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PREOCUPACIÓN DE LOS PROTECCIONISTAS

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03/09/2020

Superpoblación de perros en cuarentena: castraciones lentas y animales en la calle

Superpoblación de perros en cuarentena: castraciones lentas y animales en la calle
Superpoblación de perros en cuarentena: castraciones lentas y animales en la calle

Grupos proteccionistas de animales de la ciudad hicieron pública una nota de desacuerdo con la política de castraciones que está implementando actualmente el área de Salud Animal del municipio de Bariloche.

Ellos son Mi Granito de Arena Castraciones, Dejando Huellas Bariloche, Perritos Bariloche, Patitas del Alto y Amigos Callejeros, quienes colaboran de manera voluntaria con las castraciones de perros y gatos con el objetivo de que se logre un control poblacional, es decir que haya tantos animales como hogares disponibles para adoptarlos.

María Esther Cingolani primero quiso hacer un poco de historia al respecto. “Nosotros nos formamos hace cuatro años como Mi Granito de Arena Castraciones justamente porque los grupos voluntarios que nos dedicamos a tomar la problemática tanto de perros como de gatos queríamos completar una pata esencial en todo esto” detalló en el programa “Mano y contramano” que se emite por la 93.7, El Cordillerano Radio.

Tomaron entonces la posta con Ale Ubieta para efectivizar las castraciones que se venían haciendo en Veterinaria y Zoonosis (actualmente Sanidad Animal) durante tantos años y ponerlas más al alcance de las personas. “Nos dimos cuenta en nuestro trabajo de ir por los barrios, recorrerlos y preguntar, que la gente no estaba muy enterada que tenía un servicio gratuito de castraciones” dijo.

Eso los sorprendió porque es algo de muchos años ya “entonces en su momento empezamos a articular junto con Veterinaria y Zoonosis”, colaboración que consistió en acercarles los perros de los vecinos e ir resolviendo los por qué de no castrar a sus mascotas.

“Esto empezó a funcionar muy bien, hicimos buena relación con esa área municipal estando Javier Filbiger, entre todos fuimos armando un grupo de proteccionistas en ayuda hacia el municipio porque lo único que nos interesa es que los perros y gatos estén bien, que no haya exceso de animales y la comunidad que con la superpoblación tiene un problema bastante grande”.

En esos recorridos barriales vieron que toda la gente tenía la intención de castrar a sus mascotas y por diferentes motivos no lo hacían. “Son conscientes de que es una solución, también hay que aclarar que algunas familias tienen muchos animales porque se están haciendo cargo de los callejeros”.

Al referirse a los inconvenientes actuales con el área de Salud Animal del municipio dijo “nos damos cuenta que en este 2020 cuando teníamos planificado empezar con un nuevo proyecto que era llegar a las mil castraciones por mes no podremos hacerlo”.

Ellos durante estos años han hecho muchas observaciones, “es indispensable manejar en esa área otros horarios más amigables con la comunidad, en invierno las castraciones bajan un poco porque la gente por la nieve o las heladas, no puede llegar a las ocho de la mañana a Sanidad Animal”.

Todas las conclusiones a las que fueron llegando en base a un trabajo conjunto con la Municipalidad, las hicieron llegar a la entonces Veterinaria y Zoonosis, “primero las aceptaron y estuvieron abiertos a realizar modificaciones que les propusimos pero de golpe no solo llega una pandemia que nos pone en un lugar raro para todos sino que también llega un nuevo director a esa área”.

Ante este cambio de funcionario lo primero que hicieron fue presentarse y mostrarle el trabajo cotidiano que venían realizando “de golpe vimos que ya el servicio no es tan ágil”. Detalló ejemplos “todos usamos WhatsApp, dentro de un grupo teníamos gente del área y así le avisábamos cuando nos acercábamos con un perro o que llegábamos un poco más tarde del turno dado y hoy nos están prohibiendo tener esta relación”.

“Uno no solo forma relaciones profesionales o de servicio sino empáticas y estamos todos muy preocupados por la situación porque esta es la construcción de una sociedad que mira a los animales con otros ojos”, valoró.

Se conoció la denuncia de un joven que intentó hacer castrar su perra de manera gratuita por el servicio del municipio y no lo logró. “Es la realidad de mucha gente, él contó que llamó antes a Sanidad Animal y le dijeron que en celo no se la castraban, cosa que no es así”.

“Las características de un servicio público y gratuito justamente son esas, tiene muchas cosas que un veterinario puede decidir si hacerlas o no pero en una entidad pública sí” dijo Cingolani.

Citó otro ejemplo “nosotros en Río Negro tenemos el aborto legal, vas al Hospital Zonal y podés hacerlo y nadie va a hacer una objeción de conciencia sobre lo que vos estás haciendo porque es una ley, entonces es como si cambiara el director del hospital y dijera que ya no los harán porque no está de acuerdo”. Agregó “nosotros tenemos una ordenanza que avala las castraciones gratuitas, masivas, tempranas y en los barrios, justamente hoy entró en ruta parlamentaria el mejoramiento de esa ordenanza”.

Asegura que tienen herramientas para solucionar este problema “hay que decir que se venía solucionando, hubo una enorme cantidad de adopciones en la perrera, de adoptantes de perros callejeros, eso significa que nuestro lema de castrar y solucionar estaba dando sus frutos”.

Aclaró “si desde que empezó la pandemia que fue el 12 de marzo hasta ahora, casi todo un año sin castrar, no lo hacen de forma ordenada como lo veníamos haciendo, el crecimiento de los cachorros es exponencial”.

“Hoy, con el cambio del director y de cirujano en Sanidad Animal, se ha perdido la sistematicidad con la que se venía trabajando y el sostenimiento de las castraciones en el tiempo”. Por ahora no han tenido respuestas con respecto a mantener la forma de trabajo que venían desarrollando “era cómoda tanto para nosotros como para la comunidad”.

La conclusión de Cingolani fue contundente; “todo el que conozca el lugar sabe que es un predio amplio, abierto y al aire libre, los quirófanos por supuesto están adentro del área pero si continuaran yendo las personas por los 20 turnos que teníamos por día no habría ningún tipo de problema por el distanciamiento”. Si se dividen en el horario de 8 a 15 horas, es una franja muy amplia para esa cantidad de animales. “Una cirugía dependiendo de la mano del cirujano tarda de 20 a 35 minutos”. De hecho antes de la pandemia entre las 8 y las 12 horas operaban a 20 por día.

Granito de Arena tenía 15 turnos por lunes y Cuatro Patas tenía los cinco restantes, “poníamos también pedidos de compañeras y ayudar con los perros asilvestrados, comunitarios o de la gente que no podía llevarlos”.

Ahora solo les dan tres turnos por lunes, “hoy tenemos 45 personas en la lista de espera y con esos pocos turnos es imposible que podamos dar una respuesta efectiva para la persona que tiene una perra, no nos dan los números y muchas van a entrar en celo durante la espera, van a ser montadas o quedar preñadas”.

Se lamentó “nuestro trabajo después de tantos años de haber logrado casi un equilibrio poblacional es tirado a la borda”.

Respuesta ante el reclamo de grupos proteccionistas

Ante los reclamos que efectuaron los grupos proteccionistas de animales con respecto al nuevo sistema de trabajo del área de Sanidad Animal del municipio, el nuevo titular Jorge Cuatrín, dio su punto de vista.

En el mismo programa radial conducido por Marcela Cabral el médico veterinario comenzó diciendo “es una visión parcializada, nosotros estamos trabajando de acuerdo a un protocolo de COVID donde no se puede agrupar gente”.

“Tenemos parte del personal de Sanidad Animal, ellos son dos de quirófano que por ser grupo de riesgo están con licencia y también dos o tres de administración por eso nos manejamos con un sistema de emergencia donde se dan turnos los días miércoles”. Cuentan con un cirujano contratado que los martes realizan operaciones para los animales que llevan los grupos proteccionistas, los miércoles y jueves para la gente que lleva sus animales.

“Obviamente no se hacen las mismas cirugías que se hacían antes porque estamos limitados con los recursos humanos y con el protocolo que lleva un poco más de tiempo porque no se puede juntar más de una persona por área”. Detalló que la persona entra a la sala de espera, se hace el registro del domicilio, entrega su animal, se lo seda, va al quirófano, el dueño pasa a la sala posterior y ahí recién ingresa la siguiente.

“Los turnos son cada veinte minutos, estamos recibiendo algunas hembras con infecciones uterinas, gestantes y con otras patologías, no solo tenemos que cuidar a los animales que ingresan sino también a la gente que concurre y a nuestro personal”. Aclaró “de los tres cirujanos solo tenemos a uno, los otros dos están cobrando su sueldo pero por ser de riesgo no están trabajando”.

Al ser consultado acerca de las castraciones que realizan actualmente dijo “el año pasado para poder llegar a las 6.000 castraciones anuales se pensaba en unas 600 mensuales ahora estaremos en unas 280”.

Al referirse a la cuestión de castrar igualmente a las hembras que están en celo dijo “eso no marca la ordenanza, habla de las castraciones pero quien determina si se opera o no se opera es el cirujano que está frente a la mesa”.

Aclaró “las hembras en celo como tienen pérdidas corren un mayor riesgo y tiempo quirúrgico, el que opera ahora no quiere correr riesgos y el único autorizado y capacitado mediante el estudio es el profesional”.

Sobre aquellas hembras que entran en celo y sus dueños no han conseguido un turno en Sanidad Animal para su castración dijo “si soy el cuidador o el dueño responsable de esa mascota debo cuidarla, no puede estar en la vía pública, solo es cuidarla unas dos semanas, el período que la hembra puede estar receptiva”. Si no logran evitarlo y la hembra tiene sus crías agregó “eso es maltrato y hay una ley que lo pena”. “También hay una ordenanza donde dice que los animales deben estar patentados y eso facilitaría el seguimiento”.

La realidad muestra a diario que hay barrios o familias que no cuentan con un predio cerrado donde protegerlas durante dos semanas incluso con viviendas muy precarias donde esas recomendaciones son imposibles de llevar a cabo. “A las callejeras se las trata de castrar pero después está la educación de la gente de un cuidado responsable de por qué la perra no debe estar suelta en la calle, como máximo se puede alzar dos veces por año, tienen que cuidarlas 14 días dos veces por año”, detalló.

Aclaró “cuando nos piden un turno para una hembra que ya está en celo se lo damos para tres semanas posteriores cuando sabemos que ya pasó esa etapa y hay mayor seguridad para realizar el acto quirúrgico”.

Al ser consultado acerca de las cifras respecto a la cantidad de animales en la ciudad dijo: “No hay un registro real, el último censo poblacional estimado por la Universidad del Comahue era de unos 60 mil animales en el área urbana de Bariloche, había otro de diez años atrás que daba el mismo resultado o sea que esas cifras no han variado demasiado”.

Respecto a los quirófanos móviles había un solo quirófano, el de Nación “por el tema COVID no se puede salir a trabajar porque es imposible hacer el seguimiento de dónde viene esa gente, hay un alto riesgo de que pueda aparecer alguna persona que haya estado en grupo de riesgo o directamente con un infectado y ahí ponemos en riesgo a muchos”.

Acerca de la posibilidad de contratar a un reemplazo para esas dos personas que faltan en el sector de quirófano dijo “estamos detrás de eso, no es fácil conseguir una persona joven que tenga el entrenamiento para hacer ese número de cirugías”.

Susana Alegría