Judiciales |

DELITOS EN CONTEXTO DE VIOLENCIA DE GÉNERO

14/03/2019

Se declararon culpables y fueron condenados, pero ya están otra vez con sus parejas

Se declararon culpables y  fueron condenados, pero ya están otra vez con sus parejas
Por: Mariano Colombo

En dos juicios abreviados, sendos sujetos reconocieron su culpabilidad en hechos encuadrados en contexto de violencia de género y fueron condenados a penas de prisión en suspenso. Al desarrollarse las audiencias, ambos habían retomado sus vínculos sentimentales con las mujeres que los denunciaron.

En uno de los casos, el juez Marcos Burgos homologó un acuerdo pleno concretado por las partes y condenó a Luciano Pérez a la pena de dos años de prisión en suspenso, con la obligación de respetar ciertas pautas de conducta, fundamentalmente mantener un trato cordial y correcto para con la víctima y someterse a una evaluación psicológica del Cuerpo Médico Forense.

El sujeto no registraba antecedentes penales y al momento de declararse culpable por los hechos atribuidos por la Fiscalía, ya había retomado su relación con la mujer que lo denunció.

Según acusó el fiscal Tomás Soto, el hecho investigado ocurrió el 12 de abril de 2018 en horas de la noche y madrugada, en el interior del domicilio que ocupaba junto a la denunciante.
En esas circunstancias, luego de la cena, cerró la puerta de la vivienda con llave y le espetó a la mujer "vos no salís de acá", mientras le advertía que debía permitirle seguir compartiendo la vivienda al decir "esto se soluciona hoy o te mato", al tiempo que le arrebató el teléfono celular para impedirle todo tipo de comunicaciones con su entorno.

Con el correr de las horas el sujeto continuó con su tono amenazante y le indicó a la mujer que si los hijos en común se despertaban iba a "pasar una desgracia".

Como consecuencia de las discusiones, forcejeos y agresiones por parte del acusado, la mujer sufrió lesiones de carácter leve que fueron luego constatadas por profesionales de la salud que la asistieron.

El hecho investigado fue encuadrado en las figuras de privación ilegítima de la libertad agravada, lesiones leves agravadas por mediar una relación de pareja y una situación de violencia de género y amenazas.

El fiscal Soto, acordó con el defensor oficial Marcos Cicciarelo, una condena de dos años de prisión en suspenso, más la aplicación de pautas de conducta de rigor y especialmente la obligación de mantener un trato cordial y respetuoso para con la víctima, bajo apercibimiento de revocar la condicionalidad de la pena y enviar al hombre a prisión.

Además, las partes convinieron en la necesidad de realizar una evaluación y seguimiento sobre el acusado, actividad que estará a cargo del Cuerpo Médico Forense de la ciudad.

Ante la propuesta de la Fiscalía y el consentimiento del defensor oficial, Pérez admitió su responsabilidad en los hechos, se declaró culpable y aceptó la pena propuesta por la Fiscalía, por lo que el acuerdo pleno entre las partes fue homologado por el juez que intervino en el proceso, Marcos Burgos, quien en definitiva impuso la sanción que las partes convinieron.

Ocho meses en suspenso para otro agresor

En otra causa que fue resuelta por el juez Marcelo Barrutia, se homologó un acuerdo de partes por el que se resolvió condenar a Ángel Riquelme a la pena de ocho meses de prisión en suspenso, tras declararse culpable por los delitos de desobediencia a una orden judicial -dos hechos-, amenazas y daño.

Según la imputación que el propio acusado reconoció, los hechos se dieron el 27 de agosto de 2017 en las primeras horas de la tarde. En esa ocasión Riquelme incumplió una medida cautelar que había impuesto un Juzgado de Familia en el marco de una causa por violencia familiar -Ley 3.040.

Concretamente, el hombre tenía prohibido acercarse a un radio de 500 metros de los lugares de residencia, trabajo y otros que frecuentaba la víctima, tras ser denunciado por hechos violentos contra la mujer.

Sin embargo, aquel día se presentó en el domicilio de la mujer e intentó acercarse a ella. Tras la negativa de la víctima a su insistente pedido de diálogo, se retiró del domicilio y regresó horas después, al caer la tarde.

En ese contexto insistió con que la mujer se le acercara y ante la negativa de la víctima comenzó a realizar ademanes amenazantes y arrojó piedras contra la vivienda en la que se refugiaba su expareja, provocando la rotura de algunos vidrios de la ventana del comedor.

A través de una hermana de la mujer se dio aviso a las autoridades policiales que arribaron al lugar e intentaron identificar al agresor, iniciando éste una huida a bordo de su automóvil. Tras una persecución que incluyó varios intentos por detenerlo, finalmente tal situación se concretó a varios centenares de metros del lugar del hecho, cuando la policía logró interceptar la trayectoria de su vehículo en la intersección de la Avenida Las Victorias y la Ruta 40 Norte, Comandante Luis Piedrabuena.

Los hechos descriptos por el fiscal Soto, encontraron un reconocimiento expreso por parte del acusado y el consentimiento del defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger para arribar a un acuerdo pleno que permitió ponerle fin al caso.

Así Riquelme, que durante el proceso había sido declarado en rebeldía ordenándose su captura, admitió su culpa en los hechos denunciados por la víctima y aceptó ser condenado a la pena de ocho meses de prisión de ejecución condicional, que estará atada al cumplimiento de pautas de conducta de rigor para no ir tras las rejas.

Como en el caso anterior, antes de ser condenado, el sujeto ya rehízo su relación con la denunciante y retomó la convivencia.

Dejar un comentario
Ranking de noticias
Más Leidas