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LA HISTORIA FRENTE A LA LEYENDA

15/05/2020

Butch Cassidy y Sundance Kid escaparon por Bariloche hacia Chile

Butch Cassidy y Sundance Kid escaparon por Bariloche hacia Chile
Los bandidos más famosos de la Patagonia.
Por: Adrián Moyano

Fue cuando las sospechas de las autoridades chubutenses se hicieron difíciles de evadir, en mayo de 1905. Luego, al menos uno de ellos retornó para cobrar algunas deudas. Secuaces suyos continuaron con sus andanzas hasta 1911.

Butch Cassidy, Sundance Kid y Ethel Place escaparon por Bariloche hacia Chile, cuando consideraron que las sospechas de las autoridades eran imposibles de eludir. El escape se produjo a comienzos de 1905, según estableció la historiadora neuquina Susana Bandieri. No obstante, al menos uno de ellos reingresó a la jurisdicción argentina para percibir el importe de la venta del ganado que habían dejado en Cholila.

En su “Historia de la Patagonia” (Sudamericana – 2005), la especialista en la región indicó que “existen un pocos trabajos específicos dedicados al estudio de la inmigración estadounidense al sur argentino, donde se torna especialmente interesante la mención de los famosos bandoleros norteamericanos Butch Cassidy, Sundance Kid y su compañera, Ethel Place, entonces fugitivos de la Justicia de su país, perseguidos implacablemente […] por los ´Pinkertones’ – como se decía entonces a los miembros de la Agencia de Detectives Pinkerton de Nueva York-. Con identidades falsas: James (Santiago) Ryan y Henry (Enrique) Place y señora, respectivamente, estos personajes llegaron a Buenos Aires en marzo de 1901”.

Pero los forajidos no se entretuvieron demasiado en el Río de la Plata. “La Patagonia y las posibilidades ciertas de hacerse de tierras en la región los atrajeron de inmediato. Tomaron entonces el flamante Ferrocarril del Sud, que llegaba hasta la Estación Limay –actual Cipolletti- y desde allí, a caballo y acompañados por un baqueano del lugar, se dirigieron hacia el sur, siguiendo la ruta que anteriormente había hecho a la inversa George Musters, hasta tomar contacto con los primeros puestos de las estancias inglesas ya radicadas en los territorios de Río Negro y Chubut”.

Quiere decir que cruzaron el Limay por Paso Flores en dirección a Pilcaniyeu y después Ñorquinco, hasta ingresar en jurisdicción chubutense. “Todas (las estancias) pertenecían a la Argentina Southern Lando Co y estaban ubicadas en las tierras más feraces de los valles cordilleranos patagónicos. Esta zona, todavía escasamente poblada, con la sola excepción de la Colonia 16 de Octubre (Trevelin), instalada por los galeses, estaba mayoritariamente ocupada por población chilena que cruzaba por los accesibles pasos de Neuquén y se dirigía hacia el sur en busca de tierras libres para ocupar con ganadería”, reconstruyó Bandieri.

La pose más difundida.

En Cholila

La cuestión es que “Butch, Sundance y Ethel decidieron instalarse en el fértil valle de Cholila, a orillas del río Blanco, en una confortable casa de troncos, adquiriendo las primeros animales a la compañía inglesa. Allí se establecieron con ganados vacunos, ovinos, caballares, galpones, establo y unos pocos peones que ayudaban en la tarea. Otras quince familias de origen chileno y unos pocos argentinos ocupaban las inmediaciones del lugar”.

Sin despertar sospecha alguna, “pronto entraron en confianza con el comisario de la Colonia 16 de Octubre, Milton Roberts, también de origen neoyorquino, lo cual facilitó sus actividades. De inmediato se inscribieron en el Registro de Marcas y Señales y empezaron a operar como ganaderos. Se convirtieron en clientes muy apreciados de la casa comercial de la estancia Leleque, propiedad de la compañía inglesa”.

Su conducta fue capaz de desorientar a cualquier sabueso. “Su trato amable y cordial les permitió ganar rápidamente la confianza de los pobladores. Existen numerosos registros documentados, especialmente fotografías, donde puede verse a los norteamericanos alternando con sus vecinos y ofreciendo demostraciones de sus habilidades para montar y disparar al mismo tiempo. Hasta recibieron en una oportunidad la visita de cortesía de una delegación integrada por el entonces gobernador de Chubut, Julio Lezama, y el jefe de Policía del territorio”, apuntó Bandieri.

Bariloche tampoco fue extraño a las maniobras de distracción de los bandoleros. “Entablaron relaciones de amistad con familias galesas e inglesas instaladas en el lugar y pronto se convirtieron en los vecinos más destacados, visitando con regularidad las estancias de sus compatriotas en el área del Nahuel Huapi, Jarred Jones y los hermanos Ralph y George Newbery, promotores de la inmigración norteamericana a la región”, señaló la investigadora.

El clima cambiaría poco después. “Corría el año 1904 cuando se produjo el robo del dinero que transportaban los carros de la Argentina Southern Land Co hacia Puerto Madryn, en la costa atlántica, presuntamente efectuado por sus propios conductores, Hood y Grice, quienes se refugiaron en casa de Ryan (Butch). Éste fue acusado de presunto cómplice por cuanto se sospechaba que había facilitado los caballos y armas para la fuga de los acusados”.

No obstante, las cosas no pasaron a mayores. “Superado este incidente, un nuevo robo cometido por dos hombres, de supuesta nacionalidad ‘inglesa o norteamericana’, al Banco de Londres y Tarapacá de Río Gallegos, hizo recaer nuevamente las sospechas en Hood y Grice, quienes tenían su guarida en las cabañas de los norteamericanos, por lo cual se ordenó la detención de sus ocupantes”.

Cualquier similitud con el presente no será mera coincidencia. “El comisario de la Colonia 16 de Octubre se negó, aduciendo que Cholila no entraba en su jurisdicción y sorpresivamente, renunció. Butch, Sundance y Ethel decidieron huir. A principios de mayo de 1905 abandonaron la zona rumbo a Nahuel Huapi. Allí tomaron el vapor con destino a Chile. Una vez en Santiago, vendieron la casa y demás mejoras a la compañía ganadera Cochamó”. Por entonces, la principal estación portuaria quedaba en Bariloche.

Sin embargo, “en diciembre del mismo año se produjo otro robo, cuyas autores fueron cuatro hombres armados que manifestaron ser ‘ganaderos ingleses’, en el Banco de la Nación de Villa Mercedes, provincia de San Luis. Se dice que puede haber sido éste el único robo efectuado directamente por Butch y Sundance en territorio argentino. Un año después, Sundance volvió temporalmente a Cholila para cobrar la venta del ganado y regresó a Chile con su compatriota Evans. Luego se pierde el rastro. Se sabe que Ethel habría vuelto a San Francisco y Butch andaría por Bolivia participando en concursos de enlazadores”. Hasta ahí la historia. El resto es ficción o leyenda.

Buscados en su país.

La muerte los esperó en río Pico

Si bien el rastro de los bandidos más famosos se evaporó hacia el norte, “el acompañante de Sundance Kid, Evans, volvió a la Patagonia para buscar oro el sur del lago Buenos Aires con un socio apellidado Perkins. Ambos intentaron asaltar poco tiempo después, en 1908, la Casa Lahusen de Comodoro Rivadavia, uno de los capitales comerciales más importantes del lugar. Luego, asociados con otros connacionales, formaron una banda dedicada al robo de ganado y dinero, conocida como ‘la banda de los norteamericanos’”, completa el texto de Susana Bandieri.

Las cosas se les fueron de las manos cuando “en circunstancias de efectuar un asalto a la Compañía Mercantil de Chubut, mataron a su gerente, el respetado pionero galés Ap Iwan. Esto provocó la reacción de las autoridades, que inmediatamente crearon las policías fronterizas de Río Negro, Chubut y Santa Cruz. En marzo de 1911 la banda dio su último golpe, esta vez robando y secuestrando a un estanciero, Lucio Ramos Otero, miembro de una conocida familia porteña, quien logró fugarse en una espectacular huida”.

Era el principio del final. “Los bandidos fueron de inmediato perseguidos por la nueva fuerza policial que logró llegar hasta sus refugios en un cañadón cerca del río Pico, donde se produjo un enfrentamiento en el cual murieron Evans y Wilson, los cabecillas de la banda. Para algunos se trataría de los mismos Butch y Sundance, aunque esto parece ser sólo parte de la leyenda. Lo más seguro es que ambos hayan muerto en un tiroteo con el ejército boliviano en el año 1908”, consideró Bandieri. Aunque habrá que conceder que su historia es más patagónica que boliviana.

El western más icónico, según Life.

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