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COVID-19

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12/04/2020

Enfermedades cardiovasculares en el grupo de mayor riesgo

Enfermedades cardiovasculares en el grupo de mayor riesgo
Enfermedades cardiovasculares en el grupo de mayor riesgo

Los pacientes con enfermedades cardiovasculares se encuentran dentro del grupo de mayor riesgo para el coronavirus. Vacunarse, seguir tomando la medicación, hacer ejercicio y mantener una dieta equilibrada son las principales recomendaciones.

El coronavirus Covid-19 es un desafío que sigue planteando numerosos interrogantes. Sin embargo, pareciera que las personas mayores y las que tienen afecciones médicas preexistentes como diabetes, hipertensión arterial y enfermedades respiratorias y cardíacas tienen más posibilidades de desarrollar casos graves de la enfermedad, como un cuadro con neumonía.

Esto significa que los pacientes que se encuentran dentro de este grupo de riesgo, como por ejemplo los pacientes con enfermedades cardiovasculares, deben extremar sus cuidados. “Hay poblaciones que de por sí tienen un mayor riesgo de sufrir infecciones respiratorias bajas o neumonías. Son las personas mayores de 65 años, la gente con patologías respiratorias como el EPOC o inmunodeprimida, los tabaquistas, los alcoholistas y quienes sufren enfermedades del corazón. Pasa con la gripe común y ahora con el coronavirus”, explicó el doctor Juan José Herrera Paz, jefe del Servicio de Cardiología de Fleni.

Los pacientes con riesgo cardiovascular son aquellos que sufren de insuficiencia cardíaca, quienes hayan tenido un infarto de miocardio o una enfermedad coronaria significativa y los que presentan cualquier cardiopatía, es decir, un defecto mecánico del corazón.

Medicación y vacunas

Informaciones falsas acerca de un supuesto efecto perjudicial de los medicamentos que se emplean para tratar la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca en personas infectadas con Covid-19 generaron temores infundados en aquellos pacientes que los deben tomar. Es por eso que se remarca la importancia de que todos aquellos pacientes que están medicados, como por ejemplo los hipertensos, sigan tomando regularmente su medicación al igual que antes de la pandemia de coronavirus.

Una de las principales recomendaciones para las personas que se encuentran en el grupo de mayor riesgo es vacunarse contra la gripe y la neumonía. Los mayores de 65 años pueden recibir las vacunas sin orden médica porque figuran en el calendario de vacunación nacional. Los menores de 65 con factores de riesgo también deben vacunarse, pero necesitan una orden médica. Para el sistema sanitario es muy importante que toda la gente que tiene la indicación esté vacunada.

Dieta y ejercicio en tiempos de aislamiento

Por otra parte, hay determinados factores que potencian el riesgo cardiovascular, como la diabetes, la hipertensión, el colesterol, el tabaquismo, el sobrepeso, el sedentarismo y el estrés. En momentos en que una de las principales recomendaciones para combatir el coronavirus es el aislamiento, estos últimos tres factores pueden verse agravadas.

El aislamiento obligatorio genera un estrés agregado significativo al habitual. Con el tiempo se sabrá qué repercusiones tendrá dicho aislamiento.

Realizar actividad física: los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen de por sí la indicación de hacer ejercicio aeróbico. Lo ideal es que sea de entre 20 y 30 minutos diarios. Si se tienen dificultades para completar ese tiempo, se puede empezar de a poco. Hacer, por ejemplo, 5 minutos de bicicleta fija, y repetir esta rutina 3 o 6 veces más en el día. Esta sumatoria de minutos, aunque sea de forma fragmentada, es mucho mejor que no hacer nada.

Cuidarse con las comidas: con las actuales restricciones para salir con frecuencia a comprar alimentos esto puede ser algo difícil. Pero mientras sea posible, hay que mantener una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras y evitar los fritos. Lo ideal es hacer cuatro comidas diarias y dos colaciones. Evitar el tabaco y el alcohol en la medida de lo posible: el alcohol y el tabaco tienen un impacto negativo en la salud cardiovascular. El tabaco, además, aumenta el riesgo de enfermedad respiratoria, mientras que el alcohol aporta “calorías vacías” (muchas calorías, pero aporta pocos o ningún nutriente). (Con datos del Fleni).