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UN CERRO DEL BRAZO BLEST LLEVA SU NOMBRE

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24/07/2022

¿Quién fue Ljungner?

¿Quién fue Ljungner?
¿Quién fue Ljungner?

Anduvo por la zona en tres oportunidades y dejó publicaciones valiosas que nunca se tradujeron al castellano.

De pronunciación difícil en castellano, hay un cerro que se sitúa entre el brazo Blest del lago Nahuel Huapi y el Capilla, que se llama Ljungner. Juan Martín Biedma precisó que se ubica a la altura de las islas Mellizas, también cerca de los cerros Parque y Frías. ¿A quién homenajea con su nombre? A diferencia de muchos otros cerros y lagos del Parque Nacional Nahuel Huapi, la denominación no se relaciona con alemanes al servicio del Gobierno chileno en la época de las comisiones de límites.

Aparentemente, nadie se preocupó por bautizarlo hasta fechas relativamente tardías. Según las averiguaciones de Biedma para su libro “Toponimia del Parque Nacional Nahuel Huapi” (Editorial Caleuche-2004), “vacante el nombre de esta altura, la Sra. M. R. de Schmoll, Heriberto Schmoll, Rodolfo Venzano y Juan J. Neumeyer, a proposición de este último lo bautizaron en marzo de 1951, en recuerdo del geólogo sueco, doctor Eric Ljungner”.

El investigador utilizó como fuente el anuario número 20 del Club Andino Bariloche, que se publicó en 1952, entre otras publicaciones. El nórdico visitó en tres ocasiones la zona del Nahuel Huapi. “La primera, de marzo a mayo de 1928, la segunda de abril a agosto de 1930 y la tercera de noviembre de 1932 a agosto de 1934. Las dos primeras visitas fueron emprendidas como enviado del Gobierno argentino”, reconstruyó Biedma.

En tanto, “su tercer viaje de exploración fue costeado por instituciones científicas suecas y el comerciante Gustaf Werner, de Göteborg. El ingeniero don Tomás Ezcurra, director de Minas y Geología del Ministerio de Agricultura, le brindó todo el apoyo compatible con la aguda crisis que pasaba nuestro país en esos años”. Se refería el escritor a los comienzos de la década del 30. “Lo caro del viaje no permitió agregar científicos suecos a la expedición”.

En consecuencia, “acompañaron a Ljungner; Herman Claussen, de Viedma; Carl Lyunberg y Olof Ring, de Buenos Aires, para secundarlo en las mensuras, dibujos y trabajos prácticos”. También viajó “su esposa, Anna Ljungner, a cuyo cargo exclusivo estuvieron los quehaceres domésticos durante los dos años de vida en carpa”, puntualizó Biedma. Evidentemente, la igualdad de género no era una prioridad para los excursionistas…

Desafortunadamente para los intereses de quienes nos apasionamos por el pasado regional, “la muerte del sabio sueco el 13 de marzo de 1954 interrumpió los trabajos de redacción e impresión del importante material recogido. Afortunadamente, su viuda, Anna Ljungner, con la colaboración de científicos de la Universidad de Upsala, pudo coronar la obra de su esposo, consiguiendo que la mencionada universidad publicara en 1959 las investigaciones de Ljungner”.

Sin embargo, esos trabajos nunca se tradujeron al castellano. Según Biedma, “esta obra, titulada 'Nahuel Huapi', constituye una interesante y completa visión del Parque Nacional. Abarca desde la geología, topografía, clima, hidrografía, vegetación, historia, la ocupación del suelo, recursos económicos” y demás. Como montañista, Ljungner ascendió y bautizó los cerros Parque y Vor. Lo hizo con la guía de Clausen.

El cronista de El Cordillerano tuvo la chance de “hojear” una versión digital del libro de Ljungner, que está en su idioma natal, aunque, al parecer, también hay versiones en alemán. Como contiene ilustraciones, de su observación se infiere que también navegó por el lago Correntoso e interactuó con los Quintupuray, cuyos mayores se asentaron en la zona noroeste del espejo de agua a fines del siglo XIX. De hecho, aparece en las fotos uno de los integrantes de la familia, mientras rema una embarcación en la que se desplazaba el sueco. 

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