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EL CORDILLERANO, 30 AÑOS / HISTORIAS DE BARILOCHE

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12/10/2024

Ahí va el capitán Piccini… por un espacio fotográfico

Piccini, el ojo invisible (foto: Facundo Pardo).
Piccini, el ojo invisible (foto: Facundo Pardo).

“La foto de Carlitos sobre el comando”, canta Luis Alberto Spinetta en El anillo del capitán Beto, canción que abre el álbum El jardín de los presentes, de Invisible, donde una imagen gardeliana sirve para definir “la argentinidad al palo” del protagonista de la composición, en su periplo espacial.

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Sí, Invisible, el grupo del Flaco de mediados de los setenta.

Y el fotógrafo Jorge Piccini llevaba una remera con la impresión del nombre de la banda cuando su par Facundo Pardo lo retrató para algunas de las estampas que acompañan esta nota.

Piccini, amante de la poesía spinettiana (foto: Facundo Pardo).

Pero… ¿a qué viene todo esto?

Una explicación podría ser que sirve para mostrar la pasión spinettiana de Piccini, cosa cierta. Incluso llegó a nombrar con títulos que remiten a la obra de Spinetta ciertas producciones en formato libro.

Pero, en realidad, todo es una excusa para adentrarnos en el propio Piccini y sus creaciones.

Foto perteneciente al libro "Antes de los aplausos", de Piccini (imagen gentileza del autor).

Una noche barilochense, en el Instituto Superior Patagónico, ubicado en Curuzú Cuatiá 104, donde es profesor, Piccini se encarga de dar rienda suelta a su lengua, para desentrañar algunos de sus puntos vivenciales.

“Nací en Entre Ríos y a los ocho años me fui a Santa Fe. A los veintiocho vine a Bariloche. Primero estuve de mochilero; después, me quedé. Ahora tengo cincuenta”, dice, respecto a su itinerario biográfico.

Globoflexia en el circo (foto de Piccini, gentileza del autor).

También cuenta que en esta parte del sur trabajó en Foto Charles, el negocio que estaba ubicado en Mitre y Quaglia.

Asimismo, su interlocutor –quien suscribe– se entera de que en Santa Fe se recibió de diseñador gráfico, y que en aquellas coordenadas también había estudiado fotografía.

Igualmente, Piccini remarca que fue en la Patagonia donde se metió de lleno en el mundo fotográfico, centrándose especialmente en cuestiones propias de la zona.

La radio, elemento esencial para el poblador rural (foto de Piccini, gentileza del autor).

Así, nació un libro que se ha convertido en un estandarte del servicio social que Radio Nacional cumple en los parajes del sur. “Ni bien llegué a Bariloche, el tema me llamó mucho la atención y lo quise desarrollar desde la fotografía”, explica Piccini, refiriéndose a “Mensajes al poblador rural”, una obra donde retrata, por medio de imágenes acompañadas de diversos textos, el universo sureño en el que se envían recados a la radio para que sean leídos al aire y así lleguen a sus destinatarios. “Recorrí la Patagonia y conseguí varios mensajes originales… Fue un laburo de quince años”, señala. En las páginas, aparecen las comunicaciones, de puño y letra, como también aquellas personas que se vinculan por ese medio en su ámbito campestre habitual. “Lo publiqué en 2018 y ya va por la quinta edición; disfruté mucho al hacerlo”, expone.

Mensajes radiales en la Línea Sur (foto de Piccini, gentileza del autor).

Y, desde el sur, Piccini también armó la revista fotográfica Bex, donde primero mostró trabajos de autores patagónicos y luego latinoamericanos, llegando a publicar números especiales dedicados a diversos países de América, para después adentrarse en imágenes de cada provincia argentina.

Además, se ha especializado en la edición de libros. En tal sentido, detalla que tiene “ocho propios” y que trabajó en “veintipico de otros autores".

Proyecto vinculado a la Ruta 23 (foto gentileza de Piccini).

En la actualidad, está abocado a una idea vinculada a la Ruta 23, por eso suele recorrer pueblos de la Línea Sur, cámara en mano.

“Mis proyectos son largos”, advierte, precisando que la concreción de sus obras suele demandarle varios años.

Parte de "Mensajes al poblador rural" (foto gentileza de Piccini).

Hay en la visión artística de Piccini algunos mojones que la guían. 

La Patagonia casi siempre está presente, ya sea a través de paisajes, habitantes o animales.

Ambiente rural (foto gentileza de Piccini).

También, a partir de "Mensajes al poblador rural", lo campestre.

Asimismo, trenes y rutas.

El tren en la obra de Piccini (foto gentileza del autor).

Y algo más… el circo.

Con su espíritu nómade, el misterio circense ha captado la atención del lente de Piccini. “Me apasiona ese mundo”, afirma. Y así lo ha demostrado en su libro "Antes de los aplausos".

El detrás de escena del mundo circense (foto gentileza de Piccini).

Para inmortalizar a los artistas circenses, viajó por diversas zonas de Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia.

Y ese interés también se refleja en otro de sus proyectos, una revista en la que, junto a otros colegas, explora a fondo ese ámbito: "Circo es cultura".

La necesidad de "palpar" la obra (foto: Facundo Pardo).

Piccini, amante del papel como forma de que no todo se pierda en la virtualidad, en sus creaciones actúa “como una especie de investigador”, tal su definición. “La fotografía me ayuda a entrar en diversos temas”, explica, para luego ampliar: “Es una pasión. Todos los proyectos los emprendo aparte de mi laburo, porque mi trabajo en realidad es la docencia, que es de lo que vivo. Todo aquello que surge a partir de las fotos lo hago por gusto… No quiero renunciar a lo que realmente me gusta”.

Y lo que embriaga su alma es seguir esparciendo imágenes en sus “libros de la buena memoria”.

Una imagen que "habla" de la vida del artista de circo (foto gentileza de Piccini).

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