Publicidad
 

MUCHO MÁS QUE UN MERENDERO

|
27/10/2020

Ayudan a la gente y les enseñarán un oficio

Ayudan a la gente y les enseñarán un oficio
Ayudan a la gente y les enseñarán un oficio

Hace más de cuatro años que en el barrio El Vivero abrió sus puertas el merendero Jireh, proyecto que Raquel Chiguay y Rebeca del Castillo encararon basadas solo en la solidaridad. Luego fueron ampliando la ayuda a otras familias, incluso, de diferentes barrios.

Cocinaban en la casa de Raquel y hace poco les ofrecieron la cocina de la iglesia para hornear el pan casero y elaborar las pastas.

En el corazón del barrio El Vivero, frente a la plaza de ingreso, está la iglesia evangélica pentecostal "Yo soy la Vid Verdadera". Juan Guajardo vive en el San Francisco III y durante 13 años estuvo yendo al Vivero, quedando fijo hace cinco como pastor de ese templo. “No tenía auto así que todos los días hacía caminando el recorrido de ida y vuelta a mi casa” comentó. 

El lugar cuenta con un salón grande, el que ceden de manera desinteresada para que Raquel y Rebeca continúen desarrollando las actividades sociales.

El pastor tiene 76 años y con sus propias manos, está construyendo en el patio trasero otro espacio mucho mayor. “La idea inicial era hacer un comedor para los niños del barrio, cada sábado, pero ahora va a tener mayor utilidad” dijo.


Raquel Chiguay.

Contará con una cocina, un baño y un salón grande. “Si alguien necesita usarlo para elaborar algo y venderlo generando así un ingreso en su familia, se lo vamos a prestar”. Además tendrá un piso superior destinado a dos dormitorios y otra cocina para gente en tránsito en momentos de dificultad.

Raquel comentó al respecto “para nosotras es muy valioso contar con este espacio porque no importa la religión de la gente, ante la necesidad somos todos iguales”.

Recibir y dar algo a cambio

Lo que originalmente nació como el Jireh se fue transformando y ahora han decidido encarar un nuevo sistema de trabajo. “Vamos a continuar apoyando a familias puntuales que ya tenemos identificadas” aclaró. Gente que está dispuesta a colaborar y salir adelante.

“No está bueno el continuar solo dando comida a la gente porque es algo que no tiene fin, ya contamos con algunas máquinas, como una amasadora, entonces la idea es empezar a dar talleres a la gente para que aprenda oficios” detalló.


Pueden darle una mano en la construcción.

El grupo ahora se amplió a seis, sumándose, Romina, Valeria, Nati y Hugo. “Él sabe arreglar electrodomésticos y también está dispuesto a enseñar” aclaró.

Todas las personas pueden dar algo a cambio de la ayuda que reciben, por ejemplo parte de su tiempo, ya sea para sumarse al equipo de trabajo como para realizar tareas en el lugar. “Entre todos podemos conseguir los insumos para acompañarlos, enfocarnos en el trabajo para mejorar”.

Se puede colaborar y aprender

Dado que la construcción la está llevando adelante solo el pastor, están solicitando a quienes puedan donar algo de su tiempo y colaborar con mano de obra, que se comuniquen al teléfono +54 9 2944 11-2844. El pastor está dispuesto a ir enseñando el oficio a medida que comparten momentos de trabajo. Asimismo reciben en concepto de donación todo tipo de herramientas y retazos de madera.

Susana Alegría