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EXPONE EN CASA BACHMANN JUNTO A PAULA FISCHER

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16/12/2022

Víctor Blebel, entre los Citroën 3CV y las energías inasibles

Víctor Blebel, entre los Citroën 3CV y las energías inasibles
Víctor Blebel, entre los Citroën 3CV y las energías inasibles

Hasta el 2 de enero podrá visitarse “Entre curvas y colores”, la muestra que reúne obras de los dos expositores. Sin embargo, por su abanico temático, podría decirse que son cuatro las propuestas.

Al poner a consideración del público obras de dos artistas, podía sospecharse que “Entre curvas y colores” proponía la convivencia de dos muestras. En un punto, así es. Pero por el lado de Víctor Blebel, hay también dos temáticas artísticas muy diferenciadas, a tal punto que, después de una primera mirada, difícil sería atribuirlas al mismo creador. Sin embargo, debajo de los dibujos de los Citroën o de esas figuras indescriptibles, se repite la firma.

Hasta el próximo 2 de enero, Blebel comparte espacio con Paula Fischer en La Bachmann, la casa histórica que se recuperó meses atrás y que está al cuidado de la Asociación de Artistas Plásticos de Bariloche. “Decidimos hacer una muestra entre los dos, pero como si fuera una: que no estuviera una sala para cada uno, sino tratando de ver cómo dialogaban las diferentes técnicas e imágenes”, introdujo el artista, en charla con El Cordillerano.

Como anticipábamos, “traje una serie de dibujos de autos, que es lo que venía mostrando desde hace tiempo. También traje algunas imágenes nuevas, bien distintas, porque normalmente mostraba los autos, pero tenía otro tipo de cosas, como para mí. Eso iba a acompañado por la escritura y este año, cuando decidí publicar, también decidí mostrar las imágenes que tenían más que ver con todo ese trabajo”.

Es que el artista plástico, a quien conocimos años atrás enamoradísimo de viejos automóviles –emblemáticos en los 50 y 60– también incursiona en las letras, pero con una mirada introspectiva. En esta oportunidad, llamará la atención un número importante de entrañables dibujos. “Había una serie de trabajos en grafito que no había mostrado en Bariloche, aunque sí en Buenos Aires”, señaló. Quienes tuvieron un 3CV, correrán el riesgo de derramar un lagrimón.

La sociedad artística con Fischer no es del todo casual, pero tampoco muy premeditada. “Estamos arrancando con la Casa Bachmann como sede. En la primera muestra hubo 50 artistas de la Asociación con un cuadro cada uno. Después hubo otra y estamos trabajando con todas las propuestas para el año que viene, se abrió una convocatoria y se fueron presentando, pero quedaba un vacío y entonces, ahí surgió”, compartió Blebel. “No es una muestra que estuviera proyectada con tiempo, aunque hay ganas y entusiasmo de mostrar. Lo decidimos e hicimos en muy poco tiempo, como para seguir con la actividad”, resaltó.

Lejos de los perfiles automovilísticos, sobresale una obra en la que aparece el propio pintor. “De alguna manera, vendría a ser yo. Tenía la imagen de una persona sosteniendo una antorcha en medio de una tormenta. Sentí que tenía que ver con todos estos procesos que vengo viviendo últimamente y cuando la empecé a trabajar, vi que están representados cada uno de los elementos, pero estoy explicando mucho”, se interrumpió el artista.

El artista y su antorcha. Foto: Verónica Moyano.

Después siguió: “A mí me gusta más que la vean y la sientan, pero bueno, hay seres en la tormenta, seres en el fuego y la antorcha no es una antorcha física, sino la luz del fuego. También hay seres de la tierra”, enumeró. Las que integran la otra serie, “son más difíciles de explicar todavía”. Remite a formas que no existen en la vida sensible cotidiana y que evidentemente, provienen de un camino íntimo.

“Me gusta escuchar las interpretaciones que hace la gente, pero para mí, es algo que está detrás de lo que se ve”, delineó Blebel. “Lo que sustenta lo que uno ve materialmente, algo energético”, apuntó. “Tiene que ver con todo un proceso: yo vengo escribiendo hace tiempo, pero durante la cuarentena, estuve muy aislado porque encima, estaba rodeado de nieve y no podía sacar el auto, así que me dediqué a meditar, a escribir mucho y a sacar otro tipo de imágenes, que surgían de lo interno”, expresó.

Los campos están claramente delimitados. “A los autos, cuando salís a la calle los ves porque están ahí. Brillan, tienen sombra, les da la luz, pero cuando hago estas otras cosas, son mentales y no referencian a nada físico”, destacó el expositor. Como ya comentó este diario días atrás, en el caso de Fischer también hay dos temáticas diferentes, aunque siempre dentro del naif. En consecuencia, podría decirse que La Bachmann cobija por estos días a dos artistas, pero son cuatro las muestras.

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