Publicidad
 

EL CRÁTER DEL PUYEHUE, LAGUNA NEGRA Y TRAVESÍAS POCO FRECUENTADAS

|
21/12/2023

Las caminatas de Lorraine Green se hicieron arte que sublima

Las caminatas de Lorraine Green se hicieron arte que sublima
Las caminatas de Lorraine Green se hicieron arte que sublima

Junto con Victoria Sires, forma parte de “Caminantes”, una exposición que puede visitarse hasta febrero en Vertiente – Café con Ideas. La naturaleza desde dos perspectivas, con curadoría de Victoria Ramello.

Dos siluetas ínfimas se recortan frente al abismo que nos prodigó una pesadilla 12 años atrás. En otra de las acuarelas, asoma la pequeña edificación rojiza que consideramos refugio ante la enormidad de la piedra. En una más, los contornos que podemos ver todos los días desde las ventanas que miran hacia el sur, pero con otra perspectiva: la de “Caminantes”. Así se titula la muestra que se conforma con obras de Lorraine Green y Victoria Sires, a disposición del público hasta febrero en Vertiente – Café con Ideas.

Ausente la segunda por cuestiones de viaje, El Cordillerano se limitó momentáneamente a dialogar con la dueña de casa. “Está curada por Victoria Ramello, historiadora del arte. Son dos miradas sobre la naturaleza, la de ella (Sires) se relaciona más con las luces y las texturas mientras que las acuarelas que presento yo, tiene más que ver con las caminatas que he hecho a lo largo de toda mi vida”, introdujo la artista.

“Es una práctica que hago hace un montón, junto con las acuarelas de los lugares y paisajes”, comentó Lorraine. “Antes de morir, Ruth (Viegener) me dijo: tenés que mostrar las dos cosas. También las caminatas y aventuras en los cerros… Así que mientras estaba trabajando para esta muestra, me acordé mucho de ella. A Ruth se la dedico, son acuarelas inspiradas en caminatas y travesías. El texto de Victoria resume bien las ideas”, señaló.

Con la colega que falleció en 2019, la expositora compartió múltiples y recordados proyectos en el ámbito del arte contemporáneo. Por su parte, la joven curadora escribió: “con personalidad viajera, Lorraine reelabora vistas que nos remiten a las imágenes de los artistas viajeros de finales del siglo XVIII en busca del exotismo y la aventura americana. En ella también se figuran ciertas ideas del romanticismo, la posibilidad de encontrar en la magnánima e inconmensurable naturaleza, lo sublime”, además de otros conceptos.

El cráter del Puyehue.

En la construcción de sus obras, “muchas veces voy con el cuaderno y voy dibujando en el lugar. Tengo varios cuadernos con esas acuarelas. ¿Te acordás de Pocket Landscapes? Vienen desde ese entonces, pero las de estas muestras son de fotos que fui sacando porque no dio sacar el cuaderno durante la misma caminata”, aclaró. “Pero sí, cuando voy caminando y sacando fotos, ya voy pensando en transformarlas después en dibujos y acuarelas. Esa una combinación de las dos cosas”, añadió. Con aquel nombre (Paisajes de bolsillo), la artista publicó un entrañable y pequeño librito con varias acuarelas desplegables en 2016.

En esta oportunidad hay contemplación, pero también movimiento. “Son todas caminatas de la zona de Bariloche. Tengo otras acuarelas de Mendoza o Santa Cruz, pero no las incluí porque quería que fuera un recorte más regional, así que, por ejemplo, están (pictóricamente) la travesía que une el cerro López con Laguna Negra y otra que me gusta mucho e hice muchas veces a lo largo de los años: desde Challhuaco, conecta con cerro Blanco y después, con el Ñireco. Es una travesía muy linda”, resaltó Lorraine.

Entre otras emociones, inspira respeto la que mencionábamos más arriba. “Hay otra del año pasado, cuando fuimos hasta el cráter del volcán Puyehue, así que es una variedad de imágenes”, redondeó la expositora. “En algunas está la figura humana para darle escala a la monumentalidad de los cerros. En otras, está la acción del caminar y en unas más, simplemente el paisaje”, explicó.

Si bien no tiene mayores inconvenientes en incursionar en otros lenguajes menos directos, como dice Ramello en el texto curatorial, la versión de Lorraine que puede verse por estos días frente a Plaza Belgrano tiene algo de dieciochesca o decimonónica. “En el fondo, el arte contemporáneo hoy en día acepta cualquier cosa. No es que uno está incluido o excluido según la técnica, el tamaño o lo que sea, lo más importante es la intención detrás de la obra”, precisó. “En este caso, relaciono mucho mi trabajo con la obra del alemán (Caspar David) Friedrich, el romántico que rescataba lo sublime de la naturaleza y la escala del hombre en relación”, enmarcó.

Laguna Negra.

“A mí lo que me gusta es la búsqueda más genuina de los artistas y en esta obra en particular, me interesaba que el diálogo fuera con otras personas que no sean conocedoras del arte contemporáneo”, proclamó la expositora. Entonces, su participación en “Caminantes” tiene “relaciones con obras de la historia del arte. A la vez, me gusta que haya una relación entre una práctica de la vida y otra artística”, definió Lorraine. Pintó con el “espíritu paciente de quien sabe esperar, aquel que aminora el paso y se detiene a escuchar, aunque en movimiento, aquello que lo rodea y constituye ese instante”, describió la curadora. Bella precisión.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?