 19 de octubre, en la comisión directiva ultiman detalles.

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Por ejemplo, hay que recordar que la reunión para evocar el Bariloche de otros tiempos se realizará en el camping de la Asociación Mutual Empleados de Comercio (AMEC), a la vera de la Ruta Nacional 40, a catorce kilómetros del centro de la ciudad (se ingresa por el camino al puente viejo del Ñirihuau). Teniendo en cuenta que quizá haya gente a la que se le complique acercarse por su cuenta, los organizadores dispusieron dos colectivos para ir (y luego, al finalizar, también retornar).

Uno partirá de Gallardo y 9 de Julio, a las 11; el otro, desde la zona de la rotonda de Ñireco, es decir, en 12 de Octubre y Esandi, a las 11.30. 

Para asegurarse un lugar en esos vehículos, los interesados deben comunicarse al 2944788747 o al 2944560560, mismos teléfonos en los que pueden acceder a las últimas entradas (quedan muy pocas). Cabe señalar que para concurrir debe abonarse un monto que podría calificarse de simbólico, dado lo económico, destinado a gastos de producción, ya que todo es sin fines de lucro. Precisamente, los colectivos no requieren un costo adicional.

El encuentro será a la canasta, es decir que cada quien llevará lo que quiera consumir, aunque se solicita que, en lo posible, se colaboré con algo para una mesa dulce general.

Según indicaron los organizadores, de desarrollarán diversos shows. También habrá baile y sorteos.

Una de las actuaciones anunciadas es la de Edgardo Lanfré, creador de la canción "Viejo San Carlos" (composición que incluye una parte recitada cuya autoría es de Pancho García). El tema ha sido tomado como una especie de emblema por quienes idearon el encuentro, quizá recalando en los versos que dicen: “Hoy no encuentro ni mis pasos/ y ya no conozco a nadie/ dónde estás viejo San Carlos/ en qué noche te quedaste”.

La intención es que el acontecimiento, más allá de tener su botadura el sábado, continúe en el tiempo, repitiéndolo al menos una vez al año.

Por lo pronto, para la ocasión inaugural, se fijó que, como forma de homenajear a los de mayor edad, y teniendo en cuenta la capacidad del salón de AMEC, podrán ser de la partida aquellos nacidos hasta 1970. En próximas veces, se irán sumando otras generaciones.

En diversas reuniones, se fueron puliendo los detalles de lo que será el primer encuentro nyc.

 

¿Cómo nació todo?

Curiosamente, la necesidad de encontrarse fue expresada primero de manera virtual, por comunicaciones vía Facebook, donde reinaba la coincidencia en manifestar un interés por verse en persona.

Los que exponían tal deseo, en sus posteos, mencionaban recuerdos de una ciudad que todavía no cargaba con la pátina de modernidad que fue llegando con el paso de los años.

Prevalecían las ganas de retomar charlas perdidas en el tiempo, evocar viejos anecdotarios, unirse en un abrazo.

Finalmente, la intención de concretar el encuentro se transformó en un proyecto serio y se constituyó una comisión directiva, integrada por Evelia Gutiérrez, Anita Benroth, Alicia Veselka, María Emilia Saavedra, Sara Lorenzo, Betty Matuscheski, Marisa Laura Miazzi, Schatzi Bachmann, Cristian Cejas, Jorge Buonaiuto, Jorge Alberto Valenzuela, Mariano Aranda, Lito Lagras y Héctor González. 

Todos cargan con sus historias personales, por supuesto.

Y no está de más conocer algunas…

 

Los dos goles a Roma

Julio Lagras habla de sus abuelos Petrona y Serafín, y bromea: “Vinieron de Buenos Aires trayendo hijos por la Ruta 237”.

Así, menciona que hubo nacimientos en Valcheta, San Antonio y Bariloche.

Su papá, justamente, nació en Valcheta.

También cita a otra abuela –la materna– que llegó proveniente de Ancud, Chiloé, y se casó con un hombre de Buenos Aires. 

Asimismo, detalla que su mamá nació en Bariloche.

De pronto se le viene a la mente un tío, el “Vasquito”: “Era un excelente jugador de fútbol; lo quisieron llevar a San Lorenzo, pero no quiso desprenderse de su Bariloche”, narra, y destaca que, en una visita de Boca a la ciudad, “le hizo dos goles a Antonio Roma”, el mítico arquero. “Uno en cada arco”, puntualiza.

Sonriendo, cuenta que él, por su parte, en alguna ocasión probó para la tercera de Estudiantes, pero no hubo suerte.

En cambio, tuvo un largo recorrido –veinte años– en INVAP, y luego también se desempeñó en Camuzzi.

Evoca que hace bastante alguien intentó hacer un encuentro de nacidos y criados, pero naufragó en el intento, porque hubo gente que comenzó a poner peros…

Por eso remarca la importancia de que ahora pueda llevarse a cabo y aclara: “En realidad, esta juntada no es exclusivamente para los nacidos y criados, sino para la gente que hace ‘mil años’ que está acá”. A modo de ejemplo, aprovecha que a su lado se encuentra Sara Lorenzo, quien, justamente, nació en Pilcaniyeu.

 

Reivindicar a los primeros que llegaron 

“Mis abuelos paternos, Hermindo y Carmen, vinieron desde Galicia en 1906”, cuenta Sara Lorenzo.

Especifica que primero pararon en el porteño Hotel de Inmigrantes. “Luego partieron a General Roca y, desde allí, en carreta, fueron a Pilcaniyeu viejo, donde se instalaron”, resalta Sara, y detalla que escogieron ese sitio porque otra gente procedente de Galicia ya se había ubicado ahí.

Años y generaciones después, en “Pilca” nacería Sara.

Luego –cuestiones escolares vinculadas a sus hijos mediante– se afincaría en Bariloche.

Igualmente, aclara que, en realidad, por aquellos tiempos, las divisiones no resultaban notorias. “En esa época, Pilca y Bariloche eran un solo lugar; había una conexión muy fuerte entre la gente, no sólo por lo económico, sino también desde lo social”, señala.

En un momento, durante la charla, Sara suspira: “Tuve cuatro hijos, pero dos fallecieron…”. Los ojos se le humedecen… Sucede que la vida también está conformada por sucesos que hacen palidecer el alma. Y es muy probable que en el encuentro del sábado afloren también momentos que llamen a la emoción, que no todo sea risa, porque de eso se trata la existencia y la unión al terruño, con las vicisitudes que hacen al recorrido de cualquier ser.

“Espero el gran abrazo que aguardamos todos”, dice la mujer, en referencia a lo que aguarda que suceda el sábado, a la vez que indica que la intención es “reivindicar a los primeros que llegaron, que dejaron su descendencia y su trabajo”.

 

Entre el lago y los aviones

La madre de Evelia Gutiérrez, Armelinda, nació en el paraje Fitamiche; el padre, Dolorindo, en tanto, llegó desde Chile.

 

Justamente, su papá trabajó con Primo Capraro, quien le entregó una carta de presentación para Parques Nacionales, donde comenzó a desempeñarse como capitán de lancha.

“El lago lo recorrí mucho, porque los fines de semana me iba a navegar con él”, recuerda Evelia, quien la mayor parte de su vida trabajo en empresas aéreas (primero, Austral; luego, vía la sinergia, en Aerolíneas Argentinas).

Ante la proximidad de la reunión nyc, afirma: “Poder encontrarnos nos va a hacer muy bien, porque significará ver a gente que hace añares no vemos”. 

“Me emociona de sólo pensarlo”, aprecia.

En tal sentido, cuenta que ya vivió un adelanto, porque un hombre que se acercó a consultarles por el encuentro, al mirarla, le preguntó el nombre y así confirmó que habían ido juntos a primer y segundo grado…

“Hay un Bariloche que ya no tenemos, pero, cuando cerramos los ojos, en vez de ver casas modernas, observamos las que teníamos antes”, dice Evelia, conmovida.

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