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“VACA NARVAJA ES UNO DE LOS MENTORES DE LA MUCHACHADA DE ENCAPUCHADOS”

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04/11/2020

Villa Mascardi: Diego Frutos habla de un trasfondo político y apunta contra exmontoneros

Villa Mascardi: Diego Frutos habla de un trasfondo político y apunta contra exmontoneros
Villa Mascardi: Diego Frutos habla de un trasfondo político y apunta contra exmontoneros

 

El lago está calmo, y el día es cálido. Pero el sosiego que intenta ofrecer la naturaleza se empaña por una sensación de intranquilidad latente. Villa Mascardi, desde hace tiempo, dejó de parecer un paraíso terrenal. Banderas con inscripciones de la autodenominada comunidad Lafken Winkul Mapu se observan en terrenos con árboles talados, donde las estructuras que aguantan en pie parecen sobrevivientes de un bombardeo.

Justamente, en el predio donde alguna vez se irguió el hotel del Instituto Obra Social (IOS), que estaba destinado a transformarse en la Escuela Nacional de Guardaparques, en medio de un paisaje pleno de destrozos, con un armazón sin techo, paredes ahuecadas, inscripciones soeces, y vehículos que quedaron destartalados, víctimas de los saqueos, el presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi, y propietario de La Cristalina, Diego Frutos, se refiere al conflicto de las tomas, los hechos de vandalismo que aquejan a la zona, y un supuesto trasfondo político que incluye la participación de exmontoneros.

El Cordillerano: – ¿Cómo diría que está la situación en la actualidad?

Diego Frutos: – En este momento, pareciera que los ocupantes han recibido gente de otro lugar que los ayuda. Están poniendo cercos en el predio de Gas del Estado, con chapas y paneles que van sacando de acá, porque, cuando los quieran desalojar de Hueche Ruca, las cabañas del Obispado de San Isidro, seguramente se van a ir para aquel lado. Se preparan para instalarse ahí.

C.: – ¿Cómo se recibió, entre los vecinos, la disposición de desalojar el predio que pertenece al Obispado de San Isidro?

D.F.: – Obviamente, la decisión es bienvenida. El tema es que no se puso un plazo concreto. Se los invitó a hacer un desalojo pacífico, voluntario, lo que estamos convencidos que no va a suceder. El desalojo tiene que ser inminente por parte del gobierno provincial. Como actuaron de forma excelente en El Foyel, deben hacerlo acá.

C.: – Igualmente, si se produce un desalojo, pero se van al predio contiguo, más allá de que sería importante para los propietarios del lugar actualmente ocupado, no habría mucha diferencia en la situación general…

D.F.: – Tal cual. El desalojo tiene que ser completo, porque si no sería desparramarlos a los terrenos lindantes. Están preparando Gas del Estado, vuelven a armar lo que habían roto. A la mañana temprano se observa cómo humean las chimeneas, así que el mensaje es que se van a instalar ahí. Obviamente, a medida que se acercan a la Villa, amedrentan a los vecinos; y el próximo soy yo…

C.: – ¿Cuándo compró su propiedad?

D.F.: – En 2012, y está libre de deudas, con una escritura tradicional, no como dice el señor Gabriel Fuks (secretario de Articulación Federal de la Seguridad), que afirma que fue adquirida durante la dictadura militar en forma irregular. Todos los vecinos tenemos nuestras escrituras avaladas por el Estado.

C.: – Siempre nombra a Fuks, ¿con la ministra del área, Sabina Frederic, tuvo contacto?

D.F.: – Sí, la ministra estuvo en las reuniones que mantuvimos, pero el que lleva el mando en esta situación es Fuks, que vino dos veces a la zona, y en ambas ocasiones, las noches siguientes, hubo incendios. El primero, en la cabaña Los Radales, al lado de mi casa, a principios de mayo. Después, estuvo el 31 de julio, y el 1° de agosto me incendiaron mi propiedad. Obviamente, yo no digo que ordene que prendan fuego nuestras viviendas, pero da mensajes que ellos festejan, como si las cosas fueran para su lado…

C.: – ¿Dice que los alienta?

D.F.: – Obviamente, él los alienta a que sientan que lo que hacen está bien; se ve que estos encapuchados reciben ese mensaje y actúan en consecuencia. Están avalados, en sus decisiones, por el Gobierno nacional.

C.: – Igualmente, los vecinos han cambiado de interlocutor, porque hasta ahora se comunicaban con el ministerio de Seguridad, pero ahora tendrán que hacerlo con el de Justica, ¿verdad?

D.F.: – Así es. Nos enteramos que el Presidente decidió seguir el tema Mascardi con la ministra Marcela Losardo, de mayor confianza para él, ya que es su socia de toda la vida en el estudio jurídico que tienen en común.

C.: – ¿Hay ilusión de que, a partir de ahora, haya alguna modificación en cómo se trate el tema?

D.F.: – Ojalá. Pero lo cierto es que, al no recibir ninguna comunicación durante los últimos diez días, los vecinos estamos desesperanzados, porque no vemos que haya perspectivas de un resultado positivo de aquí en adelante. Lo primero que esperamos es que se produzca el desalojo concreto del predio del obispado de San Isidro por parte de la justicia provincial.

C.: – ¿Piensa que hay algo detrás de lo que sucede aquí?

D.F.: – Está metida la política, los montoneros… Los asiste el abogado Eduardo Soares; incluso existen imágenes suyas en los rituales que hacen acá. En alguna nota se mostró orgulloso de defender a los encapuchados. Sostiene que son una comunidad, cuando no están registrados como tal. Él es un montonero conocido, ladero de Roberto Perdía y Fernando Vaca Narvaja, aunque más joven.

C.: – Piensa, entonces, que hay cuestiones políticas relacionadas con los montoneros…

D.F.: – Claro, ellos son los beneficiarios futuros de todo este lugar. A las personas que están acá seguramente las van a conformar con un par de terrenitos, pero les hicieron la cabeza para que no claudiquen, y los fogonean para que sigan en el sitio. Aparte de los planes sociales que reciben del Estado nacional, al que desconocen, seguramente deben tener un dinero extra, por el cual se quedan.

C.: – Para que quede claro, concretamente, ¿cuál diría que es la relación de Vaca Narvaja con Villa Mascardi?

D.F.: – Es uno de los mentores de la muchachada de encapuchados, junto a Perdía, y, en un tercer nivel, Soares, que es quien los asiste en este lugar.

C.: – En 2017, cuando se iniciaron los asentamientos en Villa Mascardi, ¿dónde se encontraba?

D.F.: – Acá. Incluso estuve el día del desalojo y las jornadas posteriores. En el desalojo no hubo violencia. Fue un jueves a las cinco y media de la mañana. El grupo Albatros quedó en custodia de la fracción donde se habían asentado. Y el sábado 25 de noviembre, a las 14 aproximadamente, fue cuando se realizó el reintento de toma del lugar y se produjo el enfrentamiento. Ellos venían armados, desde arriba de la montaña, donde se habían refugiado.

C.: – ¿Pudo ver algo?

D.F.: – No, pero se escucharon los disparos. Y bastante después, algo así como a las dos horas, se oyó llegar a la ambulancia que vino a buscar a Rafael Nahuel, que estaba herido, y ellos mismos lo habían bajado hasta la ruta.

C.: – ¿Había alguien junto a él? ¿O sólo lo dejaron ahí?

D.F.: – Lo bajaron, lo pusieron ahí y se fueron; volvieron a subir a la montaña.

C.: – Si bien dijo que no se podía ver lo que sucedía, por lo que escuchaba, ¿parecía que se trataba de un ida y vuelta de fuego?

D.F.: – Sí, era un enfrentamiento. No conozco mucho del tema, pero sonaban disparos de armas distintas, porque se apreciaban sonidos secos y, de repente, otros más elocuentes.

C.: – No tiene dudas, entonces, de que ellos estaban armados…

D.F.: – Ninguna duda. Si no, no hubiera existido el enfrentamiento.

C.: – ¿Por qué cree que Rafael Nahuel había venido al lugar?

D.F.: – Según dichos que efectuó la madre en aquella época, lo contrataron. Le pagaban por cuidar el lugar. Como hacen ahora, que los que están son soldados de alguien “de arriba”, que los emplea.

Christian Masello - Fotos Fabio Hernández