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COLOCARON UNA PIEDRA TALLADA CON SU NOMBRE

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06/05/2023

Fue oficialmente reinaugurada la plazoleta Francisco Felley

Fue oficialmente reinaugurada la plazoleta Francisco Felley
Fue oficialmente reinaugurada la plazoleta Francisco Felley

Esta sábado fue reinaugurada la plazoleta ubicada en la intersección de las calles Mange y Pasaje Gutiérrez con el nombre Francisco Felley.

Gracias al trabajo y dedicación de muchos inmigrantes, Bariloche se ha convertido en la ciudad que es actualmente. Es preciso mantener viva la memoria de aquellos hombres y mujeres que apostaron por una mejor calidad de vida en nuestra región.

Pasadas las 16 horas se dieron cita allí familiares de don Francisco, integrantes de las Damas Valesanas, amigos y autoridades, para dejar oficialmente reinaugurado un espacio que ha sido mejorado notablemente por personal municipal.

El lugar no fue elegido al azar, allí era donde Francisco decidía quedarse con su carro cuando lo sorprendía la noche, continuando viaje al día siguiente.

Precisamente en uno de los paredones de la plaza, está reflejada la histórica vivienda de la zona del lago Gutiérrez, maravilloso mural que realizó Brian Fusswinkel, quien fue reconocido por la obra de arte.

Durante el acto tomó la palabra Blanca Felley, nieta de Francisco, y el intendente Gustavo Gennuso, descubrieron una piedra tallada con el nombre de la plazoleta y luego compartieron un chocolate caliente con facturas, disfrutando la soleada tarde de otoño.

 

Brian junto al mural que realizó

 

Parte de la historia

Don Francisco Felley nació en Saxon, Suiza, el 23 de mayo de 1888. Sus cinco hermanos y su madre María Goye, llegaron a Argentina, luego pasaron por Chile y finalmente, se instalaron en Colonia Suiza. Allí ya estaban viviendo Camilo y Félix Goye desde 1885.

Francisco, siendo muy jovencito, trabajó como peón de campo y agricultor, tareas que había aprendido de su padre. Por no contar con una escuela cercana, todo lo fue aprendiendo en el seno familiar.

Fue contratado como carrero trasladando sal de las salinas de Chadicha Dihue, zona en la que años más tarde se fundara Ingeniero Jacobacci.

Tiempo después, conoció a Clotilde Luisa Cretton, hija de valesanos, nacida en Gualjaina (Chubut), con la cual contrajo matrimonio el 18 de junio de 1918.

La pareja tuvo doce hijos, Ida, Julio, Ricardo, Margarita, Teresa, Frida, Alina, Sebastián, Miguel, Elena e Isabel.

Todavía viviendo en Colonia Suiza y ya habiendo sido padre, solicitó a Tierras Fiscales un lote en la zona del Gutiérrez. Así fue que construyó junto al carpintero Santiago Castillo, la tradicional casita rosada, que aún se ve desde la ruta a El Bolsón, con madera que cambió por trabajo a Don Primo Capraro.

El 28 de septiembre de 1932 fue inaugurada la vivienda con un gran encuentro familiar, coincidiendo con los inicios de los trámites de desmonte para abrir el camino a El Bolsón.

Esa obra estuvo a cargo de personal del Ejército Argentino, hombres a los cuales les hacía comida casera Clotilde con sus hijas mayores.

Francisco era un hombre alto, fuerte y rubio por lo que fue apodado simplemente como El Gringo. Era muy buen anfitrión y le gustaba ver a familiares y amigos en su hogar disfrutando de sus clásicos asados que aún muchos recuerdan. La sobremesa era el momento de largas charlas y manos de truco.

La casa era el lugar elegido para cada uno de los casamientos y cumpleaños, Y los festejos no duraban menos de tres días.

Los hijos e hijas de Francisco y Clotilde armaron sus propias familias y por cierto, muy numerosas, por lo que pronto llegaron los nietos y luego los bisnietos.

No ha sido simple continuar armando el árbol genealógico pero en la actualidad son aproximadamente 800 sus descendientes.

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