Publicidad
 

OTAKU CON

|
02/08/2024

Capitán Barato dirá presente en Bariloche

Capitán Barato dirá presente en Bariloche
Capitán Barato dirá presente en Bariloche

Y un día Stan Lee se fotografió junto a su ídolo, Capitán Barato

Lee también: Otaku Con: razones de un éxito

Bueno, en realidad no fue tan así…

La verdad es que el Capitán Barato, en México, durante una jornada de 2017, se pudo sacar una foto con el ser de su devoción, Stan Lee.

Veamos… Primero, para cualquiera que ande medio desconcertado, Stan Lee era un escritor y editor de cómics, cocreador de personajes icónicos, entre los que pueden citarse, como parte de una lista enooorme, a Spider-Man, Hulk, Iron Man, los X-Man, Thor, The Fantastic Four…

Y Capitán Barato, bueno… ¡es un héroe argentino! Un personaje que cada vez gana más espacio entre los fanáticos de las historietas e incluso hay una miniserie en camino.

En fin, el asunto es que Capitán Barato cree que tiene poderes gracias a una peluca hecha con pelos que Stan Lee fue perdiendo en las muchas convenciones a las que asistió… A todo eso, ¿el Capi le habrá arrancado algún pelo cuando lo abrazó en México?

A esta altura del artículo, procederemos a realizar algo que no debe hacerse, es decir, develar quién es el hombre detrás de la máscara… Capitán Barato, señoras y señores, ¡es Daniel Müller!

“¿Y quién es Daniel Müller?”, se preguntarán ustedes, con justa razón.

Müller tiene cuarenta y dos años.

De pequeño llegó al mundo de las historietas a través de creaciones como Patoruzú o Isidoro.

A los quince comenzó con una tarea que, de alguna forma, lo acercó más a su pasión por los cómics: ¡trabajó de canillita!

De más grande, deambuló por diversas empresas, haciendo labores de auditoría, pero, en cuanto tenía un rato libre, vendía historietas por internet.

En 2009 unos heraldos negros le nublaron la vida.

Más allá de los problemas que cualquier mortal puede sufrir, como ganar poca plata a pesar de trabajar muchas horas, en el término de seis meses Müller tuvo que enfrentar varias pérdidas de personas cercanas. “Entré en una depresión, estaba muy triste, no quería salir de mi casa, no deseaba hacer nada…”, recuerda.

Pero, de repente, algo le hizo click, agarró una mochila y se fue de viaje.

Recorrió diversas provincias e incluso cruzó la frontera, en un trayecto donde se fueron sumando acompañantes, hasta transformarse en un verdadero grupo nómade, donde cada cual buscaba su propia piedra filosofal salvadora.

“Se trató de un viaje de descubrimiento”, explica, a la vez que cuenta que pasó por muchos sitios humildes, donde se percató de que debía volver a las cosas simples de la existencia.

Así, retornó al país con ganas de hacer lo que le gustaba.

Y entonces Capitán Barato se hizo realidad.

Los colores de su traje –rojo, amarillo y verde– se deben al cariño que tomó por el territorio boliviano, que transitó bastante durante su periplo. De ahí que se fijara en la bandera de aquel país para vestir a su creación.

A la hora de definir a Capitán Barato, señala –sonriendo– que “es un superhéroe argentino con el poder de llegar a fin de mes”. Más allá de lo graciosa que puede sonar la propuesta, aclara que se trata de “una historia típica de cómics, como si fuera de Marvel o DC, pero es muy autóctona”.

En tal sentido, habla de una creación “federal”. 

“Está muy relacionada con cosas nuestras; trabajamos mucho las locaciones y hay personajes que son de diversas provincias… y todos juntos se llaman Los Libertadores”, expresa, porque, justamente, no es que aparece sólo Capitán Barato, el universo que imaginó Müller se diversifica, con características distintas de acuerdo a cuál de los protagonistas entra en escena, con colores distintos, tonos diversos en la narrativa…

Daniel, en el mundo de Capitán Barato, es una especia de editor, crea personajes e imagina historias que luego se concretan a través de equipos creativos que él conforma.

A partir de una propuesta de una amiga cosplayer (es decir, que se viste e interpreta personajes), en una acción más bien impulsiva, aceptó la idea de ponerse un traje a la manera del personaje parido por su imaginación… 

Cuando la vestimenta estuvo lista, fue a una convención… ¡y no se animaba a aparecer así!

Pero, finalmente, lo convencieron y salió al ruedo… 

Más allá de los nervios de la vez bautismal, pronto comenzó a divertirse con el asunto.

Le ha tocado incluso firmar autógrafos, o que algún niño le diga: “Capi, sos mi ídolo”.

El presente lo encuentra con una página web de venta de cómics diversos, más allá de las ediciones propias, y dos comiquerías, una en Villa Crespo y la otra en Devoto.

Además, visitará Bariloche como parte de la Otaku Con, el sábado y el domingo en el gimnasio de Bomberos Voluntarios.

Quienes asistan al encuentro, podrán estar cara a cara con Capitán Barato. Y, si tienen suerte, quizás le cuente la historia de aquella foto con Stan Lee…

¿Que opinión tenés sobre esta nota?