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TESTIMONIO DE UNA BOMBERO EN LOS ALERCES

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13/02/2024

“El humo te asfixia, el calor agota, el viento y la tierra no te dejan ver bien”

“El humo te asfixia, el calor agota, el viento y la tierra no te dejan ver bien”
“El humo te asfixia, el calor agota, el viento y la tierra no te dejan ver bien”

Pasan los días y continúa el arduo trabajo de brigadistas para combatir los incendios intencionales en el Parque Nacional Los Alerces. Poco a poco se va conociendo a los protagonistas que hacen frente al fuego, tarea muy difícil y riesgosa.

Noelia Acuña es una bombera voluntaria de Rawson, tiene 34 años y es la primera vez que debió enfrentarse a un monstruo tan feroz como el de Los Alerces. En una entrevista dada a El Chubut Digital, contó cómo fue tomar la decisión de estar allí y lo que fue viviendo.

La joven es estudiante de enfermería y trabaja en el COSE. “Le conté a mis familiares que me iba a la Cordillera, ellos saben que cuando tomo una decisión así no me pueden frenar”, comentó. Hay un detalle que describe su enorme vocación: había comenzado a transitar sus vacaciones, un descanso merecido luego de tanto trabajo y estudio cotidiano.

Llegado el relevo correspondiente, Noelia ya está de regreso en su hogar. Agotada pero cargada de anécdotas y experiencias.

"Es la primera vez que me toca participar en un incendio así. Primero, tenía todas las expectativas, porque es de grandes magnitudes en un lugar desconocido, porque al ser bombera de la costa, del valle, no tenemos la práctica en esa clase de terreno de montaña, con esa vegetación y tipo de incendio", comentó.

Noelia contó que había bomberos voluntarios de muchos lugares, brigadistas provinciales y nacionales; con "el objetivo común de que no avanzara el fuego. Se hizo un trabajo enorme, se me infla el pecho por los compañeros brigadistas, son unos genios", dijo muy emocionada.

Los primeros días le tocó estar en el parque, haciendo fajas para que el fuego no avanzara, trabajando con herramientas manuales y abriendo senderos con machetes. "El fuego se movía a una velocidad increíble y el viento cumplía un papel fundamental, a veces nos corría, nos apuraba", dijo Noelia, repasando mentalmente cada momento.

"Es un trabajo tremendo, que desgasta. Yo cumplo mi papel de bombera con mucho orgullo, y cada vez que veía el fuego avanzar, buscaba hacer un mejor trabajo limpiando, haciendo la faja, para no permitir que avance”.

"Es muy triste volver al otro día y ver que el fuego avanzaba con mucha fuerza, porque todo el trabajo que hacíamos parecía que no lo frenaba", agregó.

La bombera de Rawson dijo que vivió a pleno la labor realizada y con muchas emociones.

Noelia manifestó: "En estos últimos días, me tocó trabajar en la estancia La Escondida, con mucho viento. El humo te asfixia, el calor agota, el viento y la tierra no te dejan ver bien". En esos momentos, remarcó: "Tenés que estar muy segura en tus decisiones y acciones. Con mis compañeros venimos trabajando hace varios años juntos, y confiamos en nuestro trabajo".

 

Vocación

Noelia hace 10 años que es bombera. Sus padres ya están acostumbrados, no la pueden frenar, aunque el miedo seguramente estará presente en cada una de sus salidas. “Ellos me acompañan, solo me pidieron que me cuide", dijo quien brindó su humanidad para combatir las llamas en la Cordillera, desconociendo el terreno y entregando toda su energía, cuerpo y alma.

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