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SONARON LAS SIRENAS

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02/06/2024

Día del Bombero Voluntario: festejo, tristeza y un pedido de boda

Día del Bombero Voluntario: festejo, tristeza y un pedido de boda
Día del Bombero Voluntario: festejo, tristeza y un pedido de boda

Hace ciento cuarenta años, en 1884, a raíz de un incendio en el barrio porteño de La Boca, un grupo de vecinos emprendió una cadena humana para apagar las llamas que amenazaban con avanzar con rapidez hacia construcciones cercanas. Aquel hecho dio nacimiento al primer cuerpo de bomberos voluntarios y redundó en que la fecha, 2 de junio, sea tomada para honrar a esas personas que desinteresadamente no dudan en poner en juego la vida por salvar la de los demás. Ese sentimiento de nobleza tuvo su fiesta local en el gimnasio Pedro Estremador, Beschtedt 279, durante la mañana del domingo.

Funcionarios del Ejecutivo comunal, concejales y legisladores provinciales acompañaron el festejo por el Día del Bombero Voluntario. El intendente Walter Cortés tenía previsto asistir, pero un estado febril le impidió hacerlo.

Entre las actividades, se encontró la distinción en reconocimiento a los retirados, que lleva el nombre de Enrique Linconir, un hombre que, en el siglo XX, pasó cuarenta años de su vida vinculado a la Asociación de Bomberos Voluntarios y destacó como instructor de varias generaciones.

También se dio la bienvenida a cinco nuevos voluntarios, y pudo apreciarse en sus ojos, más allá de los nervios del momento, ese signo que identifica a aquellos que están convencidos de la acción que pasarán a realizar.

La banda de la Escuela Militar de Montaña brindó su arte sonoro para acompañar la jornada. Y claro, para la ocasión, más allá del Himno Nacional y del de Río Negro, tocaron la Marcha del Bombero Voluntario, creada por Aurelio Genovese, que en sus versos iniciales reza:

Con la frente bien en alto

y dispuestos a luchar

hoy llevamos como emblema

el deseo de ayudar.

 

A la lucha todos juntos

al llamado del deber

defendemos nuestro lema:

sacrificio, valor y abnegación.

La fiesta también tuvo su lado triste, porque entre los presentes, pero en las gradas, no en la formación, estaban tres de los cuatro bomberos del cuartel de Ruca Cura que fueron sancionados tras un episodio que ocurrió en julio del año pasado en la sede de Casa de Piedra, ocasión en que los efectivos sobre los que se puso la mira contaron con un apoyo explícito de los vecinos.

Aquellos sobre los que recayó el castigo igualmente sintieron la necesidad de participar de una fiesta que consideran que les pertenece, más allá de la cuestión que los envuelve, acción que incluso alcanzó el ámbito legal, porque están procurando que se revea la decisión en su contra.

También sucedió algo fuera de libreto que hizo despertar sonrisas y alguna que otra lágrima.

Cuando culminó el acto, ya en la vereda, un bombero le pidió a su novia casamiento, y ella sorprendida no dudó en decir que sí.

Mientras tanto, miembros del Ejército repartían chocolate caliente y las autobombas partían para hacer sonar las sirenas, en esta ocasión especial de modo festivo, por el centro barilochense.

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