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UN CONCEPTO QUE DESPIERTA SOSPECHAS Y GENERA POLÉMICAS

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09/04/2022

Wallmapu: ¿Atenta contra la integridad de Argentina?

Wallmapu: ¿Atenta contra la integridad de Argentina?
Wallmapu: ¿Atenta contra la integridad de Argentina?

Una semana antes del viaje de Gabriel Boric -flamante presidente de Chile-, hacia Buenos Aires, su ministra del Interior desató una polémica al hacer mención al “Walllmapu”, el territorio reivindicado por algunas organizaciones mapuches y provocó todo tipo de reacciones. Es que esa zona incluye una parte de las regiones chilenas de Los Lagos, Araucanía y Los Ríos, y las provincias argentinas de Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Córdoba, San Luis, Río Negro, Neuquén y Chubut. Así que, como zona de hipotético conflicto, no es un asunto menor.

Lo que Izkia Siches había expresado durante una charla por Zoom es que “no se puede poner el grito en el cielo cuando uno habla de Wallmapu”. Lo había dicho luego de una recorrida por la región de la Araucanía. Pero sí, hubo gritos en el cielo, además de reinterpretaciones al calor de las luchas políticas internas. La ministra tuvo que volver sobre sus pasos y precisar que no tuvo intenciones de inmiscuirse “en el territorio de nuestros hermanos trasandinos” y precisó que sus expresiones estaban enfocadas “a nuestro territorio nacional”.

“Y no es para polarizar a nuestro país, sino más bien buscar aquellos puntos de encuentro, hablar a nuestros pueblos originarios con mucho respeto”, comentó.

¿Qué es el Wallmapu? ¿Cuáles son los alcances reales del reclamo de las comunidades mapuches que viven en este territorio? En su concepción histórica, el “Wallmapu” fue la zona de influencia que tuvo durante su máxima expansión, a mediados del siglo XIX, con el liderazgo de Calfucurá y estableció su influencia sobre una gigantesca región que llegaba de océano a océano. La posterior consolidación de los Estados nacionales de Argentina y Chile avanzó sobre esa jurisdicción y estableció un nuevo orden territorial, social y jurídico.

¿Se trata de un concepto político o cultural? Y allí empiezan las grandes diferencias, incluso dentro de las mismas agrupaciones mapuches. Si “Wallmapu” refiere a un concepto cultural, se menciona a una comunidad que busca tener visibilidad y reconocimiento después de más de un siglo de desplazamientos y humillaciones.

Pero hay grupos más radicalizados que sí sostienen que debe ser interpretado como un concepto político: la búsqueda de un Estado nacional mapuche es para ellos una necesidad histórica. El domingo pasado, la Coordinadora Arauco Malleco (una organización radical que basa su ideología en un indigenismo étnico), ratificó su “camino político militar del weychan (guerra), tal como lo hicieron en su momento Leftraru, Pelontraro y nuestros weychafe caídos en combate”.

Para este sector, la lucha “no se centra en obtener migajas burocráticas del enemigo sino en sentar las bases de nuestra propuesta de liberación nacional mapuche, para lo cual es necesaria la expulsión de toda expresión capitalista y colonial del Wallmapu”. Esta organización nació en 1998 y fue alentando la escalada de la conflictividad en el sur chileno, que llegó a su punto máximo con la militarización de la región por parte del expresidente Sebastián Piñera.

El actual presidente chileno decidió cambiar el enfoque: su fuerza política comenzó a buscar instancias de diálogo y de conformar un “Estado Plurinacional” que incluya a las minorías de las comunidades originarias. De hecho, uno de los artículos de la nueva Constitución (todavía pendiente de ratificación), define que “Chile es un Estado regional, plurinacional e intercultural conformado por entidades territoriales autónomas, en un marco de equidad y solidaridad entre todas ellas, preservando la unidad e integridad del Estado”.

Según el último censo de Chile, el 10% de toda la población se considera de origen mapuche, mientras que hay un 2,7% que se auto percibe descendiente de otras etnias originarias. Algo similar al Este de la cordillera de los Andes: según el Censo Indígena Nacional, un 9% de la población de Río Negro, y un 10% de la población de Neuquén y Chubut, se autopercibe como mapuche.

El debate por la nueva constitución chilena avanza en el camino de reconocimiento de derechos, aunque todavía debe atravesar un plebiscito para su ratificación y los temores que despertará esa presencia inquietante, especialmente en el sur.

En Argentina también se sigue con atención el desarrollo de esta discusión. El temor es que al calor de esos posicionamientos se siga agitando la postura de las organizaciones más duras. Como la CAM, que directamente sostiene su hipótesis de guerra.

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