Publicidad
 

YA SALIÓ DE IMPRENTA “LAS COSAS QUE HICE POR VOS”

|
05/11/2023

La historia de Deportivo Morón se escribió en Bariloche

La historia de Deportivo Morón se escribió en Bariloche
La historia de Deportivo Morón se escribió en Bariloche

Lee también: En “Las cosas que hice por Vos” viven hinchas barilochenses de Deportivo Morón

Octavio Montigilio vive en esta ciudad hace más de 15 años, pero lleva la camiseta del Gallo grabada en la piel. Junto con un coequiper mendocino, alumbró un trabajo entrañable para cualquier hincha, del equipo que fuera.

“En un momento (Deportivo) Morón tenía una pileta que después perdió. Era profesional y ahí se armó el equipo de waterpolo. Una vez fueron a jugar de visitante a San Martín, en una pileta que tenía unas gradas, como si fueran un balconcito. De ahí se podía ver el partido de waterpolo. Un muchacho al que le decían Satanás estaba vestido de civil, mirando. Se pelearon dos: uno de Morón y otro del otro equipo en la pileta. Así como estaba, Satanás se tiró para defender al de Morón, pero no sabía nadar. Entonces, el tipo con el que se estaba peleando, le pegó un par de trompadas y después lo tuvo que sacar. Cuando le dijeron cómo carajo se tiró si no sabía nadar, Satanás respondió: me salió del alma”.

Anécdotas de ese tenor son las que habitan las páginas de “Las cosas que hice por vos”, libro que tiene como uno de sus autores a Octavio Montiglio, vecino de Bariloche hace casi dos décadas que, sin embargo, no puede alejarse de su pasión por el Gallo. Llamativamente, el otro autor reside en Mendoza, de manera que el homenaje a la institución del oeste bonaerense partió a la vista de la cordillera.

Más allá de predilecciones futboleras, acá hay una historia entrañable. Los autores tomaron el título de una canción: “Las cosas que hice por vos / no las hice por nadie”, tarareó Montiglio en charla con El Cordillerano. El libro “es una recopilación de anécdotas contadas en primera persona, de gente relacionada con Morón, mayormente de fútbol y de cancha, pero también de otras cosas”, como quedó claro con la zambullida de Satanás.

La idea surgió casi espontáneamente. “Cada vez que se juntan hinchas de cualquier equipo, se empiezan a contar anécdotas. A los de Morón nos pasa lo mismo, estés donde estés”, relató Octavio. “Si estoy en Bariloche y me cruzo con alguien a quien no vi en mi vida, pero tiene la casaca de Morón, empezamos a hablar y a contar historias. Nosotros nos criamos en un barrio, en las esquinas, en los bares y en la cancha”, justificó.

Montigilio en la cancha, cuando Morón ascendió a la Primera Nacional.

Claro que, en el presente, las redes sociales ayudan. “En un momento, con Lucas, que vive en Alvear (Mendoza), vimos que teníamos las historias de su padre, el Cacha Gambino, un histórico de Morón, una persona de memoria prodigiosa. Entonces, armamos unos videos para compartirlas. Cuando juntamos una cierta cantidad, le dije: tenemos que hacer un libro con las historias de cancha”.

Puestas las manos a la obra, “empezamos a abrir el juego y fuimos cazadores de historias a través de contactos y cadenas. Las queríamos relatadas en primera persona, entonces nos las contaban por WhatsApp, veíamos si faltaba algo, las transcribíamos, se la devolvíamos a la persona transcripta y ordenada, hacían correcciones de fechas o nombres y cuando estábamos de acuerdo, las ordenábamos” para que tuvieran una ilación en la trama del volumen.

Confió el autor que “cuando alguien te cuenta una historia oral, lo hace en pasado y presente al mismo tiempo porque se va metiendo, entonces arreglamos los tiempos verbales para que quedara todo en pasado. Fue un trabajo bastante arduo”. Nada que no conozcamos en El Cordillerano… El resultado, un libro querible alejado de los aspectos institucionales, que a veces aburren un tanto.

En efecto, “para nosotros es el alma de Morón, porque en esas historias está la vida y la relación de la gente con el club. Es la historia informal o la historia oral, que tanto auge tiene en los estudios de Historia. Después está la institucional, pero es muy formal: cuándo se fundó, qué se hizo, eventos históricos relatados con dato… Esta es la carne, el alma de un club”, subrayó el hincha.

Más allá de los mandatos televisivos o mediáticos de otra índole, “con los (clubes) que son de barrio, hay otro vínculo. Uno se puede enojar, estar triste o alegre cuando pierde o gana, pero hay una relación constante en la esquina, en el barrio, en la comunidad”, describió Montiglio. “Pasa por otro lado y eso se extraña. He llegado a ver un partido bajo la nieve, porque no tenía señal, entonces me puse la campera con la capucha cubriendo el celular para ver cómo iba Morón”. ¡Las cosas que hice por vos!

¿Que opinión tenés sobre esta nota?