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04/10/2020

ABRAZO A VILLA MASCARDI: “Allá se quema la bandera, acá flamea”  

ABRAZO A VILLA MASCARDI: “Allá se quema la bandera, acá flamea”   
ABRAZO A VILLA MASCARDI: “Allá se quema la bandera, acá flamea”  

Durante el “abrazo a Villa Mascardi” en la zona de ingreso al campamento Los Baqueanos, tal como se había acordado con Gendarmería (desde donde se confirmó que la orden que tenían era asegurar el transito y la seguridad), se mantuvo un carril libre para que pudieran circular los vehículos que pasaban por la ruta, que finalmente fueron pocos, más que nada algunos camiones.

Cabe resaltar que hubo varios controles policiales dispuestos para la ocasión. Así, los efectivos ubicados en el cruce de las rutas Nacional 40 y Provincial 82, punto desde donde partió la marcha, solicitaban la documentación de todos aquellos que pasaban.

Esta vez, no llegaban noticias de situaciones de peligrosidad en Villa Mascardi, aunque se temía por Diego Frutos, propietario de la cabaña La Cristalina, quien justamente estaba allá y era uno de los oradores previstos para el acto.

Frutos le comentaría luego al diario El Cordillerano que observó, en la zona de su casa, individuos encapuchados que se movían en distintas direcciones, e incluso, al partir, notó que lo estaban grabando con un celular. Finalmente, el acto comenzó a las 16.

Tras una introducción de Martina Lacour, vecina autoconvocada que actuó como presentadora, habló precisamente el dueño de La Cristalina. “Soy un vecino de Villa Mascardi, el último al que le incendiaron la casa”, se presentó Frutos.

Resaltó la necesidad de “cuidar los bosques nativos”, y aseguró que “por las noches se escuchan las motosierras” con las que talan los árboles.

Frutos planteó: “El problema viene de hace tres años. Inicialmente, este grupo de encapuchados dijo que iba a realizar un rehue, que es un altar. Nosotros suponíamos que iba a ser algo como lo que se hace con el Gauchito Gil o la Difunta Correa, una cosa sencilla. Como al principio no habían avanzado en esta cruzada que tienen de saquear e incendiar casas, no hicimos ningún reclamo fuera de lo judicial”.

“Desde que arrancó la pandemia, al retirar a la mayoría de los efectivos policiales y llevarlos a Bariloche para el control vehicular, nos han dejado prácticamente solos, y eso fue lo que les dio fuerza a esta gente”, continuó.

“Una vez que roban todo lo interno de las casas, deciden prenderlas fuego, con sus bombas molotov y sus antorchas, que apoyan en los aleros de las casas para que la acción sea contundente y rápida. Saben que los bomberos de Bariloche tardan por lo menos una hora en llegar”, añadió.  

En cuanto a la acción del gobierno, sostuvo: “El Estado nos recibe, pero no nos da respuestas concretas”.

El presidente de la Sociedad Rural Bariloche, Santiago Nazar, fue el segundo en dirigirse a la gente, y lo hizo con un saludo mapuche: “Marí marí tacuifí añai, pero con la cara destapada”, dijo.

Luego, expuso: “Es insostenible que el Ministerio de Seguridad de la Nación proponga el diálogo con encapuchados que no se identifican, que se meten y permanecen violentamente en el Parque Nacional, con el objeto de negociar con ellos, ofrecerles cosas a cambio. Si hubiera un diálogo, por lógica, debiera ser para que se retiraran pacíficamente, porque si no se tendría que realizar el desalojo”.

El último en hablar fue el abogado Diego Breide, quien, ante la gran cantidad de estandartes patrios llevados por la gente, sostuvo: “Allá se quema la bandera, acá la hacemos flamear”.

Definió a los usurpadores como “la continuidad de la RAM; es un grupo insurgente que quiere instalar la guerrilla armada en nuestro territorio”.

Luego enumeró delitos producidos en zonas cercanas, que relacionó con la situación que se vive en Villa Mascardi, llevados a cabo desde mucho antes de noviembre de 2017, cuando se produjo el asentamiento. Así, citó diferentes ataques a camioneros, gendarmes, policías y demás, siempre efectuados por grupos radicalizados que seguirían un lineamiento similar al de aquellos que se identifican como Lof Lafken Winkul Mapu.

En determinado momento, alguien gritó: “¡Tomemos las armas!”. “Sigamos adelante con el reclamo pacífico”, respondió Breide.

“Toda esta indignación que sentimos, canalicémosla en pobladas como esta. Vamos a hacer tantas como sean necesarias para que las autoridades cumplan con su deber de dar seguridad”, agregó.

“Nuestras únicas armas tienen que ser nuestras manos, libres de violencia y de sangre de hermanos; nuestro rostro descubierto, mirando de frente y sin miedo; y un pecho henchido de orgullo por habitar este suelo y ser argentino”.

Después, se cantó el himno.

 

 

Christian Masello/ Foto: Facundo Pardo