Publicidad
 

CONTINÚA CON LA SERIE SANTAS PAGANAS

|
06/05/2020

Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén

Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén
Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén

Al igual que Moma Mozetich y otros artistas de la ciudad, la cuarentena sorprendió a la artista con obras en trascendentes exposiciones. Durante el aislamiento, ideó “Santa Salvatis Bendita Salutis”, ruego contra el coronavirus.

No solo a Moma Mozetich sorprendió la cuarentena con obras en exposición fuera de Bariloche. La misma suerte corre Cris Rocha, quien al igual que su colega, participa a través de su trabajo de “Para todes, tode”, la exposición federal que se inauguró en el Centro Cultural Kirchner el 4 de marzo último. Dos semanas después, se instituyó el aislamiento obligatorio. También hay trabajos de la barilochense en la Bienal Neuquén Contemporáneo, en particular en el Museo Paraje Confluencia.

Ambas instancias tiene como nexo a Kekena Corvalán, curadora en la experiencia neuquina y autora de la convocatoria en la propuesta capitalina. A su empuje también se deben las Cuarencharlas, espacios de encuentro virtuales que surgieron a raíz de la frustración que supuso el cierre de las dos muestras. “Las Cuarencharlas nos vienen sosteniendo desde el principio de la cuarentena y estos intercambios son muy nutritivos”, señaló Rocha al arrancar su segmento.

Aunque su actividad es periódico objeto de cobertura por parte de este diario, la artista envió a El Cordillerano el texto que utiliza para presentarse.

“Trabajo desde lo pequeño, observando, siendo receptiva y sintiéndome, alguna veces, como un vehículo que transmite un mensaje. Me interesan las personas, sus emociones, sus deseos, su lugar en el mundo, me interesan la política y el bienestar, la cultura y el arte como medio de comunicar, mejorar y trascender, de relacionarnos y evolucionar”.

En cuanto a sus orígenes, “nací en Buenos Aires, pero pasé toda mi infancia en Tucumán, regresé a BA donde estudié la secundaria y a los 17 me fui a vivir a México por 4 años. Luego me radiqué en Bariloche, por lo que no me siento muy porteña. Los años de Tucumán y México me marcaron profundamente, los primeros por la cercanía a la naturaleza, la tierra y la libertad, los segundos por los colores, la alegría, la celebración y el descubrimiento de otra cultura y otro modo de estar en el mundo”.

En esos recorridos, “siempre dibujé, pinté y entendí la vida a través de lo visual. Estudié Bellas Artes en la Escuela Prilidiano Pueyrredón y durante varios años el grabado fue mi herramienta. Cuando llegué a Bariloche mi foco estuvo puesto en poder quedarme a vivir aquí, criar a mis hijos y lograr subsistir. Trabajé muchos años como diseñadora gráfica independiente y dejé a un lado mi expresión artística personal”, compartió.

Sin sostén

“En el año 2000 conformé el grupo de mujeres Sin sostén con el que hicimos varias muestras y actividades y a partir de ahí volví a la práctica artística”, recordó Rocha. “Me gusta mucho mezclar materiales y trabajar con cosas inútiles que encuentro en la calle resignificándolas”.

Precisamente, no hace tanto tiempo en La Llave, este diario difundió la irrupción en escena de una serie entrañable. “Tengo una serie de pinturas/collage que representan a santas paganas de mi invención y que regalo en forma de estampitas hace ya muchos años. Con estas imágenes siento que logro una comunicación profunda con muchas personas y me gusta sentir el trabajo artístico como un puente de conexión y un regalo al prójimo”. Para finalizar su introducción, definió Rocha: “siento que el mundo es un lugar hostil y desigual y que el arte me ayuda a estar en él, quisiera ayudar a crear un mundo con más equidad y alegría”.

En la intervención frente a la presencia virtual de sus colegas, retomó Rocha: “hará unos ocho años surgió la primera imagen de las santas paganas, una colección que empezó con una imagen: Milagrito. Es una santa pagana que yo inventé y le asigné una especie de poder mágico: puede cumplir algún milagrito o deseo de alguien. Posteriormente hice a la Patrona de los Viajes, que nos ayuda y nos protege al viajar, etcétera”.

Ratificó que “en realidad, para mí la parte más importante de este trabajo es que las fotografío y las regalo en forma de estampita a las personas y van teniendo su propio camino. Cada imaginario dialoga con las personas y los lugares, eso es para mí el acto creativo más importante”, insistió la artista. “A Santa Teta la pinté cuando mi hermana tuvo un cáncer, yo estaba muy preocupada y necesitaba poner en una imagen un pedido de deseo y de protección”, indicó, mientras proyectaba imágenes de su creación.

Como saben aquellos que siguen su obra, “en general, las presento en forma de altares y para este caso, convoqué a mis amigas que hicieron tetitas de cerámica, como si fueran exvotos (ofrendas) para acompañar la imagen. Así como a la viajera la puse en una valija, hubo otra que surgió cuando hubo unos incendios muy feroces en El Bolsón, con la desesperación de que se parara el fuego. Entonces, armé una santita que después regalé a los bomberos, le hice como un nido con plantas y cosas del lugar al momento de presentarla en un museo”.

Es que al exhibirse, las santas paganas derivan en pequeñas instalaciones. “Aparte de pintar yo pongo cosas, por ejemplo, Santa Memoria tiene un nido de abejas con un montón de textitos que tienen que ver con la memoria. Cuando hice el altarcito, también puse cosas en cajoncitos que me parecía importante rescatar, algunas personales pero entre las otras hay una piedra de Malvinas que me regaló un amigo que estuvo y también una foto de José, otro excombatiente, cuando regresó y se encontró con sus padres. En el otro hay una foto de mis compañeros del Secundario desaparecidos, que siempre están presentes. Entonces, es un altarcito que tiene para mí mucho significado”, compartió.

Sin embargo, “la parte más fuerte para mí de estas santas, es el repartirlas en forma de estampita. Se genera un diálogo entre el deseo y la necesidad del otro de tener una imagen donde depositar algo. Digo que el poder no lo tiene la imagen, sino uno adentro”, afirmó Rocha. “También pasa que las voy dejando en diferentes lugares: a veces viajo por la ruta, veo lugares que me gustan, dejo una estampita y le saco una foto. Algunos amigos en sus casas hacen altarcitos propios y también quedan mis estampitas. Es como una especie de juego, a la vez muy satisfactorio”, admitió.

Las santas de Rocha forman parte de la Bienal Neuquén Contemporáneo, “ahora están en cautiverio, en el Museo Paraje Confluencia”.

Lejos de desanimarse, la artista continuó con la serie. “La que hice en cuarentena se llama Santa Salvatis Bendita Salutis, para que nos salve a todos del tremendo temblor en el que estamos. Espero que haga su tarea pero todavía no pude salir para imprimirla, no está en forma de estampita, así que la estoy repartiendo de manera virtual, la mando por WhatsApp o por el medio que sea, así que ya está dando vueltas por los teléfonos”, avisó su creadora. Amén.

El peso de la palabra

Para explicar la obra que está en el CCK, se definió Cris Rocha: “me considero una recolectora de cosas, me encanta trabajar con lo inútil, con lo desechado que no sirve. Junto muchas cosas que encuentro en la calle y después, voy armando una especie de collages. Tengo unos pequeños tótems hechos con maderas encontradas y hace varios años, encontré una caja con las cartas que me mandaba mi papá cuando estaba en México, miles de cartas en ese papel finito de avión, escritas a mano con muchos consejos y cosas que me quería decir”.

Ante el hallazgo, “quería hacer algo con eso porque sentía que era muy fuerte y empecé a envolver piedras con esas cartas. Un trabajo que me gustó mucho hacer y llamé a la serie El peso de la palabra. El trabajo que presenté para estar en el CCK y que también está en cautiverio, se llama Las listas, son unas tablas muy largas que encontré en el fondo del terreno y empecé a hacer un listado de cosas que me interesaban: hablar, pensar, comunicar… Tienen que ver con la mirada, con la vista y esos ojos (que están en las tablas) salieron cuando empezó lo de Chile, porque quedé impresionada cuando le tiraban a la gente en los ojos. Tiene que ver con lo que uno ve y con lo que no quieren que veamos”. Aguardamos ver la obra en Bariloche.

Adrián Moyano

Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén
Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén
Trabajos de Cris Rocha también quedaron en el CCK y en Neuquén