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27/12/2020

Juan Martin

Juan Martin
Juan Martin

2020 BALANCE PERSONAL

 

“La idea es que sea un balance de año en un momento muy especial, atravesado por la pandemia, diferente. Con preguntas que desembocan en temas serios y otras que ayudan a conocer a los encuestados un poco más en la intimidad, para que cada lector saque sus propias conclusiones y si se puede divertir un ratito, ¡mejor!”.

 

2020 BALANCE PERSONAL

 Considerando mi posición de soledad en la Legislatura, lo más difícil es que el oficialismo me escuche.

 

 

La normalización del PRO, después de casi tres años de intervención. Esto era algo muy anhelado por los simpatizantes de nuestro partido, que ahora están trabajando para tener una estructura y representación en toda la provincia.

 

 

Los objetivos cumplidos tienen que ver con haber podido instalar temas en la agenda de discusión. Reclamos que vienen de la ciudadanía y que muchas veces la política desoye.

 

Algunos ejemplos de esto son haber llamado la atención sobre la complicidad del Gobierno con los delincuentes que azotan Villa Mascardi, proponer la reducción de sueldos de la política para constituir un fondo pyme, la quita de subsidios a los usurpadores, el proyecto de ficha limpia, la boleta única de papel.

 

Paradójicamente, esto mismo que considero objetivos cumplidos también son lo no cumplido, ya que por esa condición minoritaria no logré que esas discusiones llegaran a la Legislatura y se convirtieran en leyes concretas.

 

 

En lo personal, bajar los kilos de más que me dejó la cuarentena.

 

En lo político, retener la banca de diputado nacional que hoy tiene Juntos por el Cambio.

 

 

Mi familia es de fierro, me banca siempre. Por ejemplo, mientras respondo estas preguntas, acabo de llegar a Viedma para una sesión de la Legislatura y a mi lado está mi hijo de 11 años que quiso acompañarme.

 

Tengo 6 hijos y todos se involucran de alguna manera, ya sea con alguna propuesta, acompañándome en una actividad o con un mensajito de aliento durante las sesiones. Y, por supuesto, mi esposa a la cabeza, que es nuestro puntal familiar.

 

 

De mis hijos y de mis dos nietos. Fui padre muy joven y mis hijas mayores fueron madres también jóvenes, así que soy un abuelo sub-50 que disfruta enormemente de esta gran familia.

 

 

No sé si llamarlo arrepentimiento, pero frente a lo que hablábamos antes de los objetivos no logrados, a veces me pregunto si no podría haber hecho más. Pero esto no me paraliza, por el contrario, me da mucha fuerza para seguir insistiendo y encontrar nuevas maneras de intentarlo

 

 

Sí.

 

 

Muy sencillo: albóndigas con arroz.

 

 

 

En familia.

 

 

No. Me pongo una remera de un superhéroe.