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DESDE LA CLANDESTINIDAD

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06/06/2024

Carta de un miembro de la Lafken Winkul Mapu

Carta de un miembro de la Lafken Winkul Mapu
Carta de un miembro de la Lafken Winkul Mapu

Se ha difundido por las redes sociales una carta que escribió un integrante de la lof Lafken Winkul Mapu que permanece en la clandestinidad, quien convoca a no cesar en la pretensión de recuperar el rewe, es decir, el sitio que consideran sagrado ubicado en un predio de Parques Nacionales de Villa Mascardi.

Desde este medio se pudo certificar que la autoría es de uno de los miembros de la comunidad buscado por la Justicia.

“Desde la dignidad inquebrantable que nos ha sostenido, en los distintos territorios y lelfun (espacios) donde nos ha tocado llegar, donde solidariamente nos ha recibido nuestra gente mapuche que aún acompaña y sostiene nuestro andar, entendiendo que la lucha por nuestro rewe es fundamental en el proceso de levantamiento en puel mapu (tierra al este de la cordillera de los Andes), y aún no está perdido”, se presenta.

“Ha pasado un año y ocho meses desde aquel 4 de octubre de 2022, cuando el Estado argentino, mediante sus fuerzas represivas e impulsado por un odio sin medida, llevó adelante el desalojo en nuestro lof”, continúa.

Así, indica que permanecieron en aquel espacio durante aproximadamente siete años y sentencia: “Desde los inicios, el winka (blanco) se ensañó con nosotros”. 

“Fuimos una molestia para sus negociados inmobiliarios y turísticos, fue así que judicialmente se gestaron diversas órdenes de allanamientos, persecución, innumerables causas y desalojos…”, expresa, y señala: “No tengo problema en admitir que hemos defendido ese territorio día y noche”. En tal sentido, dice que ese accionar fue “muchas veces a piedrazos”, como también con lo que tenían “a mano”.

“Ese lelfun, como casi todo nuestro Wallmapu (tierra ancestral mapuche), guarda en su memoria la matanza que ejecutó el winka para adueñarse de nuestros territorios”, apunta, y recuerda a quienes murieron defendiendo el espacio en el que habitaban.

También hace una mención especial sobre Rafael Nahuel, quien, cabe recordar, falleció a causa de una herida de bala, durante un operativo de la Agrupación Albatros, de Prefectura Nacional. “Aunque el winka se empeñe en borrarnos de ese espacio, no lo lograrán, es y seguirá siendo territorio mapuche donde vive el espíritu del weichafe yem (guerrero, en referencia a Rafael Nahuel) y pu kuifikeche (ancestros)”, manifiesta.

“Esa fuerza del mapu (tierra) es a la que obedecimos cuando recuperamos ese espacio, los ngen mapu (espíritus de la naturaleza) llaman a sus hijos y esa es nuestra forma mapuche, no nos consideramos místicos por obedecer a ese llamado y haber tenido la inmensa responsabilidad de levantar una machi (autoridad espiritual, sanadora) que, al igual que la machi yem que fue asesinada en ese territorio, plantó su raíz ahí”, desarrolla, y justamente coincide con palabras expresadas tiempo atrás por la machi Betiana Colhuan, quien dijo que en Villa Mascardi había existido otra autoridad como ella.

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“Hoy hay un rewe que resiste en Lafken Winkul Mapu, fue levantado en principio por una necesidad espiritual y de sanidad en puel mapu”, indica. 

“Al trabajo de levantamiento concurrieron muchos peñi y lamngen (hermanos y hermanas) de los meli witran mapu (todos los puntos cardinales) y aunque aún falta mucha conciencia y conocimiento pudieron vivenciar la importancia de ese kuzaw (trabajo) que volvía a estos territorios”, continúa.

“Por eso insisto en no desviar la mirada de ese espacio ceremonial sagrado, hay que defender el rewe, volver a unir las fuerzas y voluntades que hoy se ven debilitadas y hasta contaminadas por otros pensamientos, no hay nada que no se pueda conversar como lo hicieron los kuifiche, hasta lograr el objetivo”, advierte.

“Por mi parte y mi lof, nunca nuestra lucha fue en contra de otra comunidad ni peñi y lamngen de los barrios, ni con la clase trabajadora y empobrecida”, afirma, para rematar: “El enemigo es el winka capitalista, sus métodos y sus fuerzas represivas”.

“Para los winka siempre seremos pseudomapuches, terroristas, vagos, borrachos, delincuentes… y un sinfín de adjetivos negativos que buscan descalificarnos en nuestra lucha, pero nosotros, entre mapuche, tenemos que buscar la unión y el equilibrio. No alimentar al winka”, considera.

De tal manera, quien advierte que escribe desde una “clandestinidad obligada por el Estado argentino" expresa: “Como parte de este pueblo oprimido, nunca estaré del lado del opresor”.

Así, llama a “seguir recuperando” lo que denomina “territorio y kimun (saber) mapuche”, y expone: “Agradezco a quienes me han encaminado y traído a ese rupu (camino) mapuche. Viven día a día en mí. Mi kukuyem (abuela paterna), mi chezkiye (abuelo materno)”. 

Además, agradece a quienes lo “siguen apoyando en la clandestinidad” y pide por la libertad de Matías Santana y “todos los presos políticos mapuche”.

“Responsable será el Estado y los yanakona (traidores) por la integridad de los clandestinos y sus familiares que resisten a una constante persecución y hostigamiento”, concluye.

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