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VIVIERON SU NIÑEZ Y ADOLESCENCIA EN BARILOCHE

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08/05/2020

Dos jóvenes llevan un mes y medio encerrados en un camarote en las costas de Portugal y piden ser repatriados a Argentina

Dos jóvenes llevan un mes y medio  encerrados en un camarote en las costas  de Portugal y piden ser repatriados a Argentina
Dos jóvenes llevan un mes y medio encerrados en un camarote en las costas de Portugal y piden ser repatriados a Argentina

 

Aún son muchas las personas de nuestra ciudad que no han podido regresar a sus hogares desde que se inició la cuarentena, este es el caso de Bruno y Luciano Giovos, dos artistas que aún están varados en Portugal. Marcela Cabral dialogó con el primero de ellos, en su programa “Mano y contramano” que se emite por la 93.7, El Cordillerano Radio.

Ellos ejercen su profesión de músicos en un crucero en formato de dúo “por suerte estamos bien de salud, trabajamos en la misma empresa naviera hace varios años y desde el 22 de marzo que estamos varados en un puerto de Portugal”.

Ya ha pasado un mes y medio “lamentablemente la situación fue empeorando porque hoy en día ya no solo estamos dentro del crucero, sino que en el camarote por una cuestión sanitaria”.
Describió la situación como desesperante, parte de la tripulación ya se pudo ir “éramos un poco más de mil personas y ahora quedamos unas 400, somos los que tenemos problemas para ser repatriados, nueve argentinos”.

Todos necesitan volver a sus países, “lo más triste es que durante este mes y medio no hemos tenido ningún avance ni confirmación de vuelo de repatriación” dijo Bruno. “Todos los días nos controlan la temperatura, ayer nos hicieron el hisopado, el test original de COVID-19 y dentro de 48 horas tendremos los resultados”.

Aclaró que los nueve argentinos gozan de buena salud “estamos en condiciones de poder volver a casa, estuvimos mucho tiempo en código rojo y ahora pasó a naranja por eso no podemos salir del camarote y nos traen las cuatro comidas, hoy cumplimos un mes de estar encerrados”.

Un estado que describe como de incertidumbre y desesperación total “no tenemos respuesta del consulado ni la embajada argentina aquí en Lisboa, Cancillería no nos responde y en cada cronograma que sale de vuelos ni asomamos”.

Tuvieron conocimiento de vuelos que han partido de Europa rumbo a nuestro país “acá al estar cerrada la frontera por tierra y por aire no podemos salir de Portugal, entonces las chances de volver hasta hoy son nulas”. Quiso dejar en claro que “en tierra también hay más de 300 argentinos que también necesitan regresar”.

Sus contratos sobre el crucero de turismo son de seis meses por lo que recién finalizaría en junio próximo, “todos los años que embarcamos es así entonces todavía nos faltaba un poco pero la situación sería diferente porque estaríamos trabajando pero ahora ya no sirve de nada estar acá y queremos volver a casa a hacer la cuarentena correspondiente”.

Es consciente de que seguramente hay mucha gente que la está pasando mucho peor que ellos, “sabemos que algunos no pueden sostenerse ya económicamente pero nosotros no podemos ir al mercado, ni caminar cien metros en una calle, estamos encerrados en un camarote pequeño y eso es perjudicial para la cabeza”. En una habitación de 7 metros por tres, lo que lleva a un estado mental de gran angustia.

“Dos pasajeros de la tripulación inicial tuvieron síntomas y luego de hacer el test dieron positivo pero eso ya fue hace mucho tiempo, desde que quedamos solo los tripulantes los controles son permanentes y no hemos tenido más casos”, detalló.

Bruno y su hermano han vivido su infancia y adolescencia en Bariloche “tenemos mucha gente amiga, incluso mi hija es de allá, ahora vivimos en Buenos Aires desde que trabajamos en los cruceros”.

Acerca de lo que opinan algunas personas dijo “no nos vinimos de vacaciones, es nuestro trabajo, entendemos que el gobierno quiere cuidar a la gente y por eso permite volver de a poco pero es una situación extrema tenernos varados en el exterior tanto tiempo”.

Ahora esperan el resultado de los hisopados para ver si al pasar a código amarillo les permiten al menos salir de sus camarotes, “eso ya sería un alivio pero de todas maneras lo único que queremos es volver a nuestros hogares”.

El último show que brindaron a los turistas fue el 23 de marzo, desde ese día no trabajan y por ende no cobran, “afortunadamente no estamos gastando dinero porque el alimento nos lo está dando la empresa, tenemos un grupo de WhatsApp con los que están en tierra y las historias que cuentan son muy graves”.

No ven la hora de que salga un cronograma que los sume para el regreso tan esperado, sobre todo por su hija “estoy acostumbrado a estar un tiempo lejos por mi trabajo pero esta situación es totalmente diferente, mantengo el contacto con ella y toda mi familia”.

Se sienten atados de pies y manos, “la empresa no puede hacer nada porque no hay tickets de vuelos, solo el gobierno argentino puede hacernos volver, todos los días escribimos y siempre la respuesta es negativa”. No saben a quién recurrir y por eso hacen público su situación.