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JORNADAS DE IDENTIFICACIÓN Y PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

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11/11/2022

"Un potencial suicida deja avisos que muchas veces no son perceptibles para quienes lo rodean"

"Un potencial suicida deja avisos que muchas veces no son perceptibles para quienes lo rodean"
"Un potencial suicida deja avisos que muchas veces no son perceptibles para quienes lo rodean"

Se llevan adelante en nuestra ciudad las Jornadas de Identificación y Prevención del Suicidio. Hoy viernes (11/11) la charla está destinada a las fuerzas de seguridad y organismos que intervengan como primer respondiente, como personal del 911, Protección Civil y Bomberos Voluntarios. Mañana, sábado 12/11, será abierta a la comunidad, organismos gubernamentales y no gubernamentales y público en general. Se llevará a cabo en instalaciones de Bariloche Vóley, de calle John O’Connor 130.

Disertantes

Las Jornadas contarán con cuatro disertantes, Jorge Scalzo, negociador/suicidólogo, coordinador nacional de la Red Argentina de Suicidología. Diego Degratti, licenciado en Psicología/Suicidología, Pablo Gómez, licenciado en Psicología/Suicidología y Marcelo Mandri, negociador, suicidólogo, representante de la filial Río Negro de la Red Argentina de Suicidología.

Marcelo Mandri y Marcelo Guastavino, técnico analista y voluntario de la Red, dialogaron en el programa "Agenda", conducido por Antonio Zidar, que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) sobre un tema delicado y sumamente preocupante.

En primer lugar hablaron de la jornada del día de hoy viernes. “Es para las personas que puedan participar de manera directa en una situación de crisis con suicidio en curso”. Detalló: “Así se denomina técnicamente a la tentativa, obviamente que para poder intervenir en una situación así el personal tiene que tener un pantallazo mínimo de qué se trata la problemática y tener un conocimiento en cuanto a la intervención que debe realizarse”.

Aclaró: “Es una situación muy difícil de abordar y una mala intervención se puede convertir en un acelerador del proceso disparador”, alertaron.

 

Etapas

Son siete las fases suicidas. “La primera es la acumulación de problemas, cuando afectan emocionalmente a la persona se transforman en conflictos, luego en una crisis donde no puede por sí misma resolverla”. Llegan entonces los pensamientos negativos, “comienzan a pensar para qué esforzarse si no tiene sentido vivir y piensan de qué forma y en qué situación sería, muchas veces ponen una fecha o un acontecimiento determinado”.

Si nadie se da cuenta, ese plan crece y crece “y las capacidades cognitivas de la persona se reducen cada vez más y empieza a sentir que realmente es la mejor opción, es cuando puede atentar contra su vida”.

Agregaron: “Si su plan se cumple y pone fin a su vida, ahí no se para todo, vuelve a empezar en los seres cercanos, existe la posibilidad de que haya repliques”.

Hace mucho tiempo, cuando se hablaba de violencia de género o discriminación, a nadie se le hubiera ocurrido hablar sobre la problemática suicida. “No está mal hacerlo, pero no hay que romantizarlo ni naturalizarlo, si logramos llevar conocimientos al común de la sociedad podemos reducir significativamente los índices de suicidio”.

 “La problemática suicida es previsible y prevenible, en esa primera etapa donde la persona da mensajes, dice cosas, como por ejemplo que no tiene ganas de seguir o que no tiene sentido seguir haciendo fuerza”. Citó un ejemplo: “Cuando un adolescente de pronto no quiere ir más a la escuela, no le importa nada del futuro, deja de asearse o cambios típicos de la depresión, ahí hay que prender la alerta y hablar con ese joven”.

“Preguntarle directamente qué le está pasando, qué está sintiendo, dejar que la persona hable sin miedo, muchas veces lo manifiestan abiertamente y otras, lo hacen de manera implícita”.

Llegado este momento recomiendan “no asombrarse, no juzgar ni decirle que lo que está pensando está mal o que en una situación similar pudimos superarlo”.

Aclararon: “Otro mito es creer que la problemática suicida viene únicamente de la mano de problemas mentales porque no es así, es una cuestión biopsicosocial es decir que hay factores biológicos que intervienen directamente para que una persona pueda tener el deseo suicida”.

“Tener una patología, un trastorno mental o una adicción es un factor de riesgo, pero no necesariamente tiene que tener ideación suicida, no olvidemos que la primera fase es cuando empieza a pensar de qué manera dejaría de vivir”.

Si en ese momento no recibe la atención adecuada, ese plan crece cada vez más y puede llegar lamentablemente a la tentativa de suicidio. “En ese momento es cara o seca, es si se tuvo la suerte de haber tenido a alguien cerca que pudiera ayudarlo, que la intervención sea la correcta, pero no esperemos llegar a ese lugar”.

Agregaron: “Los suicidas calificados, en su mayoría, tienen mucha carga o componente de índole social y es el que atraviesa todas las fases, los espontáneos que nunca tuvieron ideación suicida, surge a consecuencia de un hecho trágico”.

Cualquier persona que asista a las jornadas, si alguna vez transitó por la problemática o tuvo un ser cercano que la padeció, lo va a ver muy claramente. “Tener conocimiento sobre los mitos ayudará, saber sobre las diferentes fases va a alertar, conocer los factores protectores y de riesgo llevará a poder prever”.

Las crisis

“Una crisis puede ser una oportunidad para que el cambio sea favorable pero eso sucede únicamente cuando personas especializadas intervienen en la resolución, si esto no sucede, la crisis nunca va a terminar bien porque es una cuestión que no tiene control, que está sin rumbo”. Agregaron: “Es necesario que sea alguien con conocimiento científico, especializado, con comportamiento proactivo y capacidad empática”.

La gente que rodea a la persona que entró en alguna de las siete fases puede ir leyendo algunos de los mensajes que da. “Lo principal es comenzar a derribar mitos muy arraigados, hay una fuerte creencia de que la persona no avisa”. La Red se basa en datos científicos y empíricos, “se ha demostrado que luego de que se gesta esta situación, la persona ha dejado, de diferentes formas, avisos que muchas veces no son perceptibles para quienes lo rodeaban”.

Allí radica la importancia de hacer visibles estas señales “para estar atentos y ante algún detalle se pueda dar intervención a los especialistas”.

 

Estadísticas

Si bien el flagelo del suicidio no discrimina en cuanto a las edades, sí se registran ciertos patrones que se suceden con mayor frecuencia. “De acuerdo a las estadísticas de la OMS, la franja etaria que va desde los 15 a los 29 años es la más vulnerable dentro de este tipo de flagelo”.

Agregaron: “También los adultos mayores se manifiestan en los índices de suicidio y tenemos que tener en cuenta el período pospandemia en el cual se registró un alza a nivel mundial”.

Guastavino, técnico analista, se encarga de llevar adelante las estadísticas para las campañas de prevención y concientización. “No sirven de nada esos datos si nosotros no trabajamos sobre ello, de hecho diría que es imprudente hacer mención a esas estadísticas, si no se toman medidas”. No se puede naturalizar algo que no debería suceder, ese es el riesgo.

 

Jornadas

Es por todo lo expuesto que reiteraron la invitación a las Jornadas. “Todos podemos hacer prevención del suicidio desde nuestro lugar, las jornadas de mañana (sábado 12) son abiertas al público y aún pueden inscribirse de manera gratuita vía whatsapp al 298 461 5830 o al 2944 36 4191.

Quienes no puedan hacerlo, de todas maneras se presentan directamente en el lugar minutos antes del inicio y tendrán acceso, siendo la jornada de 13 a 17 horas.

“En esto no tiene que haber partidos políticos o religiones, todos tenemos que tomarnos de la mano como sociedad para intervenir, somos un grupo de científicos especializados en problemática suicida que contribuimos desde nuestro lugar”.

“Quienes asistan se podrán llevar conocimientos que les van a permitir desarrollar herramientas que servirán en sus vidas particulares”.

Alertaron: “Está previsto que si no tomamos medidas y tenemos una conducta proactiva de la problemática, los índices pueden subir, lo bueno es que podemos frenarlos”.

Entendiendo un mensaje que nos dé una persona cercana desde nuestro lugar podemos salvarle la vida, así de concreto es. “Pero tenemos que tener ese conocimiento básico”.

El suicidio sigue siendo un tema tabú: “Se cree que hablar de ello puede incentivar pero eso es falso, si uno trasmite mal sí puede provocarlo, pero existen formas de comunicar sin lastimar y eso hay que aprender a hacerlo”.

Hablaron de la magnitud real del flagelo “unas 800 000 personas en el mundo pierden la vida por suicidio, Argentina supera los 3000 casos por año, estamos hablando de 9 suicidios por día”.

En la problemática suicida no se trata de echar culpas sino de comprometernos como sociedad, aprender y estar atentos.

Ante una situación de alerta o consultas relacionadas con la temática, se pueden comunicar al whatsapp 2920 24 40 99 o vía Facebook https://www.facebook.com/redargsui.rionegro.

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