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TRAS EL ROBO, HABLA UNO DE LOS IMPULSORES DE LA AGRUPACIÓN DON JUAN

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28/06/2023

“Entraron a hacer daño en un lugar donde se ayuda a los vecinos”

“Entraron a hacer daño en un lugar donde se ayuda a los vecinos”
“Entraron a hacer daño en un lugar donde se ayuda a los vecinos”

Marcelo González tiene la voz –al igual que el alma– abatida. Por segunda vez en el año, ladrones ingresaron al sitio donde la agrupación Don Juan posee un roperito solidario, lugar en el que sus integrantes organizan las tareas que llevan adelante.

Es en el barrio Bella Vista II, en Diagonal Gutiérrez y Mascardi.

Marcelo y su hermano Manuel crearon el grupo para asistir a quienes más lo necesitan. Cada vez que este cronista habló con ellos, han destacado que se trata de algo que les inculcaron en la familia desde la más tierna infancia.

Ahora no es la excepción. Marcelo vuelve a señalarlo: “No nos van a poder sacar las ganas de ayudar al prójimo, porque es algo que traemos desde la cuna”.

Pero situaciones como la que se encontraron el miércoles hace que, de repente, la pantalla se ponga negra… ¿A quién se le ocurre robar en un sitio que tiene como fin brindarle comida y abrigo a los más necesitados? Evidentemente, por más que suene descabellado, a algunas personas la idea se les pasa por la cabeza y, lo que es peor, la concretan.

Marcelo cree que quizá los delincuentes hayan observado, en días previos, que estaban utilizando un generador de energía, porque lo habían colocado afuera mientras lo usaban para hacer algunos arreglos. 

Cabe aclarar que el sitio no cuenta con luz. Desde hace más de un año llevan adelante los trámites correspondientes para revertir la cuestión, pero las danzas macabras de la burocracia estiran el tema hasta lo increíble.

El asunto es que el aparato estaba en el lugar cuando ingresaron los malhechores, pero, por suerte, no lo encontraron, ya que lo habían escondido bajo otros elementos, en una especie de camuflaje.

El generador era prestado y, justamente, la mañana del miércoles, jóvenes de la agrupación fueron a buscarlo para devolverlo. Al llegar, se toparon con las rejas rotas, la puerta abierta y, en el interior, el caos… Porque quienes se metieron a robar revolvieron todo.

En Don Juan ya contaban con la desagradable experiencia de lo que pasó en febrero, cuando les sacaron varias herramientas, incluyendo taladros (los hermanos González realizan tareas de construcción).

“Esa vez nos rompieron todo”, rememora Marcelo, con angustia, para luego añadir: “Nos costó mucho arrancar de nuevo, por la impotencia que teníamos y la bronca que nos había agarrado”.

Pero lo hicieron. Volvieron a trabajar por los demás. Y, nuevamente, se toparon con quienes parecen carecer de corazón. En esta ocasión, se llevaron herramientas de mano, un regulador viejo de gas y algunos otros elementos. Pero lo que más le duele a Marcelo es que se metieron con las cosas que tenían reservadas para los más pequeños.

Siempre, desde que comenzaron como agrupación, en Don Juan privilegiaron a los niños y a los adultos mayores. Ellos es a quienes dedicaron –y dedican– los mayores esfuerzos.

Así, la gente que conoce la labor de los hermanos González, cuando realizan alguna donación de vestimenta para el roperito, suele llevar, también, juguetes, ya que, en el Día de la Niñez y en Reyes, los distribuyen entre los más chicos de la sociedad barilochense.

Durante el año los van preparando, para que, cuando lleguen esas fechas, no se acumule la tarea.

Los ladrones, esta vez, volcaron una caja donde estaban guardados los juguetes ya envueltos… “Los tiraron al piso y los rompieron”, cuenta Marcelo, y suspira: “Entraron a hacer daño en un lugar donde se ayuda a los vecinos”.

Los que participan de Don Juan solo pretenden ayudar a quienes más lo necesitan. Muchos jóvenes se acercan y colaboran. Van a buscar las donaciones, lavan la ropa que les entregan, e incluso arreglan algunas prendas para poder reutilizarlas.

Marcelo y Manuel, en tanto, fuera de Don Juan, más allá de llevar a cabo algunos trabajos relacionados con la gastronomía, que es de lo que conocen y lo que les agrada hacer, trabajan en obras de construcción. Es decir, son laburantes. Y el corazón lo tienen puesto en los demás.

Marcelo, pese a la tristeza, afirma: “Ahora hay que dar vuelta la página y seguir para adelante. Gracias a Dios, los que están en la agrupación no aflojan. Esto es un tropezón… y ojalá que no vuelva a ocurrir”.

Para que no queden dudas, asegura que van a continuar colaborando con los más castigados de la sociedad. “Es algo que llevamos en la sangre”, expresa. 

Quienes deseen contactarse para realizar alguna donación de prendas, alimentos o juguetes, en este volver a empezar de la agrupación, pueden comunicarse por WhatsApp al 2944517028 o al 2944951188. En Facebook, en tanto, los encuentran como Doon Juan (así, con doble o), y en Instagram, como @doon.juan.ok.

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