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12/01/2024

Los cinco problemas de humanizar a las mascotas

Los cinco problemas de humanizar a las mascotas
Los cinco problemas de humanizar a las mascotas

La tendencia de humanizar a las mascotas ha crecido en los últimos años, pero según el Colegio Veterinario de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA), esta práctica puede resultar perjudicial para los animales de compañía.

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La humanización consiste en atribuir a los animales características humanas y tratarlos como si fueran personas, lo cual afecta su autonomía y naturaleza. Los veterinarios advierten sobre los cinco problemas principales que pueden surgir al humanizar a las mascotas.

Uno de los problemas más graves es el entorpecimiento del desarrollo correcto de los animales. Al tratarlos como si fueran personas, se les impide desarrollar habilidades propias de su especie, lo que puede llevarlos a la inmadurez y a problemas de conducta. La presión por comportarse como humanos también puede generar en ellos un elevado estrés, que se manifiesta en conductas repetitivas y extrañas para los humanos, como perseguirse la cola o comer sus propias heces.

Es importante tener en cuenta que brindarles atención y cariño a nuestras mascotas no implica humanizarlas. Si bien su salud y bienestar son nuestra responsabilidad, es fundamental tener presente que las necesidades de los animales no son las mismas que las de los seres humanos. El CVPBA enfatiza la importancia de respetar las necesidades reales de cada especie y evitar asignarles acciones o características propias de los humanos.

Entre los errores más frecuentes al humanizar a las mascotas se encuentra celebrarles cumpleaños, ponerles ropa y alimentarlos con alimentos no adecuados para su especie. Estas prácticas pueden invisibilizar las necesidades físicas, afectivas y sociales de los animales, lo que puede derivar en problemas de conducta, irritabilidad, agresión, hiperapego, obesidad y estrés, entre otros. El CVPBA señala que los problemas de conducta son resultado de una relación incorrecta entre los humanos y los perros.

Al desatender las necesidades propias de la especie y tratar a los perros como si fueran personas, se desencadenan varias consecuencias negativas:

En primer lugar, el perro puede desarrollar comportamientos destructivos y tener dificultades para relacionarse con otros perros debido a la sobreprotección. Además, al no recibir los estímulos adecuados, el animal experimenta frustración y estrés, sufriendo ansiedad por separación.

La falta de socialización adecuada también es una consecuencia de la humanización. Si el perro está sobreprotegido, no aprenderá las normas de convivencia necesarias, lo que puede representar un peligro para su seguridad. Por último, los perros humanizados tienen un mayor riesgo de padecer sobrepeso, ya que se les permite comer en exceso y no se les brinda suficiente ejercicio.