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HELENA BENITO Y SUS PRIMER TRABAJO COMO DIRECTORA

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03/11/2022

“Al gusano no le importa de qué clase social seas, te va a comer igual”

“Al gusano no le importa de qué clase social seas, te va a comer igual”
“Al gusano no le importa de qué clase social seas, te va a comer igual”

La obra se titula precisamente “Banquete de Gusanos” y se inspiró en una escena de “Hamlet”. Actúa Lucrecia Alzueta y la música en vivo es de Sabrina Fuselli. El domingo (6 de noviembre) en Moma.

El primer domingo de noviembre será de estreno para “Banquete de Gusanos”, obra que, además, implicará el debut de Helena Benito como directora. El doble acontecimiento se vivirá desde las 21 en Moma (Traful 210 – Melipal), con la actuación de Lucrecia Alzueta y la música en vivo de Sabrina Fuselli. La integrante de Las Pascualas anticipó para El Cordillerano pormenores de su trabajo y algunas sensaciones.

Todo comenzó como “un trabajo de la cátedra Dirección y Puesta en Escena, de la Licenciatura en Arte Dramático de la UNRN. Decidí elegir como punto de partida para la construcción escénica una escena de la obra Hamlet, de William Shakespeare, en la que los sepultureros que preparan la tumba de Ofelia, se burlan y cuestionan de manera bufonesca, aquellas normas sociales impuestas por algún otro”, introdujo.

“En principio era una escena de 10 minutos que se presentó a fin de año en el marco de la universidad”, pero evidentemente, había ganas de más. “Con entusiasmo de seguir trabajando con ese material, Lucrecia Alzueta y yo, decidimos continuarla. Primero la alojó el grupo Punto Cero, con el que la presentamos junto con La Niña Monstruo en formato micro-teatro”. En ese tramo del recorrido, “Banquete… duraba ya unos 25 minutos y con las dos obras ensambladas viajamos a Las Grutas e hicimos un par de funciones acá, en Bariloche”, señaló la directora.

Aquellos 10 minutos de ayer se convirtieron en los 50 de hoy, en manos del “grupo independiente La Zaraza Teatro. Seguimos investigando el material para reestrenarla en formato de obra y sumamos a Sabrina Fuselli, quien hace la música en vivo, a José Luis Díaz en la producción y Lili Durzo en vestuario. También trajimos a Marcelo Katz, quien dictó en julio un seminario de bufón, experiencia que sumó mucho al trabajo colectivo de la obra”.

La propuesta “trabaja el humor y el grotesco como medio para burlarnos de cuestiones sociales que nos convocan. Transcurre en un cementerio y lxs sepulturerxs (sic) que allí trabajan se debaten y preguntan sobre aquellos tópicos que tienen que ver con las reglas absurdas que existen en torno a los rituales sociales que rodean la muerte y cómo esas mismas normas son quebradas por los mismos personajes que las imponen”, cuestionó Benito.

La teatrera citó al mismísimo Shakespeare, cuando dijo: “si el dinero va delante, todos los caminos se abren”. En la puesta, “el autor nombrado aparece bastante, a modo de hilo conductor. Digamos que el título es un punto de partida para dar cuenta de que al final, todos somos comidos por los gusanos. Al gusano no le importa de qué clase social seas, te va a comer igual”, ironizó.

De intenso trabajo como actriz en Las Pascualas, el rol de directora “me resultó desafiante, sobre todo por esta cuestión de que una vez que empieza la obra, la dirección ya no puede hacer nada: queda todo en manos de la actriz... Esta condición pasiva que toma el rol de la dirección tiene su cuota de vértigo que es interesante transitar”, consideró. “Hasta ahora la concibo como un abanico de aristas a tener en cuenta: el rol que lleva el conteo de todo lo que sucede y de lo que tiene que suceder”. El director o directora “se hace cargo de coordinar todas las cuestiones a resolver y luego, delega para que el equipo responda”.

Desde la misma perspectiva, “dirigir a alguien implica un trabajo más humano y desde el vínculo, por encima de lo técnico. Yo sabía que quería trabajar con Lucrecia antes de saber la consigna de punto de partida, no me importaba el contenido sino el trabajo colectivo con ella, porque siempre me resultó una gran actriz”, resaltó. “Este proceso fue más bien un pin pon horizontal entre las propuestas mías y de Lucre, y con eso fuimos armando una dramaturgia y puesta en conjunto”, señaló.

De cara al debut, invitó Benito: “Banquete de Gusanos no es una obra dramática, es más bien grotesca y humorística. El humor es un lenguaje en el que Lucrecia, Sabrina, José y yo encontramos cierto refugio. Creo que el famoso dicho, entre broma y broma la verdad se asoma, tiene mucha verdad, porque la broma da lugar al acto de dar cuenta de algo, que en general, si no se dice en forma de broma, puede llegar a ser muy doloroso”, arriesgó.

“Es trágico pensar en todo lo que no nos gusta del mundo, entonces considero que, si de entrada ya es doloroso, quizá necesitemos tamizar todo ese dolor por el filtro del humor. La risa es una forma de expresión más aceptada socialmente que el llanto: ahí está el punto. Entonces, si nos cuesta llorar, vamos a reír, pero no vamos a dejar de hablar de lo que en privado sí nos trae lágrimas”, proclamó. A fin de cuentas, serán los gusanos quienes se den el último banquete…

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