Publicidad
 
09/12/2020

Modou Diene: "la familia a veces no entiende por qué uno se va"

Modou Diene: "la familia a veces no entiende por qué uno se va"
Modou Diene: "la familia a veces no entiende por qué uno se va"

Unos 7.800 kilómetros separan Viedma de la ciudad de Dakar, el puerto marítimo más importante de Senegal y de esta región del norte de África. Más de 20 horas de vuelo de una ciudad a la que el mundo conoció por el ser el punto de partida de muchas ediciones del rally Dakar-París.

Un país al que muchos debieron dejar atrás en busca de una vida mejor. Ayudar a su familia de 12 miembros, fue lo que motivó a Modou Diene a partir de su ciudad natal, aunque no fuera su idea. La necesidad fue más fuerte y ayudar a su familia de doce integrantes, fue el motivo de su decisión final.

Hoy este senegalés de 38 años, se encuentra radicado en Viedma. Siguió la ruta de miles de coterráneos que empezaron a migrar de su país al mundo en la década del 90 para dejar de sobrevivir bajo la línea de pobreza. Se estima que en Argentina hay entre 3.000 y 3.500-

Modou Diene antes de recalar en Viedma estuvo por San Juan y Mendoza con su trabajo de venta ambulante. De sus manos pendían artesanías o geniales imitaciones.

Recaló en Río Negro donde su primer destino y como lo hace cada temporada, fue Las Grutas.

"Hace casi dos años que vine a Viedma. Yo siempre venía a hacer temporada a Las Grutas y cuando tuve la oportunidad de venir para acá me gustó mucho y por eso decidí poner el negocio", contó con fluidez y superando la barrera idiomática, en el inicio de la charla con Noticias de la Costa.

"Cuando venía para Viedma siempre estaba con la idea de poner mi local. No se me complicó tanto, porque una amiga que conocí acá es muy buena persona y me ayudó como garantía", cuenta Modou.

"Un amigo que hace mucho está acá me invitó para venga, porque nos conocemos de la infancia y al final me gustó y decidí quedarme".

Modou no fue la excepción de los muchos que desde marzo pasado vio caer sus ventas. "La pandemia me hizo todo muy difícil, me costó mucho. Justo cuando llevaba un año con el negocio me agarró la pandemia y la verdad que me cuesta y por eso estoy pensando en cerrar y volver a trabajar como ambulante" comentó, sabiendo que, como otros, podrá superar el momento.

La vida cotidiana de Modou pasa mayormente por seguir, por el momento, atendiendo su negocio.

El racismo estructural de la sociedad también tuvo en Viedmaalgunos episodios aislados para Modou. “Salvo un par de personas que se portaron mal, la mayoría me trata muy bien, la gente de acá es muy buena conmigo, muy amable”, destaca de forma agradecida.

Alejandra, su novia argentina que lo acompañó durante la charla con Noticias, contó que su pareja “sabe que tiene que lidiar con ciertos prejuicios que están instalados en la sociedad. Él lo que tiene es que no presta atención. Está enfocado en su objetivo que es ayudar a su familia. Su religión, la musulmana, es un pílar muy fuerte y su guía para el trabajo y para la vida lo ayuda a decidir desde un lugar más tranquilo”, enfatizó Alejandra.

 

Cuando uno debe decidirse

Llegó el momento de la pregunta obligada. Modou no tenía intención de irse de Senegal. "La familia a veces no entiende por qué uno se va, pero deben entender que es un sacrificio que uno hace para que ellos puedan estar bien. Es difícil para uno mismo y para los familiares, porque allá son doce personas y necesitan que los ayude", agregó sin ocultar su emoción.

"Salir es muy complicado porque hay que tener todos los papeles al día. Yo pude gracias a un amigo que me ayudó a hacer la visa, porque sin los papeles en regla es imposible".

La pandemia complicó sus objetivos. Hoy espera que todo mejore. “A veces es feo no poder juntar plata para ayudar a tu familia. La cosa se puso muy difícil y ya no puedo enviarle el dinero”, señala con un dejo de tristeza pensando en Senegal, su familia, sus afectos, sus tradiciones pero fundamentalmente, quedaron sus hijos de 11 y 8 años.