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11/03/2020

Una de las primeras familias que llegó al barrio Diez de Diciembre

Una de las primeras familias que  llegó al barrio Diez de Diciembre
Una de las primeras familias que llegó al barrio Diez de Diciembre

 

Primera parte

El espacio del barrio Diez de Diciembre, que ocupa dos manzanas, hoy muestra casi su totalidad un aspecto totalmente diferente al que se podía ver hace 20 años. Antes eran casillas armadas con distintos materiales, y hoy se observan casas de material que cuentan con gas, agua y energía eléctrica.

María es madre de ocho hijos, e integra una de las familias que llegó en la década del 60 al lugar. En diálogo con El Cordillerano, recordó: “en el año 69, cuando tenía once años, llegamos con mi hermano y mi madre, llegamos luego de vivir en Villa Llanquín”.

“Fuimos a la Municipalidad y nos dijeron que podíamos armar una casilla, nos acercamos a este lugar y armamos una pequeña casilla, entonces yo estudiaba y mi madre y hermano trabajaban”, recordó María.

Sonriendo contó “estuve estudiando hasta que sentí vergüenza de estar en la escuela porque tenía unos 17 años y me puse a trabajar”.

“A mi esposo lo conocí en el barrio, era de una familia conocida de Villa Llanquín, no recuerdo cuánto tiempo estuvimos de novios hasta que nos casamos”, detalló.

“El primer hijo de los siete, se llama Segundo, como mi exesposo, luego nacieron las mujeres, Carolina, Lidia, Sofía, Andrea, Judith, Belky y Eugenia, siete mujeres y solo un varón”, dijo con una ancha sonrisa y acotó “lástima que no se recibía nada por tener siete mujeres”, en alusión al padrinazgo del presidente de la Nación.

“Ahora estamos mejor, fueron muchos años sin gas, enganchados en el agua, con el peligro latente de los incendios, cambió mucho desde que se construyeron las viviendas por esfuerzo propio”, dijo María.

 

Texto: Wilge Delgado Foto: Tonny Romano