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“CONVERSÁNDOME (EFECTOS DE LA CUARENTENA)”

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22/04/2020

Adrián Marré enfrenta las restricciones con una serie en las redes sociales

Adrián Marré enfrenta las restricciones con una serie en las redes sociales
Adrián Marré enfrenta las restricciones con una serie en las redes sociales

El actor y docente arrancó con dos personajes y ya arribó a los cinco. Van 11 capítulos de algo más de un minuto, que se estrenan por Instagram y pueden verse en cualquier momento por Facebook. Respuesta ingeniosa ante la crisis.

La prolongación de las restricciones hace que los artistas modifiquen sus prácticas y exploren nuevas maneras de llegar al público. Es el caso de Adrián Marré, quien se vale de Instagram y de Facebook para recrear “Conversándome (efectos de la cuarentena)”, una serie que ya lleva 11 capítulos. Si se perdió la saga no hay problema, están disponibles las sucesivas entregas en la segunda de las redes sociales.

“Hace ya un mes empecé a hacer una serie de cortos, que se llama Conversándome”, le dijo el actor a El Cordillerano vía WhatsApp. “Comenzó con una conversación conmigo mismo, realizada en un corto de video con pantalla dividida y editado. Fue creciendo y creciendo, la gente se copó, empezó a tener muchas reproducciones y además, abrí una gorra virtual para que colabore. La gente empezó a colaborar y entonces, seguí laburando sobre eso y hoy, ya hay cinco personajes”, confió.

La acción transcurre a través de “cinco personalidades o cinco partes de mi personalidad, conversando entre sí en pequeñas historias de un minuto o un minuto y algo. Tiene una buena edición, con lo precario que puede ser filmar con un celular y editar con una computadora caseramente, pero está bueno y la verdad, estoy contento”, compartió Marré. “Está saliendo algo interesante, lindo y distinto”, resaltó.

Al parecer, el formato tiende a generalizarse. “Vi que después se replicó porque otros también empezaron a hacerlo, aunque la idea no es novedosa, se ha dado en millones de películas pero bueno, los efectos de la cuarentena hacen que uno converse consigo mismo y pueda jugar con la idea de la soledad y la reflexión interna”. A esa perspectiva, se suman “las distintas situaciones que se pueden dar en un contexto de estas características”, indicó.

Estaba previsto que el capítulo más reciente se compartiera desde las 22.30 del miércoles 22/4 pero “para ir entendiendo todo, hay que ver la saga completa".

En el último ya aparece un quinto personaje. Al principio eran solo dos, después apareció un mediador en una faceta media cheta”, relató su creador.

“Primero apareció alguien medio tonto, después alguien medio cheto y luego un personaje más Om, que trataba de solucionar todo con té verde, sahumerios o aromaterapia. A lo último, apareció un psicólogo a tratarme (risas del cronista)”.

Guión necesario

En cuanto a la producción del asunto, “hago el guión previamente porque si no es muy complejo de filmar. Tengo que dejar el espacio para cuando hablan uno y otro. Cuando son dos (personajes) es un poco más simple, cuando son cinco es más complejo así que hago el guión, lo filmo y después edito”. El punto de partida es “alguna idea que surge, anda dando vueltas o que uno sueña. Depende de la cantidad de personajes, tengo que filmar tantas veces como personajes haya. Editar es lo que lleva más tiempo, en el último son cinco personajes, así que el tiempo de edición fue de casi ocho horas, más el tiempo de filmación. Las ideas son previas, disparadores en charlas con algún amigo o de alguna situación que surge en casa”.

En esas conversaciones consigo mismo, aparecen “temáticas de alguna manera, filosóficas. Preguntas que uno se hace y a la vez, ideas exageradas sobre ciertas situaciones que van sucediendo. Por ejemplo, juego con el absurdo y la exageración en el humor: ponerse contento porque hoy es (día) par, por ejemplo, o que esto podría ser mucho peor y salir una vez cada seis meses o cada tres, depende la edad. O cuestiones de índole social o de pensamientos distintos que van chocando dentro de uno, como si uno tuviera una división en su pensamiento social o en su estatus, porque aparece la lucha de clases. Así, diversas situaciones serias y a la vez cómicas”, describió Marré.

Si es que alguna vez el teatro vuelve a los escenarios, el formato de “Conversándome” perdurará, “no sé si para la escena habitual pero sí para continuar con este tipo de trabajo”, consideró el actor. “Me interesa la posibilidad de estar presente en las redes sociales con algún material distinto que tenga un contenido. Obviamente, (la serie) perderá cierta vigencia porque si no seguimos en encierro, no tendrá tanto sentido, pero estoy pensando en otro formato que ya tiene más que ver con una sorna hacia la plataforma Netflix. Sería otro Netflix con películas que nunca viste ni jamás verán”, avisó. “Me interesa poder trabajar desde ese lugar y llevar ciertas preguntas, dudas y diversión para la gente”, insistió. Nunca tan necesarias propuestas de estas características.

Buena respuesta de la gorra virtual

Adrián Marré fue uno de los primeros en Bariloche en implementar el método de la gorra virtual. “La verdad, es una sorpresa. No te voy a decir que es un montón de plata pero algo ha ingresado. Inclusive, hay gente que me escribe: che, yo quiero colaborar con esto. Me encanta lo que hacés… Y gente que anónimamente deposita plata en mi cuenta o en Mercado Pago, los dos sistemas que estoy utilizando. O gente que me dice: che, te quiero pagar la cuota de Teatro igual, por más que no esté dando clases”. Además de sus periódicas funciones, el actor coordina talleres en diversos niveles hace años.

En la dureza del presente, “no es mucho dinero pero es algo que ayuda en el cotidiano y la verdad, me sorprendió la respuesta de la gente frente a esto. A mí me da cierta tranquilidad porque siempre pensé que tengo una herramienta importante, que es mi conocimiento teatral o mis ideas.

Entonces, lo que hago no es pedir una limosna sino seguir trabajando y buscar la manera de hacer un intercambio”, delimitó Marré.

En cuanto a las repuestas del sector público en sus diversas jurisdicciones, desde su perspectiva el actor contó: “del Instituto Nacional del Teatro (INT) no tengo novedades sobre líneas de financiamiento. Sí me presenté a un subsidio de Cultura de la Nación, un fondo que se llama Desarrollar para espacios, porque tengo que seguir pagando la luz, el gas y demás”. Marré gestiona Multiespacio MOMA, en el barrio de Melipal. “En Cultura (de la Municipalidad) pidieron datos de las personas, pero hasta ahora no movieron nada, que yo sepa”. El primer capítulo de “Conversándome” puede verse en https://www.facebook.com/adrian.marre.7. Para seguir las nuevas propuestas: Instagram @adrianmarre.

Adrián Moyano