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HABRÍA UN TERCER INVOLUCRADO

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20/07/2021

Acusaron a otro hombre por usurpación y ordenaron el desalojo de un costoso departamento céntrico

Acusaron a otro hombre por usurpación y ordenaron el desalojo de un costoso departamento céntrico
Acusaron a otro hombre por usurpación y ordenaron el desalojo de un costoso departamento céntrico

Un sujeto había sido imputado por usurpación y presentó un contrato informal de alquiler, ahora imputaron al hombre que supuestamente le alquiló y se ordenó el desalojo de un costoso departamento céntrico que hacía muchos años estaba deshabitado, aunque con todos los muebles y pertenencias de la propietaria. El juez habilitó la investigación formal del hecho y dejó a los dos imputados por robo, tentativa de robo y usurpación.

En el marco de una audiencia oral, el juez de Garantías Juan Pablo Laurence, aceptó la formulación de cargos que realizó la fiscal Alejandra Bartolomé contra Edgardo Altman, nacido en la Ciudad de Buenos Aires hace 62 años.

Bartolomé le atribuyó un hecho por el que ya había imputado a Diego Eduardo Yunes y que había ocurrido en una fecha que no fue posible precisar, pero alrededor de los primeros días del mes de mayo, en un departamento ubicado en calle Elflein 90.

Según el criterio acusatorio, que además de la fiscalía sostiene la querella, los acusados cambiaron las cerraduras del inmueble y se instalaron, valiéndose de diversos muebles y electrodomésticos, además de documentación perteneciente a la propietaria. Inclusive, señalaron, había en el departamento elementos que pertenecían a la cuidadora, que visitaba el sitio periódicamente y se ocupaba de mantener servicios esenciales como el agua.

Elizabeth Skowronska, había adquirido según una escritura pública añadida al expediente, el 10 abril 1992.

Según los acusadores, Altman le alquiló a Yunes a un precio irrisorio en el mercado y publicaron en venta todos los muebles que había en el interior, comprobándose luego el faltante de una mesa grande de comedor con ocho sillas de terciopelo. El mobiliario, según trascendió, era de estilo antiguo y elevado valor.

Al conocer la acusación, Altman negó que la firma que luce en el contrato exhibido por Yunes sea la suya y dijo además no conocerlo ni haber visitado en el departamento, ni haber tenido participación en la venta de los inmuebles. Solicitó ser desafectado inmediatamente de la causa y adujo vivir en un motorhome parado en el barrio Ñireco. Su declaración fue contraria a los dichos de Yunes en otra audiencia en la que había sido imputado semanas atrás.

La defensora oficial adjunta Paola del Río, reclamó el rechazo de los cargos contra Altman, aunque finalmente existió un acuerdo parcial en el que se estableció que seguirá ligado al caso al menos hasta la realización de una pericia caligráfica que intente determinar si la firma estampada en el contrato de alquiler que presentó Yunes le pertenece.

Habrá cuatro meses de plazo para avanzar con la investigación y el vencimiento operará de manera unificada para ambos imputados el 18 de octubre. Les atribuyeron los delitos de usurpación, robo simple y robo simple en grado de tentativa.

En la instancia previa hubo intentos de negociación pero no se logró un acuerdo que arroje solución definitiva al conflicto, por lo que el juez tras escuchar a las partes ordenó la restitución del departamento a su propietaria, otorgando un plazo para un desalojo voluntario del mismo, estableciendo que en caso contrario se deberá requerir el auxilio de la fuerza pública para desarrollar el desalojo con el mayor cuidado, siempre que su uso sea indispensable para la concreción de la medida.

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