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LA HISTORIA DETRÁS DE UN TRANSPLANTE

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01/05/2021

Ramiro recibió un riñón de otro joven barilochense que había fallecido

Ramiro recibió un riñón de otro joven barilochense que había fallecido
Ramiro recibió un riñón de otro joven barilochense que había fallecido

En contexto de pandemia se continúan realizando cirugías: hace un mes, Ramiro Bahamonde recibió un trasplante de riñón.  El barilochense permanece aún en Buenos Aires, pero en diálogo telefónico con el programa "Chocolate por la noticia", a través de la 93.7 Radio El Cordillerano, contó cómo fue todo el proceso.

En principio, habló de su recuperación: “Con mucha medicación y cuidándome, pero voy muy bien”. Todo se inició con un pretrasplante que deben hacer todos los pacientes de diálisis: “Después me anotaron en la lista de espera y cuando me llamaron estaba en segundo lugar, así que tuve que viajar urgente cuando me avisaron que había un riñón para mí”.

Dijo que es muy importante la actitud con la que uno encara este tipo de situaciones: “Hay que ser positivo y pensar que va a estar todo bien”, aseguró.

Contó cómo recibió la llamada: “Fue el 13 de marzo a las diez y media de la mañana, como no me podían contactar hablaron con el centro de diálisis donde estaba en ese momento, me dijeron que tenía que viajar en el primer avión que encontrara”. Tenía tan solo ocho horas para llegar y hacerse los últimos estudios antes de la cirugía. En el mismo vuelo fue otro joven que estaba tercero en la lista y, al no poder llegar el que estaba primero, también recibió un trasplante.

Comentó: “Ese órgano era de un joven de Bariloche que falleció, cuando llegué me hisoparon, al dar negativo me internaron y enseguida me ingresaron a quirófano”, detalló. La cirugía fue el 14 de marzo a las 0:40 de la madrugada y duró aproximadamente tres horas y media. “El primer día fue bastante feo, con mucho dolor, pero de ahí empecé a mejorar, estuve internado una semana, después me derivaron a un hotel donde estuve 15 días aislado”.

Ramiro se pudo comunicar con la familia del donante, viendo una noticia en Facebook comentó que quizás era él quien había recibido ese riñón. “Me contestó una tía del chico y me pasó el teléfono del padre, eso fue a los tres o cuatro días de la cirugía”. Quedaron en contacto y, apenas regrese a nuestra ciudad, planificaron encontrarse.

A nivel emocional fue muy fuerte: “Estaba ansioso y con miedo, hasta ese momento pensábamos que iba a recibir la donación de uno de los riñones de mi hermana Dani, pero surgió la posibilidad de uno cadavérico, así que se dio de esa manera”.

La familia siempre estuvo presente: “Por los contagios no me pueden venir a visitar, así que estoy solo con mi mamá porque eso es lo que me recomendaron mis médicos”, aclaró.

Con respecto al posoperatorio; dijo: “Tengo una dieta estricta y alta en proteínas porque estuve anémico, salimos a caminar por donde no haya mucha gente, tengo que usar barbijo doble capa y la máscara, siempre tener alcohol a mano y tomar mucha agua”.

Ramiro es barman: “Hace más de un año que no trabajo, pero por suerte sigo cobrando y gracias a eso pude mantener la obra social y hacerme la cirugía”, dijo. 

CORONAVIRUS

Jamás había pensado que ese riñón tan esperado llegaría justo ahora, en tiempos de pandemia. “Acá en Buenos Aires está pegando muy fuerte, las clínicas colapsadas, lo positivo es que donde me atiendo solo ingresan personas para trasplantes”.

En caso de contagiarse, tiene una cama donde podrían internarlo, aunque, de continuar todo como hasta ahora, apenas le den el alta regresará a nuestra ciudad.

Para finalizar, quiso dejar un mensaje: “!ue los pacientes hagan el pretrasplante sin esperar a que los médicos hagan todo por ellos, es cuestión de voluntad y de tener paciencia”.

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