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FERNANDA BERTOLI, LA MAMÁ DE NINO, EL RIONEGRINO TRANS MENOR DE EDAD

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31/10/2019

“Lo mejor que podemos hacer es escuchar y acompañar a nuestros hijos”

“Lo mejor que podemos hacer es  escuchar y acompañar a nuestros hijos”
“Lo mejor que podemos hacer es escuchar y acompañar a nuestros hijos”

Días atrás, el área de Diversidad de provincia dio a conocer que finalmente “Nino”, de 6 años, había recibido su nuevo DNI con cambio registral de género. Es el rionegrino más pequeño en acceder a este derecho y el segundo en todo el país.

Radio El Cordillerano conversó con Fernanda Bertoli, la mamá del niño que desde ahora lleva en el documento el nombre que eligió: Bruno. La familia, además, está compuesta por hermanas y el papá, y viven en General Roca.

“Me sorprendió la repercusión que tuvo la noticia, no me esperaba que sea así. Pero entiendo que es necesario y que es bueno para que otras familias que están atravesando por lo mismo puedan tener más información para acompañar a sus hijos”, expresó la mamá.

Respecto al planteo de lo “novedoso del tema”, Fernanda explicó que “las infancias trans siempre existieron, solo que ahora empieza a haber familias que las acompañan y respetan”.
En el mismo sentido señaló que “los adultos trans no nacieron adultos. Siempre fueron trans, lo que pasa es que sus infancias no fueron respetadas. Por lo contrario, muchas veces estas personas crecen en un marco de violencia”.

La madre de Nino contó que accedió a dar a conocer su experiencia porque, “esa violencia y exclusión es lo que tratamos de cambiar con esta difusión. Que las infancias sean libres, que puedan acceder a la salud, a la educación. No es poco porque los indicadores de personas trans adultas que no pudieron acceder a estas cosas es muy alto”.

Al ser consultada sobre cómo vivió la familia todo el proceso del niño, Fernanda contestó francamente: “Lo vivimos como pudimos al principio. Fue revolucionario en la casa. Para mí y su papá sobre todo. Sus hermanas lo vivieron muy diferente, lo tomaron totalmente natural cuando les hablé. En mi casa el diálogo siempre estuvo habilitado”.

Al momento de relatar cómo fue el planteo de su hijo sobre su autopercepción como varón, Fernanda contó que “cuando Nino con 4 años viene y nos dice ‘Yo soy un nene’ nos quedamos mirando. Y lo único que buscamos hacer fue transmitirle la confianza de que podía hacer lo que quisiera”.

En el mismo sentido, la madre contó que Nino desde los 4 años ya le había dado indicios de su identidad de género y que desde entonces transita una crianza diferente.
“Yo no tenía idea de qué eran las infancias trans. De hecho lo que tendía a hacer era confundirlo con una orientación sexual y pensé que de grande me iba a decir que era lesbiana, pero no. No me estaba hablando de su orientación sexual sino de su identidad de género, cosa que después pude averiguar buscando información”, relató Bertoli.

La mamá contó que los niños definen su identidad y se autoperciben entre los 2 y los 5 años. “A mí me pasó que daba miedo pensar que era muy chiquito. Me preguntaba si Nino sabría lo que me decía, si me hablaba en serio. Y claramente, sí. Cuando hablamos con su papá llegamos a la conclusión de que, en el caso de que se tratara solamente de una etapa, lo que le iba a quedar a mi hijo era saber que lo acompañamos y lo escuchamos cuando nos necesitó. Y no que lo prohibimos y bloqueamos. Eso sí hubiera sido traumático para él, probablemente hubiera perdido toda la confianza en nosotros”, analizó.

En cuanto a los primeros pasos después de la charla con su hijo, Fernanda contó que lo primero que hizo fue hablar con una mamá que estaba pasando por la misma situación. “Después pude contactarme con el Área de Diversidad que nos acompañó muchísimo y realizó las gestiones con nosotros. El DNI tardó pero por cuestiones del Registro Civil ajenos al área. Ahora se está trabajando para que la tramitación pueda ser más rápida”, señaló.

Respecto a cómo vive esta experiencia Nino, la mamá expresó que “lo maneja súper natural, obviamente no está al tanto de toda esta repercusión. Cuando llegó su acta se la mostramos y brindamos en casa por eso. Él estaba feliz porque tenía su nuevo nombre en el DNI. Pero sus días siguen como los de cualquier niño. No va marcado con eso, no le pesa ser trans. En casa hay fotos de antes de que hiciera su cambio y a él adora esas fotos”.

Fernanda contó con claridad que la recepción de los adultos y la de los niños es muy diferente cuando hay cambios de este tipo. “La explicación sobre cómo lo viven los niños es muy sencilla. Ellos no nacen con prejuicios, los adultos se los vamos transmitiendo. Cuando te encontrás con nenes chiquititos son los que menos problemas tienen en adaptarse a un cambio o realidad”.

Seguidamente reconoció que “Yo pensaba que era súper abierta y me di cuenta que hay mucho por transitar”. Además aclaró que “no es verdad que vamos y cambiamos el género en el DNI y la ropa y listo. Las familias lo vivimos de otra manera, es un proceso y no es fácil”.

Finalmente, Fernanda expresó: “Ojalá que esto no tenga que ser una noticia. Que hacer un cambio registral sea natural”. Y consideró, “hoy sí es necesario porque hay muchos chicos que no pueden ser escuchados, familias que notan algo en sus hijos pero no se animan a escucharlo. Que sepan que no pasa nada, que lo único que va a pasar es que van a ver crecer a sus hijos o hijas felices, siendo quienes son”.