SE PERPETUARON EN CALLES O EN LA ACTUACIÓN PÚBLICA DE SUS DESCENDIENTES

| 17/03/2024

¿Cuáles eran los apellidos poderosos en Bariloche 100 años atrás?

¿Cuáles eran los apellidos poderosos en Bariloche 100 años atrás?
Vivienda de la familia Capraro en 1907, diez años antes de la tercera inspección. Colección Capraro en Archivo Visual Patagónico.
Vivienda de la familia Capraro en 1907, diez años antes de la tercera inspección. Colección Capraro en Archivo Visual Patagónico.

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Ya para 1917, la parte urbana del pueblo y su zona rural aledaña presentaban un claro proceso de concentración de tierras y capital. En tanto, otros pobladores eran catalogados de intrusos por el Gobierno nacional.

Algunos apellidos se perpetúan gracias a homenajes que prodigan calles de la ciudad o inclusive, nombres de la geografía aledaña. Otros identificaron a vecinas y vecinos activos en la política hasta no hace mucho o en quehaceres sociales. En ocasiones, las dos cosas a la vez. En otras, sus descendientes son referenciados en el presente por su actividad empresarial. Sus mayores fueron los que poco más de 100 años atrás picaron en punta a la hora de acumular capital y también tierras en la Bariloche que todavía era agrícola y pastoril, pero ya contaba con un área netamente urbana.

Periódicamente, la Dirección Nacional de Tierras y Colonias quería saber qué pasaba en las tierras adyacentes en el Nahuel Huapi y enviaba a sus funcionarios. Después de dos previas, “la tercera Inspección se realizó en 1917. De ella resultaron significativos: la drástica disminución de tierra fiscal, la escrituración en la gran mayoría de los lotes, el cambio de dueño de muchos de ellos a través de la venta directa y el acopio de terrenos, ya que son muchos los propietarios que figuran con dos o más parcelas agrícolas”.

Analizó los informes la historiadora Laura Méndez, quien compartió sus apreciaciones en “Estado, frontera y turismo” (Prometeo Libros-2010), su contribución insoslayable al conocimiento del pasado local y regional. En una tarea casi detectivesca, “si estos nombres se cruzan con los propietarios del casco urbano y de la Colonia Pastoril, se puede observar que los apellidos coinciden: ya en 1917, un grupo reducido de familias poseía tierras y bienes en un número muy superior a un amplio núcleo de personas, profundizando el proceso de concentración de capital en el Gran Lago”, observó la investigadora.

Ya por entonces, “la planta urbana aparece en las Inspecciones de Tierras como más codiciada que la Colonia Agrícola y Pastoril. Los lotes urbanos -cuatro por manzana- aparecen casi en su totalidad escriturados en 1912. Algunos de los datos más relevantes que se infieran de las Inspecciones son los mecanismos que la Sociedad Comercial y Ganadera Chile-Argentina empleó para aumentar la cantidad de lotes que poseía”, destaca la investigación.

Se trata de la empresa que prácticamente monopolizó las prácticas económicas en la zona en los primeros años del siglo XX. “En algunos casos, como en los terrenos A y B de la manzana 41, cobró deudas a cambio de los lotes. En otros casos, fue la Chile-Argentina quien hizo las mejoras del terreno y después cobró un alquiler a su propietario, que no disponía de capital suficiente para construir”. Fue “el caso de José Mansilla del lote 56D”, ilustró Méndez.

La compañía también “alambró terrenos que habían sido abandonados por sus dueños o cuyo paradero se desconocía sin que nunca hubieran tomado posesión”. Ejemplo de esta metodología fue “el lote D de la manzana 40”. Pero la empresa inicialmente de capitales alemanes no fue la única en hacerse de tierras por esas vías: “Otros de los propietarios que también introdujeron mejoras en terrenos que no les eran propios fueron Primo Capraro y Walter Parsons”.

La historiadora también observó que “en la Inspección de 1912 resulta significativo el número de chilenos que regresó a su país y la cantidad de personas que poseían lotes en el casco urbano, pero no residían en Bariloche, sino que dejaban a un cuidador en sus propiedades. Aparentemente, según puede inferirse de los datos que aporta el informe de la Inspección, estas personas se ubicaron en áreas rurales próximas a Bariloche y se dedicaron a la cría de ganado, pero conservaron su terreno en 'la ciudad', dejándolo al cuidado de un peón o persona de confianza”, estimó la historiadora.

No obstante, “fue en la Colonia Pastoril donde se produjeron las mayores desigualdades en cuanto a cantidad de tierra, mejoras y ganado. En términos generales, el capital promedio de los lotes rondó los 3.500 pesos, capital similar al de la mayoría de los propietarios de la Colonia Agrícola. Sin embargo, un conjunto de propietarios superó ampliamente ese promedio, como, por ejemplo, en 1917, Germán Hanneck”, quien según la Inspección “era propietario de 600 vacunos y poseía una capital de 15.525 pesos”.

También estaban en el ranking de los más poderosos del Nahuel Huapi Enrique Gingins, cuyo capital ascendía a 10.500 pesos; “el belga José Vereertbrugghen”, con 34.500 pesos y la dupla Camilo y Félix Goye, con 10.650 pesos y 16.010 pesos, respectivamente. En el Top Siete también figuraban Cristian Boock, con 21.775 pesos y Carlos Becker con 14.545 pesos, completa la descripción.

Mientras, por un lado, el proceso de concentración de tierras y capital presentaba esas facetas, “en el espacio pastoril se observan muchos terrenos reservados para Parque Nacionales, aunque ya en 1912 la gran mayoría se encontraba escriturada. Es también en la Inspección de ese año en la que aparece la figura de los ‘intrusos’, aludiendo a aquellos que habitaban el terreno sin ningún título ni permiso”, comparó Méndez.

En la Inspección comenzaba a aflorar cierta xenofobia. “Aunque a todos los 'intrusos' se los mencionaba con nombre y apellido, solo se consignaba la nacionalidad en el caso de que fuesen chilenos. Por ejemplo, en el lote pastoril número 9, se nombra a ocho pobladores que hicieron su rancho sin permiso alguno, para aclarar después que todos los mencionados eran chilenos y personas reputadas de mal vivir”. Inequidades de antaño que hay que tener en cuenta si se quieren comprender las de hoy.

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