Columnistas
25/05/2020

Todos podemos aprender del pasado

Todos podemos aprender del pasado

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy...

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el ... (+ Info)

Muchas personas llevan un diario o registro escrito de sus vivencias a lo largo de los años. La escritura siempre promueve la reflexión y, en este caso, también brinda la posibilidad de darles a esas situaciones su justo valor. Todos los seres humanos atravesamos tiempos buenos, y otros que preferiríamos olvidar. Pero ninguna de nuestras vivencias, como los días tan especiales que estamos atravesando actualmente, debería ser vista solo como una entrada en un diario.

La mayoría de las personas tendemos a enfocarnos en los sucesos negativos. Esto es así porque el cerebro percibe los peligros con el objetivo de protegernos de las amenazas. Lo ideal, en época como la que transitamos, es desarrollar el hábito de llevar un registro de “batallas ganadas”. Es decir, de nuestras victorias. ¿Qué significa esto? Significa pararnos en los logros que tuvimos en el pasado para obtener de allí la fortaleza y el coraje que necesitamos para vencer a los gigantes de hoy. En palabras sencillas es:

Saber que si antes superé la adversidad, hoy lo volveré a hacer.

¿Cómo se supera la adversidad? Con los recursos que llevamos adentro, con el apoyo y la colaboración de otros, pensando de manera creativa, cometiendo errores y aprendiendo de ellos y, sobre todo, respirando “más profundamente” que nuestras dificultades. Todo eso nos permite convertir los momentos duros, una vez dejados atrás, en experiencia y crecimiento.

Hoy sabemos desde la ciencia que toda circunstancia, que nos genera dolor emocional, que logramos transmutar en aprendizaje es un recuerdo que queda en nuestra memoria y podemos luego voluntaria y racionalmente traer al presente, para ser capaces de decidir mejor. De este modo, a través de los buenos recuerdos que escogemos rememorar, podemos revivir a nivel emocional momentos placenteros que nos sostienen hoy.

Por ejemplo, alguien puede recordar que confió ciegamente en una persona para realizar un negocio y esta lo estafó; pero como aprendió de esa equivocación, que le trajo un dolor de cabeza, a ser más previsor antes de confiar en alguien, puede percibir esa vivencia como una oportunidad de aprendizaje. Y, al mismo tiempo, cuando recuerda el día de su boda, puede sentir las mismas emociones que en esa ocasión. Todos, sin excepción, siempre podemos aprender algo positivo de un recuerdo negativo del ayer.

Me encanta la historia del rey David, antes de llegar al trono, cuando tuvo que enfrentar al gigante Goliat que amenazaba a su gente. Él recordó los días cuando los osos y los leones venían a robarle alguna oveja y les arrojaba piedras para ahuyentarlos. Entonces pensó: “Si fui capaz de vencer a osos y leones, también seré capaz de vencer a nuestro enemigo”.

¿Y vos? ¿Llevás tu diario de victorias del pasado? ¿Las recordás? Esos recuerdos te permitirán pararte sobre tus puntos fuertes, motivarte y saber que no hay desafío o prueba, por grande que parezca, que no puedas enfrentar y superar. Todo lo que necesitás se halla en tu interior. ¡No lo busques afuera!

Por consultas, podés escribir a [email protected].

Dejar un comentario
Ranking de noticias
Más Leidas
Seguinos en Instagram
Seguinos en Facebook