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03/03/2020

Aprender a negociar

Aprender a negociar

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy...

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el ... (+ Info)

¿Sabías que dentro de vos se halla la capacidad de negociar con otras personas? Saber negociar es un rasgo importantísimo para lograr un avance en la vida. Pero, aunque no seamos conscientes y expresemos no ser buenos para los negocios, lo cierto es que siempre estamos negociando: cuando vamos a pagar algo que compramos y solicitamos un descuento; cuando discutimos sobre un tema particular con amigos o familia; cuando no estamos de acuerdo con nuestra pareja o nuestros hijos por alguna cuestión.

En todas estas situaciones mencionadas es preciso que alcancemos un “acuerdo” que deje contentas a todas las partes. Sin darnos cuenta, desde la mañana hasta la noche, nos involucramos en alguna clase de negociación ya sea que lo busquemos o no. Pero si yo deseo negociar con eficacia con la gente, primero tengo que aprender a negociar conmigo mismo. ¿Qué significa esto? Básicamente preguntarme lo siguiente:

a. ¿Qué es lo que yo deseo?
b. ¿Merezco lograr esto?
c. ¿Por qué razón hago esto?

Si yo no creo que “soy merecedor de lo mejor”, difícilmente pueda ir a pedirle algo a alguien para crecer y avanzar. Tampoco pediré que quienes me rodean me tengan respeto. Repito: el primer escalón que nos conduce a la negociación con los demás es la negociación con uno mismo. ¿Sos plenamente consciente de lo que querés? ¿Te percibís como merecedor de cosas buenas? ¿Tenés en claro hacia dónde te dirigís? Tener esto muy presente te permite saber en qué cederás y en qué no cederás.

Negociar es el arte de saber utilizar nuestro poder, nuestro conocimiento y nuestros recursos para ver nuestros objetivos cumplidos. Y no llega a la cima quien es mejor que otros, sino quien negocia mejor que otros. Un buen negociador combina la inteligencia con la paz. Esta última herramienta nos ayuda a crear una buena atmósfera. En cualquier lugar, en casa, en el trabajo o en la calle, no es posible alcanzar un acuerdo sin calma ni autodominio.

Cuando conservamos la paz, todo se transforma a nuestro alrededor y somos capaces de negociar con los demás.

Un negociador eficaz…

… siempre piensa y espera lo mejor.
… siempre habla en positivo validando y fortaleciendo la estima de los demás.
… en todos lados crea un clima agradable.
… sabe que negociar no es sinónimo de ganar-perder sino de ganar-ganar.
… es valorado y buscado para liderar grupos y llevar adelante empresas, negocios, proyectos e incluso puestos importantes en los gobiernos.
… es un imán que atrae a las personas más maravillosas del mundo porque todos desean estar cerca de él o de ella.

Aquel que aprende a negociar primero consigo mismo, consigo misma, y luego con los demás, en cualquier posición que ocupe o de forma anónima, siempre deja un legado para quienes vienen detrás. Además disfruta de prosperidad en todas las áreas de su vida y se mueve en el mundo de las posibilidades. Esto es así porque ha logrado desarrollar una “mentalidad de propósito y enfoque”. ¿Querés ver tus sueños cumplidos? Procurá ser un buen negociador… ¡el mejor!

Por consultas, podés escribir a [email protected]

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