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SOBRE LOS MISMOS PERSONAJES HISTÓRICOS

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22/03/2021

Notables diferencias entre “Corazón valiente” y “Legítimo rey”

Notables diferencias entre “Corazón valiente” y “Legítimo rey”
Notables diferencias entre “Corazón valiente” y “Legítimo rey”

Las películas que dirigieron Mel Gibson y David Mackenzie abordan prácticamente, el mismo período histórico, pero sus versiones sobre dos figuras centrales de las tramas difieren considerablemente.

Las diferencias de perspectiva histórica entre “Corazón valiente” (“Braveheart”) y “Legítimo rey” (“Outlaw King”) son abismales alrededor de la figura de Robert Bruce, personaje real que gobernó en Escocia con la denominación (en castellano) de Roberto Primero. También es sustantiva la distancia entre las versiones sobre su padre, de idéntico nombre.

En la película que dirigió y protagonizó Mel Gibson, el primero de los nobles (Angus Macfadyen) aparece como pusilánime y dubitativo. La defección de su progenitor (Ian Bannen) es la que finalmente provoca la derrota del legendario William Wallace (Gibson). En la que llegó a Netflix en 2018 y todavía puede verse en Prime, Bruce (Chris Pine) es un monarca casi guerrillero que, a pesar de contar con un ejército mínimo, se las arregla para derrotar a los poderosos caballeros ingleses y liberar Escocia.

Si bien la primera fue muy vista y se llevó cinco Premios Óscar -incluyendo Mejor Película- quizás haga falta refrescar la memoria, ya que transcurrieron 26 años desde su estreno. La acción transcurre desde 1280 en adelante, cuando a las órdenes de Eduardo I, los ingleses invadieron y conquistaron a sus vecinos del norte. Wallace profundiza su compromiso bélico cuando su compañera (Catherine McCormack), es asesinada públicamente como represalia por su resistencia.

Después de batir a los ingleses en Sterling, Wallace -un jefe plebeyo aunque terrateniente- busca involucrar a la nobleza y procura entenderse con Bruce, cuyo padre solo se interesa por verlo en el trono de Escocia, aunque sea subordinado a Londres. Bruce Junior no atina a discutir la autoridad paterna y se muestra ambivalente, aunque en la derrota escocesa de Falkirk enfrenta al propio héroe lanza en mano, en salvaguarda del rey inglés. Después, se arrepiente.



¿Juró o no juró?

Cuento corto: el líder popular estira su rebelión siete años, hasta que Bruce padre se vale de la ingenuidad de su hijo para tender una celada. Wallace se encuentra con el futuro rey, cae y es conducido al cadalso. En el final de “Corazón valiente”, el joven Bruce conduce a sus tropas había los campos de Bannockburn, donde debía prestar juramento de lealtad al rey inglés. Transcurre 1314. Pero en lugar de agachar la cabeza, el monarca llama a sus hombres a combatir.

Cabe aclarar que “outlaw” significa literalmente fuera de la ley o forajido, pero en Latinoamérica la película se tituló “Legítimo rey”. Su acción arranca cuando los escoceses admiten su derrota y juran obediencia al monarca inglés. Entre los humillados se encuentra Robert Bruce, quien llega a prestar su juramento, a diferencia del planteo de “Corazón valiente”. En ocasión de dirigirse hacia un populoso enclave fronterizo para pagar el tributo a Londres, él y sus lugartenientes se enteran de la muerte de Wallace, cuyo cuerpo fue desmembrado por orden de Eduardo I para escarmentar a sus flamantes súbditos. El film plantea que la tortura y ejecución logran el efecto contrario, porque el pueblo escocés reacciona espontáneamente y se levanta. Al presenciar esa reacción, Bruce hijo decide quebrar su juramento y con el beneplácito de su padre -que en la película de Gibson era una auténtica víbora- se alza en armas contra Londres.

No vamos a contar el final. Simplemente, puntualizaremos que las similitudes entre las recreaciones de las batallas de Stirling en “Corazón valiente” y de la Colina de Loudoun en “Legítimo rey” son tan parecidas, que Gibson debió enrojecer ante la falta de creatividad de su colega, David Mackenzie. Y una curiosidad: un actor trabajó en las dos películas. En la que recrea la gesta de Wallace, James Cosmo personifica el jefe del clan Campbell, uno de los insurrectos. En la que se centra en el monarca escocés, hace de su padre: Robert De Bruce, sexto señor de Annandale. En la de Gibson, muere a consecuencia de la lepra. En la de Mackenzie, también fallece, pero de manera bastante más plácida y digna. Para el cine también vale la sentencia popular: “cada maestrito con su librito”.

Adrián Moyano

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