Publicidad
 

A MÁS DE SEIS AÑOS DEL SECUESTRO Y ASESINATO

|
23/02/2023

Conmoción por el hallazgo en la comisaría 42 del chaleco y otros elementos de Lucas Muñoz

Conmoción por el hallazgo en la comisaría 42 del chaleco y otros elementos de Lucas Muñoz
Conmoción por el hallazgo en la comisaría 42 del chaleco y otros elementos de Lucas Muñoz

La noticia cayó como una bomba en toda la provincia “hallaron el chaleco y otros indicios que pertenecían a Lucas Muñoz en el interior de la comisaría 42”, ubicada en Alto de San Carlos de Bariloche. La información señala que estos elementos fueron secuestrados a fines del mes de enero y que ya están siendo peritados en Viedma. El hermetismo desde la justicia barilochense es absoluto. Desde un principio y hasta el día de hoy, la causa está en manos del fiscal Martín Govetto, quien una y otra vez siguió las “pistas” que se iban sucediendo, aunque siempre se encontró con que no lo llevaban a nada positivo y la causa quedó detenida, con un virtual estado de archivada que nunca se concretó en los papeles.

El Cordillerano intentó obtener algunas precisiones más sobre el tema, pero se encontró con un “silenzio stampa” que habla a las claras que el secuestro y asesinato del joven oficial, que nunca fueron aclarados, sigue siendo un tema muy delicado. Además, hay que tener en cuenta que  en su momento el procurador Crespo resolvió ordenar a los fiscales la prohibición de informar sobre el caso.

Lee también: ¿Las pertenencias de Lucas Muñóz estuvieron siempre en la Comisaría y nadie las vio?

La información original fue publicada en la jornada de hoy por el diario Río Negro y señaló que causó sorpresa que tantos años después -el hallazgo del cuerpo, vestido con su uniforme casi impecable y su arma reglamentaria al lado- se produjo a principios de agosto de 2016.

Desde entonces fueron “mil” las hipótesis que se barajaron, hubo algunos jefes policiales juzgados, por encubrimiento o algunas situaciones “extrañas” durante la investigación, pero la “desaparición” que duró varios días y el crimen, siguen impunes a pesar que en su momento se pusieron en marcha todos los mecanismos con que contaba la Provincia para intentar esclarecer el suceso.

Es así que más de seis años después, en la misma comisaría que se desempeñaba y cuyo personal del momento del hecho siempre estuvo bajo la lupa, el nuevo jefe de esa seccional alertó a la Fiscalía que en un armario se encontraba el chaleco que utilizaba, una huella dactilar en un papel que se suele usar para registrar a los detenidos y un cargador con las municiones, todo perteneciente a Lucas Muñoz.

Lo que llama la atención es que esto haya salido a la luz en estos momentos, pues esa comisaría fue allanada en otras ocasiones, pasaron varios jefes y nunca se habían reportado esos elementos.

De acuerdo a la información del medio regional, intervino el fiscal jefe Martín Lozada, quien fue el encargado de coordinar las tareas que fueron llevadas adelante por la fiscal que en ese momento se encontraba, debido a la feria judicial, Silvia Paolini.

Todos lo hallado fue enviado a Viedma para ser peritados por la Personal Técnico del Ministerio Público Fiscal. Por supuesto que hay una enorme expectativa sobre los resultados que arrojen esos estudios y de acuerdo a ello se establecerá si la investigación podrá llegar a echar luz sobre un crimen que sacudió a todos los estamentos de Río Negro.

Lucas Muñoz era un joven oficial que había llegado desde el Valle para cumplir funciones en la mencionada comisaría 42, pero que al poco tiempo de estar en ese puesto fue secuestrado cuando se dirigía a tomar servicio el 14 de julio de 2016. Varios días después, el 10 de agosto, su cuerpo apareció con un tiro en la nuca (a modo de “ejecución”) en un descampado cercano a la Ruta de Circunvalación, un lugar que también había sido rastrillado en varias ocasiones.

A partir de allí surgieron las más diversas hipótesis, pero la causa entró en un cono de sombras hasta el día de hoy.

 

 

 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?